Piquete trágico en San Lorenzo
Viernes 31 de Marzo de 2017

Protesta fatal: un camionero arremetió contra un piquete y mató a un manifestante

Fue en la ruta 11, en el marco de una jornada de cortes. El vehículo sólo paró su marcha cuando fue detenido por Gendarmería.

La protesta terminó en tragedia, la tragedia puso fin a la protesta y los trabajadores del cordón industrial no salían ayer del asombro y del estupor. En un acto demencial, un camionero ebrio embistió un piquete montado en el cruce de las rutas 10 y 11, y en una carrera alocada mató a uno de los manifestantes. El agresor, a quien se le detectó un alto nivel de alcohol, fue detenido metros más adelante y sería imputado hoy por homicidio simple en una audiencia que se llevará a cabo en la Fiscalía de San Lorenzo. El camión en el que circulaba se prendió fuego —se presume que intencionalmente—, aunque esto es motivo de investigación. El hecho hizo que todos los piquetes montados en la región por la CGT San Lorenzo (en rigor, por uno de los sectores en los que se divide la fragmentada confederal regional) se levantaran inmediatamente, y que los organizadores llamaran a "cinco días de duelo y reflexión".

El brutal hecho se dio en el marco de una protesta que, aunque no fue coordinada, coincidió con la jornada lanzada por la CTA a nivel nacional Y además de tener repercusión en todo el país, promete debate: mientras los sucesos de San Lorenzo llegaban a la Casa Rosada, donde se discute sobre el desalojo de los piquetes, el líder de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, se refirió al hecho en su discurso de cierre de la movilización principal en la Plaza de Mayo, y denunció que "la política antisindical del Gobierno va generando este clima, va incitando a la violencia, la violencia de matar".

Y mientras varios gremios de Rosario y la región repudiaban el hecho y exigían investigar, desde la cámara que representa a la industria aceitera manifestaron que "se venía advirtiendo que algo podía suceder", al tiempo que calificaron de "incomprensible" la modalidad de la protesta adoptada.

Los hechos

Apenas habían pasado las 4 de la madrugada cuando Cristián Adrián S, de 24 años, chofer de la empresa TM de transporte, se encontró con el piquete que no lo dejaba avanzar, destrabó el acoplado, sorteó la protesta y se dirigió por la ruta 11 hacia el lado de San Lorenzo (la ruta 10 es el acceso norte a la ciudad). Dicen que lo hizo vociferando contra los manifestantes; algunos aseguran que amenazó con pasarlos por encima. Y literalmente lo hizo. Metros más adelante (no se pudo establecer cuánto avanzó y cuánto estuvo alejado del lugar) dobló en U en la ruta, tomó velocidad y se avalanzó sobre los manifestantes que bloqueaban el cruce.

Un primer grupo, que estaba entre las gomas que se quemaban, se dispersó cuando vio aparecer al rodado a toda velocidad. Cristián S. pasó por sobre las cubiertas quemadas y siguió su alocada carrera. Pero metros más adelante había otro grupo, donde se encontraba Jonatan Gardini, de 38 años, un vigilador privado vecino de Granadero Baigorria y padre de cuatro hijos.

Gardini estaba con su moto, no llegó a correrse y el camión lo embistió, lo arrastró varios metros hacia el norte y lo dejó tirado, mortalmente herido.

El camión no detuvo su marcha, siguió y recién paró cuando fue alcanzado por Gendarmería. Su chofer bajó e intentó escaparse, pero fue igualmente detenido. Después, el camión apareció incendiado.

"No le importó nada"

Junto a la víctima fatal estaba Diego Verdinelli, también del gremio de los vigiladores, con quien había estado charlando largo y tendido. "Fue un segundo, hasta ahora no lo puedo creer. Estábamos de espaldas (al camión que venía). Justo estaban armando unos toldos porque había empezado a llover cuando se nos vino encima", narró el mu chacho en la puerta del Ministerio Público de la Acusación de San Lorenzo, donde horas después fue a declarar.

Verdinelli consiguió tirarse a un costado y el vehículo ni lo rozó, pero a Gardini lo agarró de lleno. "No le importó nada", dijo el testigo.

