Cartas de lectores

Mil besos a nuestra beba del cielo

Domingo 03 de Marzo de 2019

Estamos atravesados por el dolor más grande y más inesperado, el que nos hace ver qué desprotegidos estamos si de salud se trata. Y peor aún si hablamos de bebés en gestación o medicina fetal (que no existe en Rosario). No sé si estaré usando las palabras correctas, sólo sé que soy madre y abuela, y que sufro doblemente por mi hija, que llevó casi siete meses un perfecto embarazo de una beba buscada y esperada con todo el amor de sus padres y hermanitos, y que no pudo nacer por no existir en nuestra ciudad la "medicina fetal" en ningún hospital ni sanatorio, ni público ni privado. En una ecografía de rutina se detectó que la beba tenía "hidrops" (edema e inflamación grave) producida por un virus que se desconocía. Internaron a mi hija y comenzaron a hacerle estudios para saber qué tipo de virus era. Nos recomendaron ir a Buenos Aires para hacerle una transfusión de sangre para sostenimiento, mientras seguían tratando de identificar al virus. No hubo tiempo. No pudo nacer. En su ciudad no había medicina fetal para sus cuidados. Tras la cesárea, sus padres la conocieron y la tuvieron en sus brazos. Con todo el dolor, permitieron una autopsia para determinar qué virus se la llevó al cabo de cinco días. Fue el Parvo virus. Desconsuelo, bronca, dolor, impotencia de saber que estamos tan desprotegidos que tenemos que ir a otra ciudad en casos tan urgentes como este. Como familia tenemos un sueño: lograr que en nuestra ciudad exista la medicina fetal, que haya médicos especialistas en nuestros hospitales. En La Capital del 3 de febrero pasado, página 11, la intendenta Fein y la pre candidata a ese cargo, Verónica Irizar, anunciaron desde el Centro regional de Hemoterapia que darán prioridad al sistema público de salud para ampliar los derechos de la infancia. "Vamos a invertir en salud", dicen. ¿Y la salud de los bebés en gestación? Ese es nuestro sueño. Ojalá se logre por los bebés en riesgo, los no natos, los que no pudieron nacer. Hoy tenemos a nuestro angelito en una urnita blanca, en su casa, convertida en polvo de hadas. Que no haya sido en vano.

María Forte

DNI 11.447.823

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