En 1997 “Todo o nada” pasó como un tsunami por las taquillas del mundo y quedó como un hito mundial del cine inglés. La historia es conocida: ante la crisis económica y moral que atraviesan, seis trabajadores siderúrgicos desempleados de la antiguamente pujante ciudad británica de Sheffield organizan un show de striptease masculino, mientras las mujeres los animan a ir por la desnudez total. El genio detrás de aquel éxito fue, además del director Peter Cattaneo, el guionista Simon Beaufoy, que en 2009 ganó un Oscar por “¿Quién quiere ser millonario?”, otro tanque anglosajón sobre una problemática social. Beaufoy se inspiró a su vez en la obra teatral de 1987 “Ladies Night”, de los neozelandeses Stephen Sinclair y Anthony McCarten.
La película, solamente en Argentina, recaudó casi 3 millones de dólares que se sumaron a los 300 en todo el mundo. Así que sólo tres años después, se estrenó en Buenos Aires una versión teatral de Daniel Botti que regresó a escena este año y que con el título de “Sinvergüenzas” se presenta este lunes 12 de febrero, a las 21, en el Centro de Convenciones de City Center Rosario (Circunvalación y Oroño). Juan Palomino, integrante original del primer elenco nacional y de esta versión, recordó cuál es la vigencia de esta obra que cuenta, además, con las actuaciones de Benjamín Alfonso, Carna, Tucu López, Alejandro Cupitó y Alexis “El Cone”. Las entradas están disponibles en www.citycenter-rosario.com.ar, en Caja Shows del complejo (de 14 a 2) o por Ticketek.
“Full Monty” la película es un clásico porque al mejor estilo Ken Loach, pero con humor logra establecer contacto con el espectador a partir de la solidaridad de lo que significa la amistad, la solidaridad, y buscar una salida a la crisis a partir de lo colectivo contraponiéndose a lo individual, en un contexto político, económico y social marcado a fuego por las políticas del neoliberalismo profundizadas por el ejercicio de Margaret Thatcher en la década de los 80 junto a Ronald Reagan. Considero que fue una respuesta desde el arte a esas políticas que quebraron el sistema productivo de Inglaterra, produciendo una gran cantidad de desocupados por el cierre de fábricas, minas.
¿Cómo definirías el contenido de esta adaptación?
La adaptación está dada primero por la idiosincrasia nuestra. Daniel Botti adapta la versión del cine, que a su vez es una versión de la obra “Ladies Night”, y la coloca en un contexto que obviamente tiene que ver con lo económico más allá de la anécdota del striptease al final. La obra hace hincapié en la amistad, en que la salida es colectiva, a pesar de las distintas edades que tienen los personajes… Yo interpreto a Loyd que es el mayor, que también se queda sin trabajo, pero que encuentra en la propuesta de Lucho, el personaje de Benjamín Alfonso, la posibilidad de una esperanza, de una reivindicación como individuo. En ese sentido Botti utiliza la posibilidad de una salida colectiva como vector para el encuentro y como una flecha que le permite al espectador involucrarse y empatizar.
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¿Cómo es esta adaptación? ¿Quiénes son los personajes?
Partimos de lo que Botti plantea: seis personajes, de distintas edades, que se conocen del barrio. Mi personaje es un tipo que tiene la edad que tengo yo, 60 años, que es sereno de un garaje, que ha sido echado varias veces en los 80 hasta terminar siendo sereno de un garaje. El más joven que es de alguna manera el que responde a estos tiempos desde la tecnología, que en la empresa en la que trabajaba le dieron un smart phone y un smart tv, pero que ni siquiera se respetaron las leyes laborales…pasando por Lucho que la mujer lo dejó y lo cambió por un abogado que le da más seguridad…o el hijo de un pastor (Cupitó) que es un mantenido y tiene un síndrome de Asperger y podría llegar a ser un neuro diverso…el personaje de Carna es un hombre que ha quedado atrapado en un núcleo familiar que no lo entiende, sin mujer, hijos ni trabajo. Son personajes que gravitan en un lugar donde la estructura familiar y la de pareja no están en el eje de la obra. Ninguno de los personajes tiene hijos, por ejemplo. Mi personaje está casado pero no tuvo hijos. Esa es una de las características de los personajes.
La película original de 1997 tiene como disparador una crisis económica. En Argentina, las crisis parecen no tener fin. ¿Qué significado tiene una obra como esta en este momento en particular?
Obviamente que tiene que ver con el contexto que estamos viviendo, con una crisis económica tremenda, con una propuesta económica que nos remite a los peores años de la última dictadura cívico miliar, con las políticas económicas llevadas adelante por Alfredo Martínez de Hoz. Si uno observa, escucha e investiga, el discurso que emite Javier Milei tiene que ver con el discurso de Martínez de Hoz en la década del 70, 76. Entonces la gran crisis económica que hemos ido padeciendo tiene que ver con las sucesivas formas de construcción de la economía ligadas íntimamente con los Chicago Boys, por lo tanto ese neoliberalismo fucuyano que llevó adelante también Menem, y luego Macri y luego Milei. Entonces en ese contexto económico aparece esta reacción de Daniel Botti basada en la película “Full Monty”, obra que yo estrené en el Teatro La Plaza en el invierno del 2000. Año 2000… o sea que ya la crisis se avecinaba y terminó con 30 muertos en diciembre de 2001.
