El deterioro del entramado empresarial se profundizó en julio, con una caída neta de 948 empleadores (-0,2%), según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Así, en los primeros siete meses del año, la cantidad de unidades productivas empleadoras se redujo en 9.682 (-1,98%).
Desde noviembre de 2023, la Argentina perdió 32.290 empresas empleadoras. La cantidad de unidades productivas con trabajadores registrados pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 480.067 en julio de 2026. La caída acumulada fue del 6,3%.
La crisis del empleo
A la par que cierran las empresas, el empleo registrado también se deteriora. Durante julio se perdieron 3.485 puestos, mientras que en la era Milei se destruyeron 437.611 trabajos formales. Las plazas laborales se redujeron de 9.857.173 a 9.419.562 trabajadores, un retroceso del 4,4%.
En términos relativos, la reducción de empresas fue mayor que la del empleo registrado: mientras que las unidades productivas retrocedieron 6,3%, los puestos de trabajo cayeron 4,4%.
La pérdida de empleadores y puestos registrados se suma a las señales de debilidad que atraviesan distintos segmentos de la economía. La evolución de estos indicadores permite dimensionar la contracción del universo de empresas que declaran trabajadores dentro del sistema de riesgos del trabajo, así como la reducción de los empleos asociados a esas unidades productivas.
Datos de agosto
Los indicadores adelantados de actividad muestran que la economía habría rebotado al menos 1% en agosto. Pese a ello, este incremento no lograría compensar los malos datos de julio, mientras que septiembre aún se muestra mixto, lo que podría derivar en un dato positivo aunque con menor impulso.
Los últimas cifras publicadas por el Indec ayudan a completar los datos anticipados de agosto. La producción industrial aumentó 1,9% mensual en agosto, aunque se mantuvo 3,2% por debajo de su nivel de agosto de 2025, mientras que el índice de construcción avanzó 0,4% mensual, pero permaneció 4,4% por debajo de su nivel de agosto de 2025.
El impacto regional
En ese contexto, un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, analizó cómo impacta la recesión en el mercado laboral de los principales centros fabriles del país. Entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026, la industria manufacturera sufrió un desplome del 5,2% en sus puestos asalariados formales. En términos concretos, la pérdida neta fue de 66.262 empleos y explica el desplome del 45% en la laboral privada nacional.
El estudio destaca que, detrás de la media general, el Gran Buenos Aires (GBA) se consolidó como el principal damnificado de la recesión fabril. En los partidos del conurbano se destruyeron 25.623 puestos registrados, un retroceso del 7,4% de su plantilla sectorial.
Aunque el GBA concentra el 26,5% del empleo industrial del país, explicó de forma directa el 38,7% de todas las bajas nacionales. A esto se sumó el interior bonaerense con un recorte de 8.064 empleos (-4,1%) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 8.617 bajas (-4,8%). En conjunto, la región metropolitana y la provincia explicaron más del 60% del ajuste manufacturero.
Pero las mermas más severas las sufrieron La Rioja (-15,0%), La Pampa (-12,8%), San Luis (-11,3%) y Misiones (-10,1%). En el corazón productivo, Santa Fe perdió 5.369 puestos (-3,9%) y Córdoba 5.018 (-4,4%).
En contraposición a la tónica general, sólo tres provincias lograron cerrar el período con un saldo positivo en la nómina industrial. Santa Cruz creció 11,8% (+420 puestos), Neuquén subió 9,2% (+1.216) y Río Negro avanzó 7,8% (+1.205), traccionadas por alimentos y servicios industriales. Entre las tres sumaron 2.841 puestos, cifra insuficiente para compensar la baja general.
El informe concluye que el sector industrial sufrió un ajuste más severo que el resto de los rubros económicos. Mientras el empleo privado total se contrajo un 2,2%, la industria retrocedió un 5,2%, lo que deja una brecha de tres puntos porcentuales. En varios distritos, las mermas fabriles superaron incluso a la caída del empleo provincial total.
Las pymes, complicadas
Según el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), desde que asumió Javier Milei hasta junio pasado cerraron 31.268 pequeñas y medianas empresas del país, a razón de 33 por día. En el segmento de firmas que ocupan hasta 500 trabajadores se perdieron 181.542 puestos de trabajo, a un ritmo diario de 193.
El estudio indicó que las microempresas, de hasta 5 empleados, perdieron 44.748 puestos laborales, lo que explica el 24,6% de la reducción total. Las pequeñas, que ocupan entre 6 y 40 empleados, registraron una caída de 61.144 empleos (33,7%) y las medianas, que tienen entre 41 a 500 trabajadores, redujeron su plantilla en 75.650 puestos (41,7%).