Gustavo Bermúdez volvió a Rosario, su ciudad natal. El actor, que construyó una extensa carrera en televisión y se convirtió en uno de los galanes más reconocidos de la ficción argentina, llegó al teatro Broadway con “La cena de los tontos”, junto a Martín Bossi y Laurita Fernández. Tras el éxito del fin de semana pasado, este fin de semana protagonizarán cuatro nuevas funciones, para las que aún quedan entradas. Suscriptores de Tarjeta de Beneficios La Capital tienen 20% de descuento.
Antes de una de las funciones, Bermúdez pasó por "Una tarde más", donde repasó su relación con la ciudad, recordó sus comienzos, habló sobre los años de mayor exposición mediática y analizó el presente de la televisión argentina.
“Rosario es mi casa, mi ciudad natal, que la amo”, afirmó. Aunque hace décadas que vive en Buenos Aires, sostuvo que nunca dejó de sentirse ligado a la ciudad. Acá hizo la primaria y la secundaria, jugó al básquet y, posteriormente, incluso tuvo negocios de ropa en plena peatonal Córdoba.
Su relación con la escuela, sin embargo, no fue precisamente idílica. “No era el mejor alumno, me costaba el colegio, no me gustaba mucho estudiar”, reconoció entre risas.
El teatro tampoco formaba parte de su vida en aquella época, motivo por el cual asume que no se llevó materias.
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Con los años, su vida profesional lo llevó a Buenos Aires, pero Rosario permaneció como un punto de referencia. Incluso cuando ya estaba instalado en la capital, abrió dos locales de ropa en la peatonal Córdoba. “Siempre estuve muy ligado”, aseguró.
El desafío de actuar por primera vez en Rosario
La llegada con “La cena de los tontos” tuvo para Bermúdez un componente especial: era la primera vez que trabajaba como actor en Rosario. Y, justamente por eso, reconoció que llegó con cierta inquietud. El actor conoce el mito sobre el público rosarino como uno de los más exigentes del país y recordó una frase que le había transmitido Guillermo Bredeston, con quien debutó en televisión.
Pero el temor duró poco. Según Bermúdez, la respuesta que encontraron en Rosario superó incluso sus expectativas.
“La verdad que fue el mejor público que tuvimos hasta ahora”, afirmó. La obra ya había pasado por Mar del Plata y Buenos Aires, pero aseguró que la reacción de los espectadores rosarinos fue algo que no habían experimentado anteriormente. “La calidez, las risas y los aplausos que hubo, no lo vivimos nunca”, describió.
Por qué aceptó hacer “La cena de los tontos”
La obra no era una propuesta completamente nueva para el actor. Adrián Suar ya le había ofrecido participar de una versión anterior, pero en aquel momento había decidido no hacerlo. Esta vez, la decisión fue diferente.
“No tenía ganas de hacerla en Buenos Aires”, explicó. Lo que lo convenció fue la posibilidad de salir de gira y recorrer distintas ciudades del país, además de hacer temporada en Mar del Plata.
Bermúdez había visto la obra anteriormente como espectador y la había disfrutado especialmente. “Me descostillé de la risa”, recordó. Por eso, cuando apareció nuevamente la posibilidad de protagonizarla, quiso experimentar qué significaba estar arriba del escenario con una comedia que él mismo había disfrutado desde la platea.
Y la experiencia terminó superando sus expectativas. “Te quedás y decís: no puedo creer que se rían tanto”, contó.
El galán que quedó atrás
Durante buena parte de su carrera, Bermúdez fue identificado como el galán de las telenovelas argentinas. