La Parroquia Domingo Savio de Don Bosco 50 está realizando una colecta para reconstruir dos viviendas que fueron consumidas por las llamas en el Barrio Ludueña.
El 19 de noviembre a las 15:40 el chispazo del cable de una pava eléctrica dejó a Juana Ocampo, de 80 años, y su familia sin techo. La casilla de Humberto Primo y Pedro Lino del Barrio Ludueña se consumió bajo las llamas provocadas por un desperfecto eléctrico. "Juana vivía allí con su hijo Santiago de 48 y sus nietos, Cristian de 20, Silvana de 19, Matías de 18, Pablo de 16 y Claudio de 13. El incendio no solo generó la destrucción total de esa vivienda, sino que también afectó a la casilla lindera. En ella viviá otra familia conformada por 5 miembros donde uno de ellos es un bebe de 2 años" relató Federico, padre de la Parroquia.
Sin nada. Las consecuencias de un incendio se resumen en una sola palabra: pérdidas. Siempre habrá bienes materiales que desaparezcan con el fuego. Sin embargo, lo más doloroso es la pérdida de "bienes afectivos". La casa se puede reconstruir y volver a levantar pero lo que las llamas se llevan es el registro de la historia de esa familia, y porque no, parte de ella.
Todos juntos. Federico, en medio del panorama ve más allá de las pérdidas y rescató la respuesta de los vecinos: "Emociona la solidaridad de la gente del barrio que al enterarse del incendio, se movilizó en masa con la intención de apagar el fuego" y agregó: "Más allá del esfuerzo el agua de las acequias y la poca presión de las canillas no alcanzó a detener las llamas. Hasta que no llegaron los bomberos no fue posible controlar el incendio".
La ayuda. La Parroquia Domingo Savio lanzó una campaña para ayudar a estas familias que perdieron todo bajo el fuego. El padre confía en la solidaridad del rosarino y cuenta que se necesita ropa de niño y adulto, calzado, colchones, cocina, heladera, vajilla, muebles y materiales para la construcción y todo aquello que sirva para volver a levantar estas dos viviendas.
Cómo actuar ante un incendio
Estas son algunas pautas que todos deberíamos tener en cuenta en caso de incendio:
• No pierda la serenidad y llame a los bomberos y de todos los datos de forma clara, sobre todos los que se refieren a la ubicación de la vivienda.
• Si puede, apague la fuente de calor, desconecte la energía eléctrica y corte el gas.
• Sólo intente apagar el incendio si este es pequeño y no corre riesgo su vida. En ese caso, para hacerlo, colóquese entre el incendio y la vía de escape más próxima y utilizando para ello el extintor.
• Si considera que no puede apagarlo, aléjese de la zona de peligro y busque un lugar seguro. Lo más peligroso de un incendio es el humo, ya que puede hacernos perder el conocimiento y dejarnos atrapado dentro del fuego.