Economía

Herencia macabra

Las normas jurídicas, sobre todo las de jerarquía constitucional, se hacen pensando en el porvenir.

Martes 07 de Enero de 2020

Las normas jurídicas, sobre todo las de jerarquía constitucional, se hacen pensando en el porvenir. Ahora bien eso no implica prescindir del presente al momento de concebirlas y elaborarlas ; y tampoco a la hora de analizar si deben mantenerse así o cambiarse.

La Constitución de la Provincia de Santa Fe dispone que quien resulta ganancioso en la elección de un total de 50 diputados previstos se "lleve" 28, es decir una mayoría cómoda. Dicha norma data del año 1962 y su "intención" o propósito fue fortificar al Ejecutivo con mayoría propia en la Cámara que inviste una representación mas política y no tan territorial como el Senado. Cierto es también que al momento de sancionarse esa norma constitucional en el 62 no se concibió ni el desdoblamiento de las distintas categorías y candidaturas, ni muchísimo menos el cupo igualitario, ni tantas otras progresiones y progresos electorales que hubieron en casi 60 años.

En el período 2011/2015 la situación fue inversa a la de hoy, en términos partidarios, el ejecutivo estaba en manos de quienes hoy ejercen en forma mayoritaria la oposición y la Cámara de Diputados tenia mayoría de la oposición de entonces y hoy oficialismo provincial.

Como regalo de fin de año la oposición actual hizo valer su mayoría automática y rechazó la iniciativa del Ejecutivo que busca declarar la emergencia para asi comenzar a superar un estado de cosas calamitoso generado por muchos de los que votaron ese rechazo. La valoración de la actitud de unos y otros en uno y otro rol, corre por cuenta del lector.

La reforma de la Constitución santafesina ya no es tema de discusión , si, cuando será y cuando se elegirá a los que la reformen . Algo aparece como evidente, la imperiosa necesidad de hacerlo rápido y bien.

Excede a este breve comentario reseñar todo lo que habría que modificar e incorporar y quizás excluir; el tema netamente institucional es crucial. Lo que paso en la Cámara de Diputados de la Provincia hace pocos días así lo demuestra.

La cuestión es que una reforma constitucional por si sola no es antídoto contra la irresponsabilidad y la tilinguería , pero si ayudaría a que el mandato popular se refleje cuantitativa y cualitativamente.

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