El filme "Rancho aparte", basado en una obra teatral de Julio Chávez, observa lo que ocurre cuando una mujer afincada en Buenos Aires recibe a parientes del campo, que se instalan en su casa.

El filme "Rancho aparte", basado en una obra teatral de Julio Chávez, observa lo que ocurre cuando una mujer afincada en Buenos Aires recibe a parientes del campo, que se instalan en su casa.
Coautores de la pieza junto a Chávez, Mercedes Scápola, Leandro Castello y Luz Palazón actuaron en la obra y también en la película de Edi Flehner que hoy se estrena en Rosario.
Scápola, hija de la actriz Mercedes Morán, habló largamente de esta historia que busca describir un planeta familiar donde los mates pausados se cruzan con los cafés urgentes. Pilade en la tragedia de Sofocles "Electra Shock", asistente de dirección de dos obras, "Angelito Pena" y "Maldita sea", y actriz y productora de "Doble contra sencillo", Mercedes Scápola afirmó que emprendió una carrera muy larga, "otro camino al de las superfamosas de la televisión".
—¿Se puede decir que la semilla de "Rancho aparte" fueron aquellas improvisaciones tuyas, de Castello y Palazón?
—Exactamente. La obra de teatro arrancó a partir de una improvisación que hicimos por primera vez los tres actores en el estudio de Julio Chávez cuando estudiábamos. Luego Julio vio algo que le interesaba de esos personajes y esos conflictos entre los tres familiares, y nos alentó a seguir probando. Así nació la obra. Cuando la presentamos por primera vez en el teatro San Martín apareció Edi Flehner. La vio y nos dijo que quería esa historia para su ópera prima. Lo que hizo él fue tomar el texto teatral y hacer una traslación.
—¿Cómo ves las trasposiciones del teatro al cine?
—Creo que las comparaciones son un poco estériles. Cuando uno ve una obra de teatro y después la llevan al cine es difícil no comparar pero, al mismo tiempo, termina perdiendo cuando compara. En este caso a mí me gustó el resultado. Claramente es algo teatral, nadie intentó que no lo fuera. Edi no se puso a hacer una película con otra historia. Sólo intentó cambiar el punto de vista, de darle otra mirada. En el cambio, creo, ganó un montón de cosas. Yo prefiero sacar resultados de cada experiencia. En el teatro "Rancho" fue impresionante y llegó a un montón de lugares siendo una obra muy chiquita. Estuvo tres años en cartel, ganó premios... Con la película pasa lo mismo, muy chiquita y muy sincera.
—¿Qué cine te gusta ver?
—Soy poco prejuiciosa en este sentido: me gusta el cine que me conmueve. Me engancho más con los actores y las historias que con cómo está hecha la película. Entonces, me puede gustar una película muy chiquita y barata o una gran producción, siempre y cuando sus historias me conmuevan.
—Cómo actriz, ¿preferís el teatro o el cine?
—Hasta hace un año prefería el teatro porque era lo que más conocía, pero con "Rancho" descubrí un mundo increíble.
—¿Y la tevé?
—Es lo que menos recorrí. Trabajé para Pol-ka en "Amas de casa desesperadas" y me gustó estar ahí.
—¿Compartís ese pensamiento de que si no salís en televisión no existís?
—No, yo soy de la escuela de las carreras más largas. Estudio teatro desde los 15 años, con Agustín Alezzo, Julio Chávez... Intento encontrar otro camino al de los mediáticos y superfamosos de la pantalla chica a partir del trabajo y no de lo inmediato.
Mercedes Scápola dijo que emprendió una carrera muy larga, alejada del brillo y lo mediático
La protagonista de "Rancho aparte" cuenta de qué se trata el filme que estrena en Rosario


