Economía

Desempleo: cuánto tardará la región en volver al dígito

La consultora P&G estimó que la economía debería crecer cerca del 6% anual en los próximos dos años para bajar de dos dígitos la desocupación

Domingo 04 de Octubre de 2020

La economía debería crecer a un ritmo del 5,75% anual en 2021 y 2022 para que la tasa de desocupación abierta en el Gran Rosario vuelva a un dígito. Y para que el mismo objetivo se alcance también en el Gran Santa Fe, el ritmo de crecimiento debería ser de casi 7%.

Estas proyecciones fueron realizadas por la consultora P&G, luego de conocerse los datos de desempleo correspondientes al segundo trimestre del año en la región. Por la crisis económica de los últimos años y la pandemia, las cifras del desempleo se dispararon a niveles altísimos: 17,9% en Rosario y 20,3% en Santa Fe. Los números sumaron a un combo fatal de datos correspondientes al segundo trimestre del año, como el derrumbe del PBI y la disparada de la pobreza y la indigencia.

Al analizar el contexto en el que se desenvuelve el mercado laboral, la consultora dirigida por Pablo Olivares y Gonzalo Saglione recordó que en la última década el producto bruto de la Argentina se estancó. En los últimos tres años hubo una caída franca. También señaló que las proyecciones contempladas en el presupuesto nacional 2021 indican que recién en 2023 se volverá al PBI de 2019.

Esa caída económica impactó directamente en la situación laboral. En Rosario hace tres años que un tercio de la población activa está desempleada, subempleada o es ocupada demandante. En la capital provincial, la PEA con problemas de trabajo subió 17% desde el segundo trimestre de 2017.

Para proyectar la evolución de estos indicadores para los próximos años, P&G tomó las proyecciones del presupuesto nacional para el año próximo, que prevén, luego de una caída de 12,2% en 2020, subas del PBI de 5,5% para 2021, 4,5% para 2022 y 3,5% para 2023. Consideraron además, dos escenarios de elasticidad entre la evolución del producto bruto y el empleo. El optimista toma un factor de 0,5, correspondiente a la relación entre crecimiento y trabajo que se dio entre los años 2003 y 2007. El menos optimista toma una relación de 0,3. El primero toma también una absorción del 75% de desocupados por parte de la evolución del empleo y, el segundo, del 65%.

El cruce de estas estimaciones arroja que, en el escenario optimista, el desempleo en el Gran Rosario sería de 14,3% en 2021, un 10% en 2022 y un 6,45% en 2023. En el caso menos optimistas, la tasa de desocupación abierta de un dígito recién se alcanzaría en 2025. Para que ese proceso sea más rápido, las tasas de crecimiento deberían ser del 5,75% anual. Para lograr el dígito en el Gran Santa Fe, ese ritmo debería ser del 6,95% anual.

La disminución del empleo hubiese alcanzado niveles significativamente más elevados si no hubieran existido los decretos que prohibieron los despidos y el Programa de Apoyo al Trabajo y la Producción (ATP), que subsidia parte del salario a los sectores afectados por la cuarentena.

Mapa laboral

De hecho, aunque no lo evitaron, estas disposiciones limitaron el impacto de la crisis sobre el empleo formalizado. De acuerdo a las cifras que difundió el Indec la semana anterior, la caída del empleo de diez puntos en al tasa de empleo se explica fundamentalmente por el empleo informal.

Según lo analizó el Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), los asalariados no registrados pasaron de ser el 10,9% de los ocupados a representar sólo el 6,1% en el transcurso de un año: los cuentapropistas pasaron de 9,3% a 6,6%. En cambio, el empleo asalariado registrado pasó de 20,7% a 19,6%.

La flexibilización del empleo, mentada en muchos foros como solución a la desocupación, no funcionó. Con la crisis, los informales fueron los que más perdieron. Así, los hogares más pobres tuvieron una fuerte caída de sus ingresos laborales. Y pese al activismo estatal a través de planes como el Ingreso Familiar de Emergencia, la pobreza saltó al 40,9% en el país. En el Gran Rosario, la tasa de pobreza subió al 41,8% y la de indigencia se disparó al 13,3%.

Pobreza y riqueza

Esta pauperización se da en el marco de un crecimiento de la desigualdad. También por estos días fatídicos se publicó el informe del Indec sobre la distribución del ingreso en el segundo trimestre. El último estudio de coyuntura elaborado por el Mirador de la Actividad, el Trabajo y la Economía (Mate) para la federación nacional de obreros del complejo oleaginoso, puso el dedo sobre algunos aspectos de esta situación.

Además de señalar el desmejoramiento en la distribución del ingreso y el ensanchamiento de la brecha entre el decil más pobre y el más rico de los hogares, el estudio de Mate subraya que “en el 80% de los hogares hay un ingreso menor a $ 30 mil por persona”.

El decil más rico de la población pasó de concentrar el 22,6% de los ingresos en el primer trimestre al 22,8% en el segundo trimestre. Mientras la desigualdad crece, la recaudación por el impuesto a los bienes personales se achica como proporción de los ingresos totales. Entre 2015 y 2019 pasó de 1,2% a 0,6%.

Los economistas de Mate subrayaron que “la riqueza acumulada por el 1% más rico de quienes tributan bienes personales creció del 27,5% en 2018 a 42,1% en 2018”.

El informe del equipo que conduce el economista Sergio Arelovich analizó la evolución de la inflación, la presión devaluatoria y los números de la caída de la economía y el desempleo en el segundo trimestre. También refleja los indicadores que muestran una recuperación de la actividad a partir de junio y la presentación del proyecto de presupuesto 2021.

“En un escenario de recuperación económica que ya muestra sus primeras señales, tomará centralidad la disputa sobre la distribución de la riqueza y de los ingresos”, advierte.

Y, en ese sentido, agrega: “El impuesto a las grandes fortunas es apena s un hito en esta disputa que se da en una situación excepcional”.

Guzmán destacó la ayuda nacional

El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que el gobierno “va a profundizar el sendero de protección de los sectores de mayor vulnerabilidad” para contener “el impacto de la pandemia sobre los indicadores sociales, que fue muy fuerte en todo el mundo”.

El titular del Palacio de Hacienda se refirió a las cifras de pobreza, que superaron el 40% en el segundo trimestre del año y que “corresponden al peor momento” de la pandemia, pero destacó que se adoptaron un conjunto de medidas para contener a los sectores mas vulnerables, a las empresas y el empleo.

Por su parte, al exponer en la primera reunión interministerial para el desarrollo infantil temprano el jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, aseguró que “por primera vez, hay un capítulo en el presupuesto nacional que incorpora la inversión del estado para niños, niñas y adolescentes y que es de 873 mil millones de pesos”.

Del encuentro en el Salón Norte de la Casa Rosada, participaron referentes de niñez y autoridades de organismos internacionales, el gobierno Nacional y Unicef Argentina, que presentaron un programa interministerial para abordar y activar medidas urgentes en materia de desarrollo infantil temprano.

El funcionario señaló que la inversión prevista en el presupuesto nacional para niños, niñas y adolescentes, representa “casi dos puntos y medio del PIB en asistencia directa”, detalló, que entre otras líneas de acción, prevé una intervención directa en 200 municipios a fin de disminuir la brecha de equidad; en la salud integral, psíquica, mental y vincular; en las condiciones para garantizar la crianza; en el cuidado y evaluación para el desarrollo; y en la promoción de derechos e identidad con perspectiva de género.

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