Cultura y Libros

La vuelta de José Hernández

Hasta muy poco tiempo atrás, uno de los autores más representativos de la literatura argentina no tenía su obra completa publicada. Tan penosa y significativa omisión acaba de ser subsanada gracias al monumental trabajo emprendido por un grupo de especialistas de la Universidad de La Plata y el Conicet. Los siete voluminosos tomos publicados por la Editorial Universitaria de Villa María serán presentados el martes próximo en Rosario, en el auditorio de La Capital, del que el autor del "Martín Fierro" fue columnista.

Domingo 06 de Octubre de 2019

Parece inverosímil, pero en la Argentina —país cruel y paradójico— podría haber sido considerado un hecho normal. Es que hasta poco tiempo atrás, la publicación de la obra completa del gran José Hernández (1834-86) —uno de los autores más representativos de la literatura nacional— era apenas un proyecto, en el mejor de los casos, o simplemente un sueño. Tan significativo vacío, cargado de connotaciones literarias, políticas e ideológicas, vino a ser subsanado gracias al ciclópeo trabajo encarado por un grupo de especialistas de la Universidad de La Plata y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Los siete voluminosos tomos resultantes fueron publicados por la Editorial Universitaria de Villa María (Eduvim) y así ya es posible acceder a cada una de las palabras que publicó el genial autor del Martín Fierro a lo largo de su vida, colmada de pasión y sentido.

Sin dudas no es casual que tan ardua empresa haya sido pensada y gestada en el interior argentino. Y es que Hernández fue uno de los más fervorosos defensores del pensamiento federal y llegó a participar en la decisiva batalla de Pavón, en 1861. Fue entonces que, tal como lo afirma Pablo Yurman en una nota publicada por La Capital en noviembre de 2018, " junto con su hermano Rafael y otros oficiales federales, se convirtió en testigo de la traición de Justo José de Urquiza a la causa respaldada por los pueblos del interior, cuando el entrerriano abandonó el campo de batalla dejándolo vencedor a Bartolomé Mitre".

A partir de allí, el país fue otro. De la mano del mismo Mitre, Buenos Aires se erigió en la dueña absoluta del destino de la patria. Hernández, sin embargo, no cejó en su lucha. Por el contrario, a partir de su fervorosa pluma erigió una auténtica barricada en defensa de una causa que, pese a sus esfuerzos, languidecía. Cercados, los últimos caudillos que luchaban contra la hegemonía porteña encontrarían triste final, ejemplificado por la salvaje ejecución del riojano Ángel Vicente Peñaloza —el recordado Chacho—, asesinado a lanzazos y posteriormente decapitado en noviembre de 1863. Otros baluartes federales que caerían fueron el entrerriano Ricardo López Jordán y el catamarqueño Felipe Varela.

Pasaría el tiempo y en Rosario, aún una pequeña población junto a un río inconmensurable, surgiría —inspiración de Ovidio Lagos mediante— el hoy Decano de la Prensa Argentina. El primer ejemplar de La Capital vio la calle el histórico 15 de noviembre de 1867.

Muy pronto la palabra de Hernández encontraría cobijo en sus páginas. Entre 1868 y 1869 publicó un total de catorce enjundiosas columnas en este diario, abarcando el abanico de temas que constituían su gran obsesión. Vale la pena citar el título de algunas de ellas: "Los sucesos de Corrientes y la prensa anarquista", "Corrientes se salva", "Los atentados deben tener término", "Los cantos de las sirenas", "9 de Julio de 1816", "Lecciones para los pueblos", "De mal en peor", "Asesinato del general Peñaloza" y, sobre todo, "El Rosario debe ser la capital de la República" (publicada íntegramente en la siguiente página), donde el poeta fundamenta la posición tradicionalmente sostenida por este diario, cuyo mismo nombre es consecuencia de un anhelo que jamás pudo concretarse, pese a que en dos ocasiones atravesó los obstáculos legislativos antes de ser vetado por el mandatario de turno (Sarmiento y Mitre).

El gran trabajo concretado por la Eduvim pone a disposición de todos, finalmente, la obra de un poeta de talento único que fue, a la vez, un intelectual capaz de enfrentar sin temores a los poderes establecidos. José Hernández —ya no pueden quedar dudas— es mucho más que el creador del ese libro tan singular como inolvidable llamado Martín Fierro.

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