Economía

Marcó del Pont: “Hay que profundizar la industrialización”

La economista no oculta sus críticas a aquella decisión que, subrayó, “sólo sirvió para acelerar la inflación y no para mejorar la competitividad de las exportaciones”.

Domingo 21 de Junio de 2015

Mercedes Marcó del Pont dejó la presidencia del Banco Central en el tumultuoso final de 2013, cuando en el medio de un fuerte ataque especulativo el gobierno cambió las autoridades económicas y convalidó una fuerte devaluación del peso. La economista no oculta sus críticas a aquella decisión que, subrayó, “sólo sirvió para acelerar la inflación y no para mejorar la competitividad de las exportaciones”. Pero también destacó que las autoridades económicas “entendieron” esa situación y eligieron aliviar la restricción externa y recomponer las reservas con dólares provenientes de los acuerdos firmados con China. Esta posición, aseguró, permitirá sortear sin traumas nuevos ataques especulativos que se ceban con la extensión del fallo Griesa y las presiones que se despertaron en los últimos días en el mercado del dólar blue.

   La economista de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (Fide) estuvo el jueves en la Asociación de Empleados de Comercio de Rosario (AEC). En rueda de prensa, subrayó las fortalezas, las amenazas y los desafíos del actual modelo económico. Enumeró entre las primeras la centralidad del empleo y el salario, el desendeudamiento y la decisión política del Estado de seguir generando demanda interna en un mundo de bajo crecimiento. Este contexto internacional desfavorable, junto a la restricción externa, son las principales fuentes de tensión, mientras que los desafíos a futuro son la profundización del proceso de industrialización y la búsqueda de alternativas para reactivar la inversión privada.

   En tiempos electorales, la polarización política atiza también la polarización en el debate económico. Marcó del Pont está del lado del actual modelo económico y, en ese sentido, advierte sobre las consecuencias de focalizar la confrontación de ideas en el control de la inflación. “En la visión ortodoxa, la inflación es consecuencia de la emisión monetaria y los salarios, lo que sigue después de esa hipótesis es que para bajarla hay que bajar los salarios y privar al Estado de la capacidad para generar demanda en un contexto de caída del crecimiento a nivel mundial y en medio de un ataque especulativo de los fondos buitre”, advirtió.

   Aseguró, de todo modos, que “la tasa de inflación se está desacelerando” y que los acuerdos paritarios que se están firmando “recomponen el salario en términos reales”. Y enfatizó que “el desafío de los trabajadores es estar atentos a las propuestas que se manejan para abordar los problemas” de la economía.

   “El desafío es cómo hacer que el empleo y el salario sigan siendo el centro del modelo económico”, subrayó Marcó del Pont. Desde su punto de vista, el avance del capital especulativo sobre el trabajo es el “dato decisivo” que explica “la crisis internacional y la lógica del capitalismo en los últimos 30 años de desregulación financiera”.

   Y advirtió que “con todos sus defectos”, el fuerte de la política económica argentina de la última década fue que “volvió a empoderar al sector del trabajo”.

Industria e inversión. A futuro, el desafío es profundizar el proceso de industrialización porque “la Argentina sufre, como en otras etapas, la insuficiencia de dólares para sostener su proceso de crecimiento”. Esta restricción, aclaró, no tiene que ver, como en otras épocas, con el peso de la deuda en moneda extranjera.

   “Lo que este gobierno deja como legado es eliminar el problema de la deuda en moneda extranjera”, enfatizó.

   Pero reconoció que subsiste el problema de “una estructura primarizada que produce desequilibrios”, con lo cual aparece la vieja restricción externa. “Eso se soluciona con la profundización de los cambios en la estructura productiva y para eso se requieren actores privados”.

   La falta de inversión privada en los últimos años es uno de los temas que más le preocupa porque “es fundamental” para resolver la restricción externa. “El sector público vino compensando la ausencia del sector privado”, recordó pero consideró necesario sacar del estancamiento a la inversión privada y la productividad del trabajo. “Y esto tiene que ver con la decisión de invertir, dónde invertir y con la articulación de la inversión con los proceso de innovación y tecnología, que avanzó mucho en estos años”, opinó.

