Policiales
Jueves 24 de Agosto de 2017

Empezó un juicio por el femicidio de una joven en San Lorenzo

Ayer se inició en los Tribunales provinciales el juicio a Miguel Angel Pastorutti, de 64 años, acusado de haber cometido el femicidio de su ex pareja, Romina Saavedra, quien tenía 32 años cuando el sospechoso la mató tras prenderle fuego y asestarle 25 puñaladas en 2013 en la ciudad de San Lorenzo. El trágico desenlace, según la pesquisa, se originó cuando ella, cansada de ser víctima de violencia, decidió dejarlo tras obtener la Asignación Universal para sus hijos, lo que le permitió la independencia económica del acusado.

Pastorutti llegó detenido al juicio y la fiscal Cristina Herrera sostuvo que "la teoría del Ministerio Público Fiscal es que la mató porque creía que era de su propiedad, ya que (el imputado) tiene una personalidad en la cual trata a las personas como objetos. Cuando ella pretendió liberarse y hacer su vida no lo pudo tolerar".

Y adelantó que en su alegato pedirá que Pastorutti sea condenado a prisión perpetua por "homicidio calificado por haber sido su pareja previa, por alevosía y por el contexto de violencia de género, en concurso real por amenazas".

En cambio, la defensora pública Liliana Herrera consideró que el hombre es "inimputable por padecer trastornos psiquiátricos", por lo que pedirá la absolución al tribunal conformado por Ismael Manfrín, Julio Kesuani y Edgardo Fertita.

Ataque feroz

El hecho ocurrió el 9 de diciembre de 2013 en una casa de Neuquén al 900, en San Lorenzo. Aquel día la víctima salió de la vivienda de su padre para tramitar los documentos de sus hijos y fue interceptada por su ex pareja, que la tomó de los cabellos y la arrastró al interior de la vivienda.

Los vecinos escucharon los gritos de la mujer que decía "No Miguel, basta Miguel" e inmediatamente se escuchó la explosión de una garrafa. "La encierra, traba las puertas, incendia la casa con una garrafa y cuando pretenden salvarla dos vecinos tirando la puerta abajo, él se abalanza sobre ella y le asesta veinticinco puñaladas", relató la fiscal Herrera.

Unos días antes, Romina había tomado la decisión de terminar la relación que mantenía con Pastorutti, a quien ya había denunciado por violencia en dos ocasiones. Esa decisión fue concretada cuando la víctima consiguió la Asignación Universal para sus cuatro hijos, tras lo cual abandonó la casa del acusado y se fue a vivir a la de sus padres.

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