
El Indec difundió los datos del Indice de Precios al Consumidor, que acumuló una suba de 31,5% en 2025. Desde mitad de año que el indicador no para de subir. En enero se estrena la nueva medición
El Indec dio a conocer el índice de inflación de diciembre.
La inflación de diciembre se aceleró al 2,8%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El organismo difundió el Indice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a 2025, que fue de 31,5%. Es el acumulado más bajo en ocho años, calculado en base al mecanismo de medición que el organismo aplicó hasta el mes pasado. Más allá de esto, los datos hablan de una tendencia alcista que lleva siete meses en la comparación mensual y dos meses en la interanual.
La variación del IPC fue más pronunciada en el NOA (3,4%), Cuyo (3%) y la Región Pampeana (2,9%). El Gran Buenos Aires tuvo una variación de 2,8%, mientras que en el NEA y Patagonia fue de 2,6%.
La división de mayor aumento en el mes fue transporte (4%), seguida de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%). Por encima del índice general también evolucionaron Comunicación (3,3%), restaurantes y hoteles (3,2%) y alimentos y bebidas (3,1%). En sintonía se movieron los precios de las bebidas con alcohol (2,8%), mientras que por debajo se ubicaron bienes y servicios varios (2,6%), recreación y cultura (2,5%),salud (2,1%), equipamiento y mantenimiento para el hogar (2%), prenda de vestir y calzado (1,1%) y educación (0,4%).
A nivel de las categorías, los precios regulados (3,3%) lideraron el incremento, seguidos de IPC núcleo (3,0%) y estacionales (0,6%).
Entre los aumentos más relevantes del último mes para la región pampeana figuran carnes y derivados (8,4%), transporte público (5,4%), combustible (4,9%), restaurantes y hoteles (4%), alquiler de vivienda (3,8%) y pan y cereales (3,6%).
A nivel de grandes rubros, la evolución anual fue la siguiente: educación 52,3%; restaurantes y hoteles 42,2%; vivienda, electricidad, agua, gas y otros combustibles 41,6%; comunicación 35%; bienes y servicios varios 32,9%; alimentos y bebidas no alcohólicas 32,2%, transporte 32%; recreacón y cultura 30,5%; salud 28,2%; bebidas alcohólicas y tabaco 25,2%; equipamiento y mantenimiento del hogar 19,3% y prendas de vestir y calzado 15,3%.
Las mediciones anticipadas, tanto de consultoras privadas como de organismos subnacionales, daban cuenta de una inflación del orden del 2,5% en el último mes del año. De hecho, la Ciudad de Buenos Aires (Caba) midió un aumento del 2,7% en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y un incremento acumulado de 31,8% en el año.
La variación en el nivel general de precios se vio impulsada principalmente por las subas en transporte, restaurantes y hoteles, alimentos y bebidas no alcohólicas, y vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. En Caba, la variación en los precios de los bienes durante el mes de diciembre fue de 2,5%, mientras que entre los servicios llegó a 2,7%. Entre los regulados la suba fue del 3,2%, mientras que en para el resto del IPCBA llegó al 2,8%.
A partir de enero, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzó a calcular el IPC en base a la canasta de gastos de los hogares de 2017/18, cuando hasta diciembre lo hacía en base a una referencia más desactualizada del consumo, por una encuesta de 2004/5.
La vieja canasta fue diseñada en una época en la que los gastos en comunicación, transporte y servicios, entre otros, ocupaban un lugar marginal en la vida de las personas. Por el contrario, la nueva medición corrige los patrones de consumo, incrementando la ponderación de rubros que son fundamentales en la actualidad. Una pondera más los alimentos y bebidas y la otra los servicios.
En términos estadísticos, el gobierno de Javier Milei sacó provecho de no aplicar la actualización de la canasta de gastos en los últimos dos años. Si se hubiera aplicado la nueva medición, la suba de precios acumulada desde su asunción se ubicaría en torno al 269%, unos 10 puntos por encima de lo que arrojó el índice vigente construido con patrones de consumo de 2004/2005 (259%) para el mes de noviembre.
Por decisiones de política económica, que involucran el costo de las tarifas de servicios públicos, la inflación fue sobrevalorada en el gobierno anterior y subvalorada en el actual. Por caso, el IPC aumulado de 2020 habría sido de 36,02% en lugar de 30,64%. La supuesta hazaña desinflacionaria de la actual administración empalidece con los datos ajustados.
Mientras la actual canasta arroja una inflación acumulada de 7.348% en los últimos ocho años, para la nueva canasta es de 8.120%. La diferencia de 772 puntos porcentuales se explica principalmente por la importante suba de precios en servicios, transporte y comunicación que tuvo lugar desde diciembre de 2023.



Por Matías Petisce