El cine y la radio tienen pocas semejanzas a simple vista, salvo para Ricardo
Randazzo. El periodista y conductor del programa "Noches de cine", que emite LT8 los domingos de 22
a 24, hizo un pantallazo del séptimo arte y dio su tajante opinión sobre el ascendente fenómeno del
cine local. "No estoy tan seguro de que el cine rosarino tenga una marca que lo identifique, no es
para nada un movimiento sistematizado, como no lo fue en ninguna parte del mundo", destacó.
La referencia alude a las producciones locales que en este
2007 se filmaron en la ciudad y tuvieron estreno comercial, como son los casos de "La peli", de
Gustavo Postiglione; "¿De quién es el portaligas?", de Fito Páez; "A cada lado", de Hugo Grosso, y
"Cine Negro", de Mariana Wenger.
Para el cinéfilo, "el tiempo determinará si estos cineastas
constituyen o no una marca, ya que una o dos películas es poco para determinarlo. Cuando Grosso
tenga 5, Postiglione tenga 10, (Héctor) Molina tenga 5 y Fito tenga 5, ahí si se puede hablar de
una idiosincracia especial de la ciudad. Como decía Tolstoi, pasará eso de que pintarás tu aldea y
pintarás el mundo".
Randazzo se mostró molesto por el modo en que los medios
porteños toman el cine de esta ciudad. "Las películas de Rosario no tienen el apoyo masivo del
público en Buenos Aires. Es más, los periodistas capitalinos dicen «películas rosarinas», como si
no fuesen argentinas. Es llamativa esa denominación porque suena discriminatoria", indicó.
Con cinco premios Martín Fierro ganados como mejor programa
de espectáculos del interior del país, Randazzo dio un panorama poco positivo del cine nacional de
este año. "El cine argentino está pasando por una transición y espero que se reposicione hacia uno
mejor. Se produjo mucho más que otros años, estamos bien a nivel internacional por la cantidad de
premios obtenidos y por las coproducciones con países de todo el mundo, pero el público argentino
no ve cine argentino porque no se siente identificado", destacó el periodista.
"De las 200 películas que veo al año, hay 40 que son
argentinas, pero sólo 4 o 5 son buenas. De todos modos, generalmente logran cifras paupérrimas,
porque la gente no se siente representada", consideró.
En un racconto por la historia cinéfila de la ciudad,
recordó: "En los 60 había más de 50 salas comerciales y en los 80 había 7 u 8 salas. Pero hace más
de 20 años, «Fanny y Alexander», de jueves a domingo, metió 8 mil personas en el estreno y
«Manhattan» llegó a convocar 12 mil personas entre jueves y domingo. Esas cifras son impensadas
para un mes en todos los cines de Rosario".
Para Randazzo, "cuando estén todas a pleno, en caso de que abran las ocho
del Portal, la ciudad llegaría a 49 salas. Esa cantidad no modificará la asistencia de público, que
no será tan estable como en los 80", concluyó.