El gobierno puso en marcha ayer la ampliación de las becas Progresar para estudiantes de 16 y 17 años con el objetivo de brindar herramientas que ayuden a que los jóvenes finalicen el colegio secundario y revertir la deserción escolar.

El presidente Alberto Fernández y la titular de la Anses, Fernanda Raverta.
El gobierno puso en marcha ayer la ampliación de las becas Progresar para estudiantes de 16 y 17 años con el objetivo de brindar herramientas que ayuden a que los jóvenes finalicen el colegio secundario y revertir la deserción escolar.
Inicialmente las becas estaban dirigidas a estudiantes terciarios y universitarios, pero a partir de ahora alcanzarán también a jóvenes en los dos últimos años del secundario.
Durante el acto que encabezó el presidente Alberto Fernández, el presidente renovó su convicción de que “el Estado tiene que estar para aquellos a los que les cuesta crecer”.
“La educación es un tema central y nunca un gasto”, afirmó el presidente durante el acto realizado en el Museo del Bicentenario de Casa Rosada, del que participaron también la directora ejecutiva de la Ansés, Fernanda Raverta; el ministro de Educación, Jaime Perczyk; y el presidente del bloque del Frente de Todos (FdT) en diputados, Máximo Kirchner, entre otros funcionarios.
Además, Fernández cuestionó a quienes evadieron el pago del Aporte Solidario, con el que se sustenta el programa de ayuda económica a estudiantes, bajo requisitos de matriculación, asistencia y rendimiento académico.
“Tenemos orgullo de hacer esto, es plata invertida en el futuro. La Argentina necesita que ustedes estudien y el Estado tiene que estar para aquellos a los que les cuesta crecer. Estas becas Progresar tienen el mismo objetivo que en su comienzo, que nuestros jóvenes sepan”, expresó el jefe de Estado.
Recordó que el programa había sido presentado originalmente en el segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y que durante la gestión de Mauricio Macri el aporte a los estudiantes “se hizo cada vez más pequeño”.
Fue en ese momento cuando recordó que, en medio del “momento trágico” de la pandemia de coronavirus, Máximo Kirchner tuvo “la idea de pedir un aporte solidario a los que más tienen”.
“Debemos estar agradecidos a los que hicieron su aporte solidario y llamar la atención a los que no lo hicieron”, señaló Fernández y pidió a los segundos que “reflexionen” porque -marcó- “dejan a chicos y chicas sin posibilidad de seguir estudiando”.
También hizo referencia a los resultados de las pruebas educativas de la Unesco y juzgó que deberían “avergonzar” a la sociedad argentina.
“Celebremos que estamos igualando gente, no hay pibes con gorrita y pibes sin gorrita, hay pibes. Cada vez que igualamos a los argentinos, hacemos una mejor sociedad, hoy estamos siendo un poco mejores”, dijo.
Al igual que el presidente, Raverta, Perczyk y Kirchner destacaron el valor del aporte solidario a las grandes fortunas como mecanismo de financiamiento de las políticas públicas, el valor de las becas en el objetivo de lograr que miles de jóvenes regresen a las aulas y el desfinanciamiento que sufrió el programa durante la gestión macrista.
“El macrismo redujo a la mitad la cantidad de becas Progresar y redujo de 12 a 10 meses la asistencia; ya pasamos el millón de chicos alcanzados por el programa y venimos a anunciar la decisión política del gobierno de incluir a los que tienen entre 16 y 17 años. Les pedimos que nos ayuden a ver en las aulas quién falta, a quién alejó la pandemia, para que ellos vuelvan. Queremos pedir que se comprometan en esta gesta”, pidió Raverta.
De igual modo, Máximo Kirchner declaró: “Me emociona mucho estar aquí, estoy muy contento, sobre todo si se tiene en cuenta la violencia que se descarga ante la marginación y la falta de trabajo de los jóvenes” y, como ejemplo, mencionó los casos de Lucas González, asesinado por la policía en la ciudad de Buenos Aires, y el de Luciano Olivera, en Miramar.
Perzcyk, por su parte, recordó que las becas Progresar no sólo llegaban a menos chicos durante el gobierno de Cambiemos, sino que lo hacían con cifras “muy devaluadas”.
Afirmó entonces que desde la llegada de Alberto Fernández el monto percibido “se multiplicó por 4”.
Las becas Progresar son una política pedagógica que tiene el objetivo de “mitigar las desigualdades educativas sociales y económicas y garantizar las condiciones de accesibilidad, permanencia y egreso”, destacó.
Se trata de un aporte económico con condicionalidades de matriculación, asistencia y rendimiento académico y, en concreto, implica que cada joven recibe 5.677 pesos mensuales en 12 cuotas, que se cobra el 80% todos los meses y el 20% restante al finalizar el período.
El ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, celebró la decisión de ampliar las becas “Progresar” a jóvenes que estén cursando los dos últimos años del secundario, al considerar que “abre las posibilidades de futuro para muchos estudiantes y para muchas familias”.
“Estoy muy contento, porque el Progresar abre las posibilidades de futuro para muchos estudiantes y para muchas familias; hay muchos jóvenes paran quienes tomar el colectivo y comprar los útiles ya es un impedimento para acceder a la escuela”, dijo el ministro en declaraciones que formuló luego del acto que encabezó el presidente Alberto Fernández en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada.
En ese sentido, el funcionario nacional consideró que “cualquier política que sume para incentivar que los chicos puedan estudiar y puedan terminar la escuela es un bien para toda la sociedad”.



Por Claudio Berón
