Julio Iglesias fue denunciado por abuso sexual y abuso de poder contra dos exmpleadas de sus casas en el Caribe. Las acusaciones fueron reveladas a partir de una investigación de tres años realizada por un medio español. En este contexto, Marcela Tauro compartió un episodio en el que el cantante se sobrepasó con ella.
Según contó, el hecho ocurrió en la ciudad de San Pablo, cuando la periodista era joven. “Cuando terminó la nota, me agarró, me dio un pico y me sentó en la falda. ‘La foto es esta’, le dijo al fotógrafo. En ese momento yo era joven y te incomoda”, relató la panelista en “Intrusos”.
Además, Tauro aseguró que esa conducta “no fue un caso aislado”, y que Iglesias habría hecho lo mismo con otras periodistas. De hecho, desde que se hicieron públicas las denuncias contra el cantante, se viralizó en redes un video de una visita del artista al programa de Susana Giménez, en el que la besa y la toca en varias oportunidades contra la voluntad de la conductora.
Las denuncias contra Julio Iglesias
Iglesias fue acusado por dos extrabajadoras por agresiones sexuales, acoso y abuso de poder. Las mujeres, que trabajaron como empleada doméstica y fisioterapeuta en sus casas de República Dominicana y Bahamas en 2021, denunciaron contactos no consentidos, maltratos y presiones para mantener relaciones sexuales con el artista.
Las acusaciones fueron publicadas en una investigación periodística que el medio eldiario.es desarrolló en conjunto con Univisión Noticias a lo largo de tres años. Las denunciantes hablaron de un “clima de miedo constante, vigilancia permanente y amenazas de despido”.
Una de las mujeres, identificada con un nombre ficticio para proteger su identidad, contó que, al finalizar su jornada laboral, era frecuentemente llamada a la habitación de Iglesias tras su jornada laboral, donde sufrió penetraciones no consentidas, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Además, aseguró que otra empleada con un cargo jerárquico superior habría estado presente y participado de los episodios en algunas ocasiones.
La segunda denunciante fue fisioterapeuta del cantante y aseguró que sufrió besos forzados y manoseos. También denunció humillaciones públicas, insultos y trato intimidatorio durante su trabajo. “Me sentía como un objeto, como una esclava”, declaró la primera denunciante. “Se acercaba y me tocaba los pezones”, contó por su parte la fisioterapeuta, explicando el cantante justificaba esos avances a través de bromas.
Ni Julio Iglesias ni sus representantes legales dieron declaraciones todavía sobre los hechos.