Luego de un día de tensión y polémica, los gobernadores radicales aceptaron enviar representantes a la reunión convocada por el ministro de Economía, Martín Guzmán para explicar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.

Diálogo. La portavoz de Presidencia, Gabriela Cerruti, resaltó el carácter “institucional” de la reunión.
Luego de un día de tensión y polémica, los gobernadores radicales aceptaron enviar representantes a la reunión convocada por el ministro de Economía, Martín Guzmán para explicar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
El encuentro fue convocado para hoy a las 17, aunque la dirigencia del Juntos por el Cambio había manifestado su decisión de no participar. Una conversación telefónica entre el presidente Alberto Fernández y el gobernador jujeño Gerardo Morales, destrabó la situación.
En el diálogo entre el presidente y los gobernadores también se consensuó mantener una reunión el lunes, en horario y lugar a confirmar, a la que se sumarán los jefes de los bloques parlamentarios, algo que ya había propuesto el ministro Guzmán.
El encuentro está pactado en el Museo del Bicentenario y, de acuerdo a lo precisado por fuentes en la Casa Rosada, ni Morales ni Valdés concurrirán, debido a que están aislados por ser contactos estrechos. En su lugar irán representantes y vicegobernadores.
En tanto que el mendocino Rodolfo Suárez tampoco estará presente debido a que está de viaje, pero enviará especialmente su ministro de Economía y Energía, Enrique Vaquié.
El primero que se bajó fue el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien consideró que se trataba de “una reunión política” fuera del “marco institucional del Congreso”.
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, respondió destacando el “marco institucional” de la reunión a la que fueron convocados los gobernadores y advirtió que “no hay excusas” para ausentarse.
“Lo más razonable es que los gobernadores de todas las provincias estén en este marco institucional al cual han sido convocados, ya que tantas veces hablan del diálogo y consenso y de la necesidad de tratar entre todos los temas de Estado”, dijo.
“El gobierno mantiene una vocación de diálogo y construcción, entendiendo que la Argentina se fortalecerá si nos comportamos como un Estado nación, con la madurez y la responsabilidad política que ello requiere; la deuda no es un problema de un gobierno, es un problema con el que carga toda la Argentina”, agregó.
El ministro Guzmán anticipó que “va a ser una instancia novedosa muy importante” en la que dará “detalles de lo que está ocurriendo en estas negociaciones, en ese proceso de comprensión de la comunidad internacional del funcionamiento de la economía argentina”.
El senador nacional por el Frente de Todos de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Recalde, dijo que la oposición debe ser “más responsable” al cuestionar la decisión de los mandatarios de Juntos por el Cambio de negarse a participar en la reunión. “La deuda externa generada por el ex presidente Mauricio Macri es un problema para cuatro generaciones de argentinos y argentinas y que cargarán los próximos quince gobiernos”, escribió en su cuenta de Twitter el senador Recalde.
El CEO de la multinacional Syngenta, Antonio Aracre, cuestionó también la actitud de la oposición de no asistir a la reunión. “Me hizo ruido que la oposición diga que no va a ir a una reunión con los gobernadores porque sería una reunión política. Y entonces no entiendo a qué se dedican, porque la política es básicamente su función, su rol, me descolocó esa frase”, apuntó.
El empresario José Urtubey afirmó a su turno que el diálogo entre el gobierno y la oposición es “una cuestión de Estado”. Remarcó que “una mesa de diálogo entre el oficialismo y la oposición es clave para acordar con el FMI. Es una cuestión de Estado, no del Gobierno. Por eso me parece importante la convocatoria que se ha hecho a todos los gobernadores”.
El ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, consideró “injustificable y completamente destructivo” que los gobernadores de Juntos por el Cambio no asistan a la reunión.



Por Claudio Berón

