Economía

La realidad supera las metas del gobierno nacional

El gobierno nacional ha ingresado en la era del hielo: congeló la tasa de interés, el dólar, las tarifas.

Domingo 22 de Abril de 2018

El gobierno nacional ha ingresado en la era del hielo: congeló la tasa de interés, el dólar, las tarifas y la consecuencia de ello, por ahora, es que se congeló la actividad económica. En estas líneas trataremos de analizar cuando comienza el deshielo.

El presidente del Banco Central fue muy claro. Para la entidad la economía crece al 4 por ciento anual, la inflación núcleo está bajando, y si hay inflación es por la suba de los precios regulados, el resto está todo muy bien, hay menos pobres y más propietarios.

Según nuestro punto de vista esto es mucho discurso monetarista y poco apego a lo productivo. Resulta ridículo pensar que el país crecerá el 4 por ciento en el año 2018 cuando la producción de soja cayó en 20 millones de toneladas y habrá 11 millones de toneladas menos de maíz. Parece que solo mira la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Por si todo esto fuera poco, espera que la inflación se ubique en el 15 por ciento anual. En los primeros 3 meses del año la inflación mayorista fue del 11,8 por ciento, la minorista del 6,7 por ciento y la construcción subió el 5 por ciento. Los dos precios de referencia para nuestro gusto son el dólar que subió el 7,3 por ciento y el gasoil que aumentó el 10,9 por ciento. Con estos datos resulta difícil que se cumpla la meta del 15 por ciento anual. El gobierno tiene en carpeta la meta blue del 20 por ciento anual, para nosotros la verdadera inflación rondaría entre el 23 y 24 por ciento anual.

Resulta llamativo que el gobierno nacional niegue tanto la realidad. El mercado lejos de negarla se está poniendo el casco.

El BCRA emite un instrumento no monetario remunerado que se llama Lebac. El stock asciende a la friolera de $ 1.126.169 millones. De dicho total $ 649.070 millones vencen a 30 días el 16 de mayo próximo, $ 221.915 millones a 60 días y $ 130.310 millones a 90 días, lo que implica que los vencimientos están en un 89 por ciento concentrados en el corto plazo. El mercado está convencido que el Banco Central tendrá que aumentar la tasa de interés, y que el tipo de cambio no puede seguir eternamente congelado. Por ende, los que se colocan en pesos lo hacen al 26,3 por ciento anual, y a cortísimo plazo.

La demanda de dólares no cede, y a pesar de un tipo de cambio fijo que no invita a tener rentabilidad, las inversiones preferidas por los argentinos son los dólares y los bonos en dólares.

La posibilidad de que Argentina pase de mercado de frontera a emergente invita a tomar posición en acciones, pero el índice Merval muestra un recorrido lateral. Parece que todo está congelado. En 2018 el Merval no superó los 35.500 puntos y no bajó de los 30.000 puntos, pero si achicamos el foco, desde marzo en adelante no superó los 33.500 puntos y no bajó de los 31.900 puntos. Esta contracción en precio está augurando la espera de una noticia especial que sería la recalificación de Argentina como mercado emergente.

Si se obtiene eso no sería descabellado que el índice Merval cotice por encima del máximo de 35.500 puntos. Hoy se ubica en los 31.300 puntos, con lo cual tenemos por delante una ganancia esperada del 10 por ciento y si el volumen acompaña nos parece que el recorrido se podría extender a los 40.000 puntos, lo que augura una ganancia esperada del 30 por ciento. Las acciones preferidas serían los bancos, energéticas, petroleras, cementeras y financieras.

Conclusiones

No hay expectativa de una mejora cierta en la actividad económica, con el efecto pobreza que nos dejó la sequía y una menor producción de soja que es el principal producto que exporta Argentina.

El mercado financiero ha comenzado a estar más ilíquido, se recomienda a los agentes económicos privilegiar la liquidez, y si necesita financiamiento apurarse a obtenerlo, porque los meses que vienen serán de tasas más elevadas y escasez de dinero.

El Banco Central congeló la tasa y se armó una bola de nieve en Lebac que puede generar un alud si no es manejado profesionalmente. Nosotros preferimos tener poco dinero invertido en pesos, las tasas del 26 por ciento anual, apenas son positivas contra la inflación. Un bono en dólares que pague una tasa del 5,5 por ciento anual como el Bonar 2023 renta mucho más que la tasa de Lebac. El dólar se devaluará a igual ritmo que la inflación y si le sumamos el 5,5 por ciento anual de renta, estamos por arriba del 26,3 por ciento anual que paga Lebac.

Las acciones pueden tener por delante una gran suba. Si Argentina sale de país de frontera y pasa a emergente, esto se define en junio, es un penal de 12 pasos, si se concreta la suba será muy interesante.

La economía sigue congelada, la suba de tarifas quitó poder adquisitivo a las familias, y si el gas lo tenemos que pagar en cuotas, no quedara dinero para esparcimiento, turismo o compra de bienes durables. Escenario muy duro, que invita a ser muy imaginativo para potenciar ventas, achicando márgenes y buscando rotar el capital.

El año 2018 será claramente de transición, hay que surfear la coyuntura, el BCRA dice que creceremos el 4 por ciento, para nosotros crecer el 1,5 por ciento sería un gran resultado, en el entorno productivo que nos tocó vivir. Para el 2019, si el clima acompaña, y los precios de las materias primas siguen elevados se verá otra película, Traerá mucha producción, y comparado con el 2018 nos hará sentir que estamos volando. La maldición de los años pares nos persigue, la gran esperanza es el año impar.

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