Se trata de un elemento vital para el motor. La correa de distribución es uno de los componentes más críticos de un vehículo. Es una pieza pequeña que cumple una función clave. Motores te detalla para qué sirve y cómo se la debe cuidar en pos de prolongar su vida útil y evitar así tremendos dolores de cabeza por su costosa reparación. Hay que destacar además que forma un conjunto con las poleas de guía, el tensor e, incluso, la bomba de agua. Es una solución práctica y eficiente que, a la hora del recambio, demanda mucha precaución y manos de un mecánico experto.
Lo primero que hay que mencionar es que es una cinta negra dentada que se encarga de sincronizar la rotación del cigüeñal (que mueve los pistones del motor) y el árbol de levas (que abre y cierra las válvulas de admisión y escape) del motor para que esas válvulas y esos pistones funcionen correctamente.
La correa debe mantener una tensión adecuada y estar en buen estado para evitar que se deslice o se rompa. Si se rompe o desbanda, el motor puede sufrir daños graves. Demás está resaltar que será en este caso una reparación muy costosa. La industria marca que por un tema de costo de producción, la mayoría de los vehículos que circulan por las calles tienen en su motor un sistema de distribución a través de una correa dentada. Gran parte de los restantes utilizan para el mismo fin la llamada cadena.
Con algunas ventajas y una importante desventaja sobre la cadena de distribución, es saludable tener una noción de su funcionamiento y el cuidado que hay que tener con su durabilidad y al momento de su reemplazo. Porque tiene fecha de vencimiento.
correa1.jpg
Una correa de distribución en mal estado le generará un gran dolor de cabeza al dueño del vehículo.
Ventajas y problemas
La cadena de distribución la emplean muchos fabricantes, mientras que la correa tiene aceptación masiva y es reconocida por sus virtudes, principalmente en lo que concierne a la reducción del peso, el ruido y los costos, y a no tener la necesidad de una lubricación permanente, como en el caso de la cadena y de los engranajes.
No obstante estas ventajas de la correa dentada, que en la actualidad es una pieza de gran calidad y fabricada con los mejores materiales disponibles, como los cauchos sintéticos de poliamida con refuerzos por hilos de fibras de vidrio o de fibras de carbono y otros materiales, se puede cortar. ¿O a quién no le pasó alguna vez? Suerte aquel que aún no le sucedió, porque es más que un dolor de cabeza.
Es que si se corta trae consecuencias para algunos otros componentes mecánicos de la parte alta del motor. Se la deberá reemplazar de acuerdo con lo indicado por el fabricante del vehículo o un mecánico con amplia experiencia con este tipo de impulsiones.
Ir a lo seguro
En los motores modernos, las correas de distribución y los componentes adyacentes están sujetos a los más altos esfuerzos: un elevado número de revoluciones, oscilaciones y temperaturas extremas pueden influir negativamente en el funcionamiento de los soportes del sistema.
Grietas bajo la superficie del metal, sobrecalentamiento y juntas gastadas provocan un elevado poder abrasivo metálico, así como un bloqueo de los tensores o poleas, y causan daños en la correa. En caso de rotura puede provocar una grave falla en la planta motriz.
Incluso esta es la razón por la cual es absolutamente recomendable cambiar la correa de distribución y sus componentes al mismo tiempo y de forma preventiva cada 60.000 kilómetros, pese a que en muchos casos pueden ser entre 70 mil y 80 mil. Cada vehículo es diferente.
correa3.jpg
Siempre es importante detectar si hay desgaste en la correa.
Cómo cuidar la correa
Para que la correa de distribución llegue a cumplir con su periodo de vida útil, sin estropearse antes de tiempo, es necesario seguir una serie de recomendaciones. Lo primero que hay que hacer es observar nuestra manera de conducir, ya que el entorno en el que lo hacemos puede influir directamente sobre el desgaste de este vital componente del motor.
Por ejemplo, conducir por ciudad de manera habitual implica continuas aceleraciones y frenados. Esto obliga a la correa de distribución del vehículo a trabajar más de lo debido. Por otro lado, una conducción brusca supondrá un desgaste prematuro de esta valioso y vital pieza.
Otro factor clave a tener en cuenta es la climatología. Las temperaturas extremas, el agua, el barro y el polvo llegan a alcanzar diferentes puntos de la correa de distribución, pudiendo dañarla antes de lo previsto.
Por eso es importante detectar si una correa está desgastada, antes de que esta se corte y pueda provocar un accidente. Otro punto a tener en cuenta es sequedad en la goma, dientes mellados, falta de tensión, grietas en la superficie de la correa, etc.
Hay que controlar que no haya presencia de ruidos extraños debido a una tensión incorrecta de la correa o a un desgaste. Como dato no menor hay que decir que si se cortó la correa, el vehículo no arrancará directamente.
Está claro y comprobado que en el ambiente del automovilismo la prevención es un factor más que clave. Y no solo en materia de prevención vial. También mecánica. Por eso, cuidar la correa de distribución es esencial debido a que es un componente pequeño pero esencial del motor.