¿Qué diferencia una crisis económica en Reino Unido de una en Argentina?
La diferencia está dada en que uno es una potencia militar, económica y financiera y nosotros somos un país emergente, que nos quieren convertir solamente en un país agroexportador, como quisiera convertirlo Javier Milei. En una vuelta al siglo XIX, un país simplemente proveedor de riquezas naturales y que el campo sea el motor. Inglaterra obviamente es un país con todas las contradicciones pero también con un espíritu colonialista que lo ha caracterizado, que si bien la revolución industrial aparece en Inglaterra, también la revolución financiera que lo convierte en un parís extremadamente en contacto directo con el mundo financiero y no de la producción.
Existe una disparidad de edades en el elenco. ¿Cuál es la lectura que hacen, según las distintas edades, de los temas que aborda el texto?
Formo parte con un elenco ecléctico, de distintas generaciones. Alexis viene de participar de “Gran Hermano” y del “Bailando por un sueño” y eso tiene mucho que ver con los tiempos que corren. Eso no implica que no esté capacitado para subirse a un escenario, que de hecho lo está y le valió la nominación a un Estrella de Mar, más allá de los prejuicios que tengan algunos colegas o directores. También está el Tucu López que viene del palo de la conducción y de la locución y que está con su propia identidad, que emocionalmente esta presente, es vivo. Con respecto a la mirada que cada uno tiene del arte, del tiempo que nos toca vivir es esa… la que a nivel generacional nos marca a todos. Yo tengo una mirada de lo que significa mi camino, la elección de mi camino, la elección de vida, mis convicciones.
¿Y cuál es la forma que tienen las distintas generaciones para enfrentar las crisis?
Eso depende del núcleo familiar, muchísimo. Tengo hijos, mezcla de treinta y tres o cuatro, una hija de 19 y un hijo de 25 años y todos entienden en gran manera que la solución no pasa por lo individual, por el mérito propio. No creo en la meritocracia, creo en el esfuerzo colectivo, creo en políticas de Estado que le permita a la gran mayoría de la población un estado de cierto bienestar, que lo hemos tenido, y eso habla de una construcción política.
¿Cuál fue el desafío de mostrar el cuerpo? ¿Sintieron pudor?
Los cuerpos, creo que acá es el tema de la película también. La gran diferencia entre la película y la obra de teatro es que acá hay más cuerpos hegemónicos y en la película hay cuerpos más reales. Quizás los cuerpos más reales, por la edad que tenemos, son los de Carna y el mío. El resto no dejan de ser cuerpos hegemónicos. Ahí hay una zona que hay que investigar, pero bueno… son las leyes del mercado. No deja de ser un desafío mostrar el cuerpo desde lo que es el cuerpo hegemónico. Tuve que aumentar 20 kilos para hacer lo de Maradona y ahora, con 5 ó 6 kilos de más es todo un desafío, pero ahí está la clave de la obra. Cuerpos de tipos desocupados que no se la pasan comienzo lechuga ni yendo al gimnasio, sino que los personajes son tipos que viven comiendo lo que pueden.
¿Qué elementos hacen reconocibles los conflictos y los personajes para el público argentino?
Los elementos son nadie que no tenga un trabajo medianamente digno puede estar bien consigo mismo, con su familia, con la amistad, con la gente. Muchos eligen terminar con sus vidas, como es el caso de mi personaje. Es una situación extrema, pero los conflictos son los mismos: falta de trabajo, despersonalización, pérdida de la autoestima, pérdida del deseo, de la identidad del trabajador. Creo que el conflicto de los desocupados en el mundo son los mismos. Esta es una obra de teatro que fue una película, pero habla de las relaciones humanas. Que la salida es la colectiva, no hay ninguna duda.
TUCU LÓPEZ: UNA OBRA CON "UN GEN SÚPER ARGENTO"
“Es una adaptación que tiene un gen súper argento”, aseguró Tucu López, uno de los protagonsitas de la pieza. “Creo que si hay algo que tiene la cultura argentina más básica, o las bases de la cultura argentina, es que se valora mucho la amistad y se valora mucho el concepto de lo solidario también, ponerse al servicio de. Acá cada uno de los amigos se pone al servicio de su grupo y del proyecto. También tiene que ver con esta cuestión que tiene el argentino que siempre encuentra una manera de salir adelante. Estar golpeado por un montón de crisis y situaciones y buscarle la vuelta para salir. Yo creo que esta adaptación tiene un gen super argentino, muy de la cultura nuestra”, afirmó.
En ese sentido, el actor añadió: “Una obra como esta, en este momento en particular, tiene más vigencia que nunca. La crisis, el desempleo y el tener en la cabeza el qué hacer para salir adelante, le está pasando a muchos argentinos y argentinas. Está muy marcado en este momento en particular del país y es cuando más se hace presente el que lo vamos a resolver, de una manera u otra, con ingenio, con amistad, con compañerismo y con astucia”.