Anoche se transmitió la segunda emisión del programa "Perdidos en la tribu", el reality producido por Eyeworks Cuatro Cabezas para Telefe y se pudieron ver los primeros conflictos por la convivencia entre las tres familias argentinas y las tribus de Indonesia y África.
El programa hizo hincapié en las costumbres de higiene y alimentación, incluyendo el proceso de obtención de las comidas. Por ejemplo, en una escena se pudo ver una particular forma de cepillarse los dientes con palos y en otra parte, el rechazo de los argentinos por las exóticas comidas, así como la forma de obtenerlas.
El momento de mayor tensión fue provocado cuando la tribu Hamer perforó el cuello de una vaca para sacarle sangre con la intención de tomarla, ya que se considera una fuente de energía para el cuerpo. La reacción de las hijas de la familia Moreno fue contundente y dramática: lloraron y gritaron por culpa e impresión y esto provocó el enojo de los nativos.
Con un guión estructurado, por ahora el programa se centra en las diferencias superficiales entre ambas culturas, sin profundizar demasiado en las costumbres, las tradiciones y las creencias de los nativos.
En el último bloque, el jefe de la tribu Hamer le dio una devolución a la familia sobre su adaptación a las costumbres, simulando una evaluación a los argentinos en su aceptación de la nueva vida. Allí les explicó a cada miembro de la familia que tendrían "castigos" por haber mostrado rechazo a algunas de las actividades.

































