“Si pensamos en el largo plazo, el corto se va a superar pronto”, dijo el ministro de Economía Luis Caputo en la Bolsa de Comercio de Rosario. Curiosa advertencia en una charla organizada para mostrar “los datos” que demuestran que la economía argentina bate récords de “actividad, consumo privado, exportaciones y cosecha”, a la vez que “baja la pobreza y la inflación”. Y que tiene potencialidad, aseguró, para crecer al 9% anual. Frente a la brecha entre esas certezas oficiales y la incertidumbre que expresan muchos sectores económicos, el jefe del Palacio de Hacienda pidió “confianza” en el plan económico. Esto incluye movilizar los dólares acolchonados. "No tenemos dudas del crecimiento pero nos preocupa la velocidad", admitió. En esa línea puso sobre la mesa una serie de negocios: fondos de despido, ley de inocencia fiscal, concesiones de rutas nacionales y privatización de la centrales termoeléctricas y ferrocarriles, entre otros. De paso, anunció la cesión de la ruta A012 para que la administre la provincia.
Con menos euforia y presencialidad que en la visita de fines del año pasado, el auditorio de la Bolsa de Comercio de Rosario congregó a ejecutivos de la entidad, empresarios y dirigentes de la Libertad Avanza para esuchar al ministro, que titúlo a su charla “El tema datos”. Su hipótesis es que la oposición y el “99,99%” de la prensa presentan un relato de la economía que no se condice con la “evidencia empírica”.
Solo y caminando por el escenario, volvió a enumerar las cifras que viene presentando en distintos ámbitos, relacionadas con el crecimiento que mostró el estimador de actividad económica en diciembre y enero, traccionado por agro, minería y bancos; el récord de cosecha que se cocina en la campaña 2025/26 y el aumento del consumo privado del Indec, que incluye todo tipo de ítems como el pago de tarifas. Le sumó la baja de la tasa de inflación en relación a la supuesta híper que encontró el gobierno al inicio de su mandato, las estadísticas oficiales que hablan de una reducción del índice de pobreza “al menor nivel de siete años” y hasta aludió a informes del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) para exponer un aumento del 4% real en los salarios registrados durante los últimos dos años.
Heterogeneidad y confianza
No obstante, admitió, citando a Juan Carlos De Pablo, que “la realidad es heterogénea”. Por eso admitió que hay sectores que están en baja, y que “por ahí la actividad de febrero muestra una caída” o la inflación de marzo “da un poco más alta por cuestiones estacionales”. Pero enfatizó que el rumbo económico, que tiene al superávit fiscal como pilar, “no se va alterar”. En este punto, volvió a citar al economista amigo de Javier Milei, para subrayar que “la confianza es fundamental”.
"No tenemos dudas de que vamos a crecer pero sí nos preocupa la velocidad de crecimiento, tenemos potencialidad para expandirnos al 9% anual", dijo
“La oposición agarra a un sector particular al que no le está yendo bien y lo extrapola a toda la economía”, se quejó. Y comparó las dos formas de reacción frente a los desafíos de su modelo económico. “Se puede reaccionar como Fate, que a la primera dificultad por la apertura cierra la fábrica, o como Lumilagro, que bate récords de venta a precios más baratos”, luego de optar por la importación de termos, botellas térmicas y mates de aluminio desde China. Por si faltara, le puso nombre de país a su sueño industrial: “Australia no fabrica autos ni electrodomésticos y está mejor que la Argentina”.
Y cerró: "A los que piden devaluar me da ganas de cagarlos a patadas en el culo".
Presión por Ingresos Brutos
A los fabricantes locales de automóviles les dio, no obstante, una salida: reclamar a las provincias que les bajen Ingresos Brutos ya que dijo haber escuchado de empresarios del sector que la importación masiva de modelos se debe al peso de ese impuesto provincial.
No fue el único dardo que le tiró a los gobernadores, a quienes les concedió la demora en eliminar ese tributo porque la recaudación no está en el mejor momento. También objetó “las quejas sobre que la macroeconomía está bien pero la microeconomía está mal, cuando la macro es la suma de la micro”.
Esa diferenciación es la que viene subrayando el gobernador Maximiliano Pullaro en las últimas semanas para tomar distancia de la politica económica del gobierno nacional. De hecho, no parece casualidad que los ministros de Economía y Producción ofrecieran una conferencia de prensa poco antes de la llegada del ministro, y a pocas cuadras, mostrando los resultados de los beneficios fiscales aprobados en la ley tributaria y anunciando la entrada en vigencia de la discriminación de IIBB en las facturas.
Cesiones y concesiones
Esta guerra fría no evitó que Caputo trajera algún anuncio a la provincia. En este caso, dijo que la Nación “está cediendo” a Santa Fe la administración de la ruta A012, de vital importancia para el acceso a los puertos agroexportadores. Si bien no deja de ser presente griego, en el sentido de que le tira un gasto a la adminsitración santafesina, lo cierto es que responde a un reclamo que lleva casi dos años, impulsado por el abandono de las rutas nacionales.
Pero, en otra apuesta a la confianza, el ministro de Economía aseguró que esto no será así. Dijo que en junio estarán en funcionamiento obras en los 9 mil kilómetros de rutas recientemente concesionadas, lo que “ya está provocando una incipiente recuperación de la construcción”. Y anunció que también a mitad de año se licitarán otros 12 mil kilómetros. “El mapa de las rutas argentinas al final del mandato de Milei va a cambiar tanto que parecerá que estamos en otro país”, se atrevió a prometer.
En el menú de negocios posibles con activos públicos citó también el avance de la licitación para entregar el ferrocarril Belgrano Cargas y la salida a la venta de las centrales eléctricas San Martín, en Timbúes, y Belgrano, en Campana.
Despidos, colchón y mercado de capitales
Pero señaló oportunidades de inversión a partir de dos leyes sancionadas hace poco: la reforma laboral y la ley de inocencia fiscal. Por la primera se crearán los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) por el cual “los empleadores que antes aportaban al Tesoro (en rigor a la Ansés) podrán hacer una reserva por si tienen que despedir”. Mientras tanto, esos recursos, estimados en más de u$s 3 mil millones, permitirán “fortalecer el mercado de capitales”. En función de robustecer ese mercado está pensado también el blanqueo permanente. Caputo va, dijo, por los u$s 170 mil millones que están en el colchón “desvalorizándose”.
No vinculó a este llamado a una urgencia por movilizar dólares porque aseguró que el Banco Central está comprando u$s 100 millones por día pese al “shock externo” que dio entender que atraviesa la economía por la guerra en Medio Oriente. Meses antes, siguió, su plan económico pasó la prueba de un “shock interno” en el que el supuesto riesgo electoral llevó a la dolarización del 50% de la base monetaria M2. En esa lógica de exposición, subrayó la necesidad de sostener el pilar del superávit fiscal, y por eso se excusó de bajar las retenciones agrícolas a cero. “Si volvemos al déficit, se va a querer instalar que vuelve la emisión y que vuelve Cristina”, arengó.