El hombre fue el que más cerca estaba de la víctima. Pero La Capital habló con otros testigos. Mauricio Barrios, del Sutravip (sindicato que nuclea a los vigiladores privados), narró que el camionero tomó la ruta 11 desde la 10, hasta que vieron que "pegaba la vuelta y encaraba a gran veloclidad. Pasó sobre las cubiertas, sobre todo", contó, y recordó que "en ese momento, los efectivos de Gendarmería empezaron a tirarle, supuestamente para detenerlo. Después escuchamos que había un compañero herido, estaba en el piso, destrozado. Esto fue un asesinato", acusó. Aunque no se confirmó oficialmente, el agresor habría dicho "yo me voy a llevar a unos cuantos de ahí".

Según los testigos, el muchacho fue arrastrado unos 20 metros hasta que su cuerpo quedó tendido. Sebastián Reynoso, Juan Ibarra y Abel Uncos también estaban en el lugar. "Era como ver una película", dijo uno de ellos, mientras otro recordó que Jonatan trabajaba de vigilador desde hacía 9 años, era padre de cuatro hijos y "un compañero excelente".

Por la mañana, este diario recorrió la zona. Además de recoger los testimonios entre la gente que aún se agolpaba en la entrada sur de San Lorenzo, llegó a registrar al camión incendiado, a unos 600 metros de donde se había producido la tragedia. Es que el chofer, luego de embestir al manifestante, siguió su camino, perseguido por la Gendarmería, que logró interceptarlo. Se bajó del vehículo e intentó huir, pero fue reducido y detenido en un sitio que se mantenía en reserva. El camión, un viejo Mercedes Benz con cisterna patente ALA 050, yacía calcinado a un costado de la ruta. "Si tomó alcohol, no conduzca", podía leerse en la parte trasera.

Homicidio simple

La investigación quedó en manos del fiscal Aquiles Balbis, del Ministerio Público de la Acusación sanlorencino. El funcionario aseguró ayer que los test alcoholemia arrojaron 1.16 gramos de alcohol por litro de sangre (para los conductores de autos particulares, el máximo es 0.5; para los del transporte público y de cargas, cero). Todo esto pese a que los estudios se le practicaron casi cinco horas depués del hecho.

Balbis reveló ayer que se estaban recabando testimonios, y que todos resultaron coincidentes con lo que además se consigna en esta crónica. En cuanto al incendio del camión, aseguró que se investiga: no se sabe si se produjo adrede o si fue a raiz de haber pasado por encima de las llamas que producían las cubiertas quemadas. Por último, reveló que se tomó conocimiento de dos heridos leves, aunque no los identificó. Hoy, a las 9 se hará la audiencia imputativa en la que el detenido quedaría imputado por homicidio simple (doloso).

Fin del piquete

A media mañana, Edgardo Quiroga, el máximo referente de la CGT que llamó a la protesta, anunció el levantamiento de los piquetes y de la medida de fuerza, anunció "cinco días de duelo" y llamó "a los trabajadores y a la ciudadanía a reflexionar sobre esta idea de enajenación que nos imponen el gobierno, las patronales y los grandes medios, que están imponiendo la idea de que luchar es enfrentar a los pobres contra los pobres. Esto va a ser parte de una comidilla del gobierno nacional, cuando el responsable es (el presidente Mauricio) Macri, es el gobierno nacional. Si no hubiese despidos, suspensiones; si los salarios fueran dignos, no estaríamos protestando", dijo, y advirtió que "el cordón industrial ya tiene 450 depedidos y un montón de cesantías encubiertas".

Quiroga echó un manto de duda sobre los motivos del chofer al embestir contra el piquete: "Pudo ser un enajenado mental, alcoholizado, drogado, pero también mandado para desprestigiar a los trabajadores que protestaban", dijo. Y pidió "una profunda investigación y una condena ejemplificadora".

La protesta se organizó en el marco del paro de la CTA, aunque la modalidad de levantar cinco piquetes en el cordón industrial fue dispuesta por uno de los sectores en los que se divide la fragmentada confederal sanlorencina. En la convocatoria, esta agrupación, definida como CGT Regional San Lorenzo levantó las consignas de "ni un despido más", "sostén del poder adquisitivo", y "salario mínimo regional de 27 mil pesos".

Esta CGT está encabezada por Quiroga, de la Sitram (uno de los gremios municipales de San Lorenzo), por los vigiladores y otros sindicatos como los que nuclean a patrones fluviales, amarradores y marina mercante, que confluyen en esa central obrera. Pero también es cierto que gremios gravitantes como los de aceiteros, camioneros, Uocra, químicos aceiteros de Fray Luis Beltrán, químicos papeleros de Capitán Bermúdez, UPCN y hasta docentes públicos y privados de la región no habían adherido a esta modalidad de protesta.


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