Los salarios registrados subieron 1,8% en noviembre y perdieron fuerte frente a la inflación, que en aquel mes se ubicó en 2,5%. Así los confirmaron los datos difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). En lo que va del gobierno de Javier Milei, los haberes de trabajos formales perdieron 6,4% del poder adquisitivo.
Según el organismo de estadística, los salarios registrados privados subieron 2,1%, mientras que los públicos lo hicieron 1,2%. En lo que va del año, los primeros tuvieron aumentos por el 25,6% y los estatales un 27,7%.
Por otra parte, el índice del subsector público provincial aumentó 1,1%, con una suba de 33,5% interanual. Y un 31,2% acumulado en once meses.
Los ingresos del sector informal, por su parte, crecieron 1,7% en el mes y acumularon un extraño aumento de 87,7% en once meses de 2025. El índice general de salarios se movió así en un 1,8% mensual y 36% acumulado.
Pérdidas generalizadas
“El deterioro del empleo registrado no solo se intensificó, sino que es generalizado”, advirtió Federico Pastrana, economista de CP-Consultores.
En diciembre, el promedio de aumento salarial en las paritarias de los convenios colectivos de trabajo que releva C-P fue de de 0,5% real, pero luego de cinco meses de caídas consecutivas. Este aumento se explicó por la suma fija acordada por el gremio de comercio. Así y todo, en 2025 el salario de convenio acumula una caída de 4,1% real.
“Las renegociaciones mostraron una aceleración nominal que desbordaron la pauta del gobierno (1-1,5%)”, destacaron desde CP. Sin embargo, la mayoría de los convenios no logran superar la inflación mensual, por lo que continúa la tendencia al deterioro del salario real.
Salarios no registrados
Los salarios no registrados, mientras tanto, comenzaron a mostrar un alza más realista en base a la inflación. En junio, que sería el dato actual ya que tiene un rezago de cinco meses, los haberes aumentaron 1,7% apenas por encima de la inflación de ese mes que se ubicó en el 1,6%.
“El índice de salario no registrado comenzó a mostrar valores más razonables, de acuerdo a la hipótesis de que tiene un comportamiento mucho más volatil y sensible que los registrados”, señaló Pastrana.
A la par de la destrucción del salario, el gobierno comenzó a tratar en el Congreso una reforma laboral regresiva que flexibiliza el mercado de trabajo. Trae consigo una transferencia multimillonaria de recursos de la Ansés a los fondos de asistencia laboral para financiar los despidos sin causa y “dinamizar” el mercado, quita recursos a las obras sociales, prevé cambios en la organización de las vacaciones y horas extra (banco de horas, fraccionamiento), ajusta la jerarquía de convenios colectivos y redefine el concepto de salario para evitar litigios, entre otros puntos clave.