La Unión Industrial Argentina (UIA) informó que la producción fabril se derrumbó 8,7% en noviembre y estimó, en base a datos preliminares, que la baja fue de 3,5% en el mes de diciembre.

En el undécimo mes del año, la actividad bajó un 8,7%. Los datos preliminares de fin de año marcan una retracción de otro 3,5%. Una encuesta del Indec muestra un crecimiento en el pesimismo de los industriales
La producción industrial cerró 2025 con fuertes caídas mensuales.
La Unión Industrial Argentina (UIA) informó que la producción fabril se derrumbó 8,7% en noviembre y estimó, en base a datos preliminares, que la baja fue de 3,5% en el mes de diciembre.
El último informe del Centro de Estudios de la UIA (CEU) reafirmó la dureza del momento por el que atraviesa el sector. De acuerdo a las estimaciones propias, realizadas a partir de datos de consumo de energía eléctrica, demanda industrial y consultas a líderes del sector, previó para el mes de diciembre una baja interanual de la actividad industrial en torno a 3,5%. En comparación con noviembre espera un crecimiento en torno del 2%.
“El nivel acumulado la actividad industrial se encuentra estancado en los mismos niveles del cuarto trimestre 2024 y 9% por debajo de 2022”, señalaron desde el centro de estudios.
En noviembre, con datos definitivos, la producción industrial cayó 8,7% interanual y 0,6% mensual. A nivel sectorial cayeron interanualmente 15 de los 16 sectores que componen el índice.
En términos interanuales, entre los sectores más afectados estuvieron la producción de productos textiles (-36,7%), seguido de vehículos automotores (-23%), productos de metal (-18,6%), maquinaria y equipo (-18%), prendas de vestir, cuero y calzado (-17,6%), y productos de caucho y plástico (-12,5%).
Los sectores que mostraron crecimiento, detallaron los economistas de la central, fueron los vinculados al sector agropecuario, la refinación de petróleo (por el impulso de Vaca Muerta), y los rubros de mejor acceso al crédito y cuotas, como la producción de motos.
En caída operaron las industrias traccionadas por bajas en el sector de la construcción y menor demanda final junto con una mayor competencia de bienes importados.
La producción vinculada al consumo masivo fue la que más contribuyó a la baja del nivel general en noviembre (-2,7 puntos).
El sector cae respecto a un periodo ya bajo en términos de consumo, lo cual marca tanto una demanda interna más débil como manejos de stock más pequeños por parte de mayoristas.
Con este panorama, no es extraño que el Índice de Confianza Empresarial (ICE) que elabora el Indec para el sector industrial haya mostrado una baja, a -22,5 puntos, en diciembre.
La encuesta que realiza el organismo revela un creciente pesimismo en el sector. Crecieron a 23,1% del total los que esperan vender menos en los próximos tres meses (la gran mayoría no prevé variaciones) y a 54,1% los que consideran que su cartera de pedidos es menor a la normal. También el balance es negativo en la consulta por el nivel de stocks: el 21,4% considera que son mayores a lo adecuado.
El 63,6% considera normal la situación del negocio, mientras que el 28,6% la considera mala y el 7,8% buena. Fuera de las respuestas que no indican variación, que son la mayoría, la mayoría de las opiniones son negativas. El 23,1% prevé bajar la producción en el primer trimestre de 2026, el 20,8% que se reducirán las horas trabajadas y el 15,1% que bajará la cantidad de empleados.
El 52,3% ve en la insuficiencia de la demanda interna el factor más importante que limita el aumento de la producción. A su vez, el 27,3% ve que los precios aumentarán.



