El periodista Hernán Lascano acierta en su nota "El costo político de demorar lo pendiente", publicada en este diario el miércoles 4 de enero (página 32), en la que aborda las complicidades y el auge de la violencia barrial en Rosario, reflexiona sobre la respuesta oficial, la impunidad y formula numerosos e inteligentes interrogantes que aguardan esclarecimiento. Por nuestra parte, hemos planteado -hace ya bastante- estrategias para combatir el flagelo. En abril de 2010, tras producirse la seguidilla de muertes violentas de Roberto "Pimpi" Camino, Juan Alberto "Chaperito" Bustos y el chico Walter Cáceres, solicitamos a la Legislatura la constitución de una comisión bicameral investigadora de las conexiones entre narcotráfico, barrabravas y eventuales complicidades policiales que un largo tiempo después dos diputados transformaron en un proyecto que no fue tratado. Ante esta inacción, La Capital tuvo la gentileza de publicarnos una reflexión en la que planteamos que el Poder Legislativo se encontraba en deuda con la sociedad (9/12/10, página 20). La deuda subiste. Más recientemente, a fines de septiembre de 2011, ante una sucesión en barrio La Tablada de crímenes sospechados de parecidas conexiones, pedimos acumular los procesos judiciales, no tratarlos como casos aislados, y armar un equipo de fiscales para facilitar la búsqueda de elementos que permitan avanzar hacia las causas que los provocan y combatirlas de raíz. Hace apenas días, el lunes pasado (2/1/12) recordamos estos antecedentes en ocasión de la visita que el señor gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti, tuvo la deferencia de hacernos en la Casa del Foro. Coincidimos con Lascano y entendemos que aún se está a tiempo de encarar una acción dinámica y profunda con intervención de toda la fuerza de los tres poderes del Estado, tal como lo exige la sociedad. Se puede y se debe, porque el costo de la inacción se paga con sangre. Ya no hay margen para dilaciones. El futuro llegó, la lucha es hoy.































