Desde el planteo de la trama hasta la estética, “La ciudad perdida” parece una película que atrasa. ¿Una comedia romántica de aventuras? ¿En serio? ¿Como aquellas de los años 80, como “Tras la esmeralda perdida”, con Michael Douglas y Kathleen Turner? Hace tiempo que Hollywood dejó de apostar a las comedias livianas, y mucho menos a las románticas o de aventuras. Hace décadas que estas películas no son rentables (encima sus estrellas protagonistas son “caras”), y en el terreno del cine mainstream fueron reemplazadas por las sagas literarias y los superhéroes. Por eso “La ciudad perdida” es una rara avis, y aún con sus fórmulas de manual y sus flojeras, se siente como una especie de revancha.





























