Elecciones 2019

El Banco Central durmió hasta tarde y el dólar subió $ 10 tras las Paso

La divisa se disparó 23 por ciento. El BCRA intervino recién cuando la divisa pasó los $ 60 y la contuvo en $ 57. Macri culpó a los votantes opositores.

Martes 13 de Agosto de 2019

La cotización del dólar trepó diez pesos (23 por ciento) en el mercado minorista y cerró a $ 57 en Rosario. Fue el día después de la paliza electoral que la fórmula presidencial que encabeza Alberto Fernández le propinó a Mauricio Macri en las elecciones primarias. El Banco Central se tomó su tiempo antes de intervenir y la divisa llegó a superar los $ 60. Finalmente, elevó la tasa de interés por encima del 74 por ciento y vendió poco más de cien millones de dólares para frenarlo. Las acciones líderes de la Bolsa porteña se hundieron casi 38 por ciento, arrastradas por las compañías que habían protagonizado el raro pico de euforia del viernes pasado. Desencajado, el presidente acusó al kirchnerismo y a los electores de provocar la ira de los "mercados". Y advirtió que "esto es una muestra de lo que va a pasar", si no cambian su voto en octubre.

En rigor, la devaluación era descontada por los analistas ya que el gobierno tenía pisada la cotización de la divisa a fuerza de subir la tasa de interés, intervenir el mercado de futuros y subastar dólares. Esta estrategia tenía el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI), que controla la política económica desde que salvó a Macri del default, con un crédito de 57 mil millones de dólares. Fue la consecuencia de la gran corrida cambiaria iniciada en abril de 2018, cuando el oficialismo estaba en su mejor forma política.

Ese proceso, que llevó el precio del dólar de los $ 19 a los $ 47 en un año y medio, fue "contenido" entre mayo y junio como parte de la estrategia electoral. Pero en julio volvió la presión cambiaria y el billete aumentó cuatro pesos en tres semanas. Ayer, la autoridad monetaria aflojó la soga y el resultado fue una nueva megadevaluación, la tercera del ciclo macrista.

Como señaló el economista Andrés Asiaín, el resultado de las primarias, "adelantó" el salto que Macri esperaba postergar hasta después de las elecciones generales.

El analista Orlando Ferreres dijo que el precio de $ 57,30 "es el correcto" y aclaró que esta devaluación "iba a pasar en algún momento". Le inquietó la magnitud del movimiento porque "tiene consecuencias muy complicadas".

Ya en la noche del domingo, las plataformas cambiarias online mostraban una marcada suba de la divisa. Por la mañana de ayer, y frente a la ausencia de señales oficiales, el mercado operó sin referencias. Llegó a tocar los $ 66 pesos en algunos bancos porteños y $63 en Rosario. De todos modos, el volumen operado fue menor al de la semana pasada. Algunas agencias locales abrieron más tarde y decidieron no vender hasta que vieron que el organismo monetario estaba con vida.

Como si lo hubieran anticipado, los grandes fabricantes de productos de consumo masivo frenaron las ventas y las bocas de expendio minoristas recibieron nuevas listas de precios con aumento (ver página 4).

En ese contexto, economistas y analistas políticos cruzaron diagnósticos sobre el dilema del gobierno: dejar que el dólar suba para cuidar reservas hasta octubre o intervenir en el mercado para evitar una depreciación mayor. Algunos, como el ex viceministro de Economía, Carlos Rodríguez, sugirieron adelantar el proceso de transición. Macri descartó esa posibilidad pero al mismo tiempo dijo que es el kirchnerismo el que se tiene que "hacer cargo" de la crisis.

Desde el arco opositor pidieron al gobierno que asuma su responsabilidad y tome medidas para evitar mayores presiones inflacionarias. Así lo dijo, por caso, el gobernador Miguel Lifschitz.

El candidato a presidencial del Frente Juntos, Alberto Fernández, recordó que el presidente gobierna hasta diciembre y aseguró que los mercados se sienten "engañados" por Macri. E intentó tranquilizarlos: "Objetivamente siempre fuimos nosotros los que sacamos la papas del fuego y los que pagamos las deudas".

Finalmente, cuando el dólar volaba más allá de los $ 60, el Banco Central sacó la artillería. Subió once puntos la tasa de las Letras de Liquidez (Leliq), que quedó en 74,782 por ciento. Igual, no logró renovar los vencimientos previstos, lo que determinó un incremento en la liquidez de casi $ 159.000 millones. El economista Christian Buteler concluyó: "Subestimaron el riesgo de las Lebacs y repiten el mismo error con las Leliq".

En paralelo, la entidad monetaria llevó a cabo tres licitaciones. La primera subasta se concretó cuando el dólar bordeó los $ 60 en el mercado mayorista, donde retrocedió a $ 53, con una suba de 18,3 por ciento respecto al viernes pasado.

"Tasa, ventas en los mercados de futuros, por cuenta de Hacienda y por mano propia del BCRA en el segmento de contado, fueron las herramientas utilizadas para detener la fuerte suba del tipo de cambio", describió el analista Gustavo Quintana y apuntó que las ventas de contado llegaron a los u$s 105 millones.

Quintana aclaró que se trató de una rueda con bajo volumen de negocios, u$s 549,8 millones, y con "activa participación del Banco Central". En el mercado de futuros del Rofex se operaron u$s 923 millones, una cifra menor que la del viernes pasado. Los plazos más cortos concentraron más del 90 por ciento del total operado. Los precios finales para septiembre terminaron en $ 57,45 y $ 62,70.

Bolsa volátil

En el mercado accionario, los papeles líderes se desplomaron 37,93 por ciento y los ADRs argentinos se hundieron hasta 59 por ciento. En ambas plazas, las acciones de compañías ligadas estrechamente a los negocios estrellas de la era Macri, como energía y finanzas, lideraron las bajas. Son las mismas que el viernes subieron en un exagerado pico de euforia preelectoral. Entre ellas, se destacaron Edenor, Central Puerto y Pampa Energía. La Bolsa local operó $ 4 mil millones, un récord. Sobre el cierre, operadores resaltaron que "aparecieron algunos compradores de oportunidad que se animaron a pagar acciones a la mitad del precio del viernes pasado".

El riesgo país subió levemente, a 877 puntos básicos y volvió a niveles previos a los del viernes, cuando cayó en la extraña ronda de euforia preelectoral. El récord de la era Macri orilla los 1.200 puntos.

Por otro lado, el Banco Central perdió reservas por u$s 578 millones. Un tercio de las que se fueron en los diez días anteriores, cuando, según las encuestas oficialistas, había una paridad técnica en la elección.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario