"Queda todo lo que falta”, dice Beto Olguín, sentado en la mesa de un bar céntrico, mientras apura un café doble. La frase es la última oración del tema “Todo eso que nos queda”, un clásico de Los Pérez García, que es generalmente el bis con el que el grupo termina cada concierto. Con esa misma frase, el cantante y compositor también cerrará el diálogo con La Capital, en la entrevista previa al show que la banda bonaerense dará este viernes, a las 21, en el Centro Cultural Güemes (Ovidio Lagos esquina Güemes).
Los Pérez García - Todo eso que nos queda -Video Oficial
Con más de 25 años de historia, la banda surgida en Aldo Bonzi, partido de La Matanza, llega para presentar las canciones de “Después de la tormenta”, un disco producido por los Bersuit Pepe Céspedes y Juan Bruno, que respira rock mid tempo con letras que atraviesan el estigma de superar las adversidades. Pero siempre al estilo Pérez García, con la bandera en alto de los que saben remarla en dulce de leche, pero con disfrute. Por eso este show de Rosario, precedido por la banda La Medianera, es también una celebración, porque vienen de llenar su primer Luna Park. Hasta pareciera que tenía que ser ese lugar el elegido para los que la vienen peleando.
Beto Olguín en voz y guitarra; Fede Esquivel en guitarra y coros; Mingo Catanzari en bajo; Julio Medina en teclados y coros; y Pablo Tofanari en batería son Los Pérez García, pero, antes de todo, son amigos de toda la vida: “Me gustó esa idea del radioteatro que decía «más problemas que los Pérez García». La idea de los apellidos compuestos y a la vez apellidos comunes, bueno, esa relación estrecha, esa familia, es la que tenemos con nuestros compañeros. Nuestra relación excede al trabajo y a la banda. Me cuesta imaginarme sin la banda, pero más me cuesta imaginarme sin comer un asado con los chicos, para que te des una idea con tres de ellos nos conocemos de los recreos del secundario. Imaginate”.
Con gorrito de lana y guitarra en mano, el autor de “Magdalena”,”Después de hora” y “Los años que vivimos en peligro” habló del camino recorrido con ese puñado de canciones que atraviesan el inconsciente colectivo del rock argentino.
banddperez.jpeg
Los Pérez García, la banda bonaerense formada por un grupo de amigos que ya son familia.
¿Rosario les sienta bien o es una plaza difícil?
Mirá, tenemos 28 años de banda, pero fuimos muy vagos en los primeros años, muy de cabotaje de hacer de zona oeste a Capital y de Capital a zona oeste, entonces nos demoramos mucho. Pero creo que nos estamos poniendo al día porque venimos una vez al año y a veces dos, nos pasa con otras ciudades también. Además, la misma gente nos pide que vengamos a visitarlos.
¿Les pasa eso de que hay canciones que el público las canta pero no saben que son de ustedes?
Sí, nos pasa mucho, pero está bueno que pase, porque las canciones tiene vida propia. Me ha pasado de estar en un lugar donde la canción está sonando y la gente no sabía que la había hecho yo.
¿Cuál fue el punto de quiebre de la banda?
Siempre fue muy paulatino todo, no hubo un gran cimbronazo. Pero de alguna manera “No se lo cuentes a nadie” (2014), nuestro sexto disco, empezó a sonar más en las radios con “Resaca de carnaval” y “Festejar”. Y después empezaron a sonar temas de otros discos, por ejemplo con “Magdalena” pasó algo así.
Es el tema más exitoso de ustedes, con 7,5 millones de reproducciones en Spotify. ¿Lo consideran el hit de la banda?
Es la canción más conocida, la más escuchada, pero eso ocurría antes de que hiciéramos contrato con la discográfica. La canción se cortó sola, digamos. Y después nos pasó con el disco en vivo “Salud”, grabado en el Gran Rex, que esa fue la oportunidad de hacer canciones de diferentes épocas, ahí está “Todo eso que nos queda”, también. Pero siempre fuimos de a poco. Creo que uno va aprendiendo con el tiempo. De hecho con el último disco “Después de la tormenta” metimos diez de las once canciones en el Luna Park, está cumpliendo un año ese trabajo, y nos cuesta sacar temas de la lista en los shows, pero, bueno, ese es un lindo problema.
fotodosperez.jpeg
Beto Olguín, el líder de Los Pérez García, en su paso por Rosario.
Celina Mutti Lovera/La Capital
La gran mayoría de las canciones de este último disco, y muchas de otros discos también, tienen mucho de resiliencia. ¿Hay algo personal allí que necesitaste exorcizar?
Yo me lo he planteado, porque mucha gente me dice que hay canciones que tienen algo de superador, pero quizá me quiero convencer de algo (risas). La verdad es que no lo sé, dificultades tenemos todos, todos los días, y quizá las canciones puedan ser una herramienta para levantar el ánimo. Me cuentan que hay canciones que tienen algún poder energético, es más, solemos cerrar el show con “Todo eso que nos queda”, por ejemplo.
¿Qué tipo de canciones son las que más te gustan como oyente y para componer?
Venimos de una historia muy rica de rock, y al tener una escuela tan tremenda, con mucha humildad, digo, te empuja a ir para adelante. A mí me gustan las canciones simples y que me provoquen algo, que entre la melodía y la letra puedan tocar alguna fibra. Yo me formé con Charly García, yo esperaba que suban la persiana de las disquerías para comprar sus discos el primer día que salía, y esas canciones después fueron clásicos. Pero yo iba a escuchar un viernes a Virus y un sábado a Pappo con Riff; también escuchaba a Los Beatles y Serrat, en el caserón de Lanús, y Serrat llegando tempranamente a mi vida para decirme que también podíamos entender lo que escuchábamos, que había un mensaje.
¿Qué esperan para el show de este viernes en Rosario?
Mirá, trato de no esperar mucho y sorprenderme, pero nuestros shows tienen diferentes momentos, unos más festivos y otros más reflexivos. Pero lo que hace la gente en todos los shows es cantar, las cantan con nosotros, las tranquilas y las fuertes.
Es un gran karaoke, digamos.
Sí, siento eso, cantan las canciones con nosotros, y es buenísimo porque a veces me olvido de algunas letras, así que me viene bárbaro (risas). Pero es muy fuerte ver algunas caras sonrientes y otras desencajadas de la emoción, es una locura, por eso digo que está todo muy ligado a lo emocional. Solo espero que todo eso vuelva a ocurrir otra vez.
¿Y “Después de la tormenta” qué viene?
Hay como una gotera de donde caen las canciones y no queremos que nunca se detenga. Pero queremos seguir tocando en los lugares donde todavía nunca fuimos. Como dice la canción, queda todo lo que falta.