La ciudad
Lunes 17 de Octubre de 2016

Relevan 90 especies de peces en el río Paraná

Científicos rosarinos armaron una biblioteca virtual con el código de barras de estos animales. Es parte de un estudio global de biodiversidad.

Científicos rosarinos armaron una biblioteca virtual con el "código de barras" de 90 especies de peces del Paraná medio y superior, un adelanto que permitirá mejorar los procesos de trazabilidad de esas especies y que dará herramientas para optimizar los controles de gestión ambiental del recurso.

El desarrollo local, a cargo del equipo de la plataforma de biotecnología acuática del IBR forma parte de un programa global de origen canadiense llamado "iBOL project", el proyecto más importante de estudio de biodiversidad a escala mundial integrado por 25 países, entre los cuáles está Argentina, a través del Conicet.

"Se busca construir un código de barras genético de todas las especies vivas del mundo, desde las bacterias hasta los seres humanos. A nosotros nos toca estudiar y relevar los peces del Paraná medio y superior", explicó Alexis Grimberg, responsable técnico del laboratorio de acuicultura experimental.

El biólogo Juan Díaz, uno de los autores del trabajo, detalló que el núcleo del proyecto fue el armado de esa "biblioteca" de secuencias genéticas. "El principal aporte de esta tecnología es poder determinar qué especie de pez es a partir de un fragmento de tejido o de aleta".

Entre las virtudes de esta especie de huella de identidad se encuentra la posibilidad de mejorar la trazabilidad de las especies, un aspecto importante para investigar por ejemplo eventuales fraudes alimentarios. Es que con un método sencillo y rápido, se podrá constatar si determinado productos de pescados (filets, enlatados) corresponden a la especie declarada.

También facilitará la determinación de las especies, y brindará herramientas a las investigaciones arqueológicas sobre los primeros habitantes de las islas del Paraná a partir del estudio de su alimentación. Por el lado de la gestión ambiental, puede facilitar los controles en los frigoríficos que trabajan con pescados de río.

El trabajo obtuvo el premio a la excelencia en aplicaciones socioeconómicas del código de barras de ADN en la VI Conferencia Internacional de Códigos de Barras de la Vida realizada en Guelph (Canadá).

Los códigos de barras genéticos sirven para identificar las especies conocidas pero también para ayudar a descubrir especies nuevas. Para que el método pueda utilizarse, el primer paso es construir una gran base de datos de todas las especies conocidas.

Grimberg fue el encargado de la parte práctica del proyecto: la colecta de las especies se realizó junto a pescadores, y la toma de las muestras de aleta y tejido en el museo Gallardo, adonde fueron depositados los ejemplares recolectados.

Durante el trabajo se detectaron unas 90 especies, un número que si bien superó las expectativas representa menos de la mitad de la especies de peces que se estima que habitan en la cuenca (más de 200).

El experto destacó que ya aparecieron algunas conclusiones interesantes porque se encontraron diferencias entre especies que hasta ahora no estaban científicamente demostradas: "Los pescadores decían que las taruchas tenían diferencias en la cabeza y tenían razón, así lo ratificó el estudio genético y son especies diferentes".

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