Ibrahim Ferrer en Rosario: "Queremos que la gente se sienta como en el malecón"
"Queremos que la gente sienta que está en el malecón, tomando un mojito, una
cerveza helada y, como Cuba se vive un verano eterno, que se transporte a ese pedacito de La
Habana, sienta la brisa del mar, ese calor tropical, ese calor amoroso de los cubanos".
6 de enero 2010 · 01:00hs
"Queremos que la gente sienta que está en el malecón, tomando un mojito, una
cerveza helada y, como Cuba se vive un verano eterno, que se transporte a ese pedacito de La
Habana, sienta la brisa del mar, ese calor tropical, ese calor amoroso de los cubanos".
Eso es lo que el músico cubano Ibrahim Ferrer Jr. quiere compartir con el
público que el viernes, a partir de las 23.30, se llegue hasta el City Center Rosario para asistir
al espectáculo "Una noche en mi Habana", que se pondrá en escena en el escenario del Jarana, el
restaurante ubicado en el corazón del casino.
Hijo del gran Ibrahim Ferrer, uno de los inolvidables "viejitos" del "Buena
Vista Social Club", el músico ofrecerá un recital con sones, guarachas, boleros, cha cha cha y
bachatas, ritmos clásicos de la tradición musical habanera, aunque también interpretará temas del
cancionero popular argentino.
"Me gusta, en cada lugar al que voy a actuar, hacer algunas de las canciones que
más identifican a la gente, con respeto, claro, no sea cosa que se enojen...", rió Ferrer, quien
tiene previsto para su presentación local cantar "El día que me quieras", el clásico que
popularizara Carlos Gardel.
Radicado en Buenos Aires desde una década atrás, el músico tiene grabados dos
discos, “Son para ti”, con versiones de temas clásicos de la música habanera, y
“Al son de un homenaje”, que recopila obras compuestas por cubanos residentes en la
Argentina y que le valió ganar el premio Carlos Gardel a la Música 2007.
“Conozco a la Argentina desde antes que muchos de los argentinos que me
vienen a ver”, contó Ferrer, y explicó: “En la televisión y en la radio, cuando era
chico, pasaban películas argentinas y canciones de Gardel y de Los Cinco Latinos todo el tiempo,
así fue como aprendí a amar este país”.
Ferrer, que ejerció 25 años como ingeniero, recuerda con gran cariño a su padre.
“No quería que yo fuera músico, por eso me obligó a que estudiara una carrera antes de
dejarme dedicarme a pleno a mi carrera artística. Era un gran hombre, muy afectuoso, pero también
con gran carácter”, recordó.
Guarachear
“Es difícil encontrar una palabra que exprese
exactamente lo que los cubanos entendemos por guarachear”, dijo Ibrahim Ferrer Jr., en un
esfuerzo por explicar el espíritu de su show. “Guarachear es disfrutar, bailar, divertirse,
vivir intensamente la música. Eso es guarachear, pasarla bien, lo mejor que se pueda, pase lo que
pase”.