Economía

El gobierno va al Fondo Monetario Internacional y gana tiempo

Si es un crédito stand by tendremos revisiones parciales, y seguramente, como sucedía en los años 90 habrá que pedir más de un perdón en cada revisión técnica.

Domingo 13 de Mayo de 2018

No parece que califiquemos para un crédito mayor a los u$s 20.000 millones. Si es un crédito stand by tendremos revisiones parciales, y seguramente, como sucedía en los años 90 habrá que pedir más de un perdón en cada revisión técnica.

Las reservas se ubican en u$s 55.591 millones, la deuda del BCRA en Lebac, Leliq y pases asciende al equivalente en dólares de u$s 60.852 millones. Los intereses de la deuda pública suman cerca de u$s 14.000 millones al año. Los déficits de cuenta corriente suman u$s 30.792 millones y representan el 4,8 por ciento del PBI. La deuda externa argentina, es de u$s 233.000 millones, incluyendo deuda del Estado, Banco Central (BCRA) y privados. La crisis de confianza que tiene el país, llevo a que los argentinos tengan en el exterior u$s 334.839 millones.

En este escenario pedir un crédito al FMI resulta inevitable, máxime si Argentina perdió la confianza de los inversores internacionales, y en los últimos días migraron del país u$s 7.726 millones.

El FMI comprometió líneas de créditos por un total de u$s 26.528 millones, y otorgo efectivamente u$s 12.397 millones. Los países que lo recibieron son Ucrania u$s 6.178 millones; Egipto u$s4.298 millones, Túnez u$s 631 millones, y con menores montos Costa de Marfil, Gabón, Georgia, Jordán, Moldavia, Mongolia, Sri Lanka y Bosnia. Seremos uno más de estos exclusivos países del planeta, que, al no generar confianza en inversores privados, deben rendirse ante los burócratas del FMI. El mejor equipo de los últimos 50 años, con los países que no consiguen crédito en el sector privado hace 50 años.

Los créditos son de una baja tasa de interés, que podría rondar el 3 por ciento anual. Para recibir este crédito hay que hacer un acuerdo con el FMI por un plazo de 3 años, que puede extenderse a 4 años. El pago se realiza en un plazo que va entre los 4 años y medio y 5 años.

La Argentina aporta la FMI una cuota de 3.187,3 millones de DEG, que sería el equivalente a u$s 4.548 millones, según lo que indica la página del FMI. Con esta cuota no pasamos de un financiamiento de u$s 20.000 millones.

México y Colombia tienen créditos de montos mayores, es la línea de crédito flexible que es utilizada por países en que las variables fundamentales de la economía y la política han sido muy sólidas (aquí presumo que no calificamos). El crédito comprometido es de u$s 8.180 millones para Colombia y u$s 62.389 millones para México, en ambos casos estos créditos nunca fueron desembolsados, equivalen a 4 y 5 veces la cuota aportada.

Todo haría presumir que Argentina no puede acceder a estos créditos, va a firmar un crédito stand by con revisión de metas trimestrales, que nos llevaría unas seis semanas de negociación y un desembolso que se podría realizar parcialmente. El dinero podría ser utilizado para fortalecer reservas y dotar de liquidez al Tesoro Público. No dudamos que pueda ayudar a que el país sea calificado como emergente a breve plazo.

Tomar el crédito del FMI es crucial, porque la liquidez de los bancos oficiales, el tesoro y el propio BCRA es muy exigua.

Las reservas reales se ubican al 30 de abril de 2018 en 23.470 millones.

Con el crédito del Fondo las reservas de la Argentina reales serían las mismas, y son muy bajas para enfrentar los problemas que tenemos por delante.

Estas reservas representan el 4 por ciento del PBI del país, cuando países como Perú tiene una relación reservas versus PBI del 32 por ciento, en Uruguay y Paraguay la relación es del 25 por ciento del PBI, en Brasil lloegan al 19 por ciento del PBI, en México lo hacen en un 18 por ciento del PBI, en Colombia 16 por ciento del PBI y finalmente, en Chile son el 15 por ciento del Producto Bruto Interno.

La Argentina es el país que más devaluó en la región en los últimos meses, ante la suba de la tasa de Estados Unidos. Esto se debe a que somos que que tiene menos reservas y más inflación. De modo que buscar otras explicaciones a la situación es tapar el sol con las manos.

Conclusión

El crédito del FMI nos dotará de mayor liquidez, pero como contrapartida nos tendremos que ajustar al acuerdo que firmemos. El costo político es alto y muy posiblemente tendremos una devaluación importante.

Este crédito no cambiará la política tarifaria, ni disminuirá la inflación, y mucho menos reactivara a nuestra economía.

El gobierno compra tiempo, hasta encontrar el plan económico apropiado para poder crecer, y llegar con aspiraciones a la reelección 2019.

Así como estaba cantado que como país tomaríamos un crédito al Fondo Monetario Internacional, ahora falta un plan de privatizaciones y un blanqueo de capitales para la segunda parte del año.

Los pasos se van cumpliendo, lo que resta saber es si habrá idoneidad para reactivar la economía. Por ahora, y solo por ahora, estancamiento e inflación en son las variables que se ven en el el horizonte.

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