   Para muchos actores del sector privado, no obstante, el negocio está en otra parte. La semana que termina mostró los atisbos de un nuevo round en el mercado ilegal del dólar. Para la ex presidenta del Banco Central “siempre en tiempos preelectorales aparecen estas cosas” y estimó que “no hay que ser muy suspicaz para darse cuenta que estas movidas aparecen cuando el BCRA y el Estado incrementan los controles”.

El dólar. Tras explicar que no hay ningún cambio en las condiciones objetivas para que el dólar aumente, describió: “Se habla en general de los mercados cuando en el circuito ilegal opera un puñado de operadores, con un volumen que absolutamente marginal respecto del oficial”. Su importancia es de otro tipo: “Tienen una enorme capacidad de psicopateo”.

   Marcó del Pont destacó, en este sentido, la “capacidad de aguante” de la economía argentina frente a “los continuos ataques especulativos” que sufre desde 2008. Y atribuyó esa resiliencia a la política económica y a su intervención en el mercado para evitar la volatilidad.

   Por el contrario, alertó sobre los candidatos que proponen levantar automáticamente las restricciones cambiarias. “Hay una enorme irresponsabilidad porque el paso siguiente de tomar esa decisión es devaluar o híper endeudarse”.

   Más allá, cuestionó las opiniones sobre el atraso del dólar y su impacto en la competitividad. “Algunos están diciendo que la devaluación salva todo, y la verdad es que el año pasado la Argentina devaluó y las exportaciones no crecieron. Brasil devaluó mucho este año y las exportaciones siguieron cayendo”.

   Advirtió, en ese sentido, sobre el cambio fuerte del escenario internacional a partir de la crisis de las suprime. “Es un proceso al que no se le ve el fin, el problema de la crisis tiene que ver con el debilitamiento de la economía real y el predominio de la especulación financiera, y eso sigue vigente”, indicó.

El efecto brasil. La caída del comercio internacional es una de las consecuencias más dramáticas de esta situación, que afecta a toda América latina. Y no hay una convergencia en la región para atravesar el nuevo ciclo.

   “Es difícil, Argentina es muy dependiente de lo que pase en Brasil, y no de su tipo de cambio sino de su crecimiento”, dijo. Explicó que Brasil entró en una recesión y que las políticas de ajuste de su gobierno la van a agravar.

   Sobre ese nuevo ciclo, el pensamiento ortodoxo vuelve a dar pelea por sus fueros. Marcó del Pont alertó sobre la tentación de abordar problemas complejos con soluciones que parecen fáciles. “Frente a los problemas que aparecen, muchas veces es tentador decir que hay que hacer el ajuste, tener menor actividad y bajar la inflación. Es más complicado abordar los problemas en su gran complejidad. Sobre todo, en un país que están camino al desarrollo y donde hay una enorme puja distributiva entre capital y trabajo”.

   Elogió, en ese sentido, la política económica oficial porque, frente a este contexto, “no hay otra que desarrollar políticas dirigidas a sostener el mercado interno”.

   Este elogio no oculta las diferencias que marcó con la decisión oficial de devaluar en enero de 2014. “Tengo una postura crítica respecto de esa decisión y creo que el gobierno y la conducción del Banco Central coinciden en reconocer que lo que generó es la aceleración de la inflación y hubo transferencia de ingresos de los sectores populares a los más concentrados del capital”. Lo que pasó, dijo, es que “aumentaron los precios y no mejoró la competitividad”.

   “Eso ahora se entendió y desde entonces se planteó una política que tiene una pata fundamental: obtener dólares genuinos del resto del mundo, a través del swap con China por ejemplo, para aliviar la restricción externa y recomponer reservas”, señaló. Y concluyó: “Esto permite bancar, entre otras cosas, el nuevo disparate de Griesa”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS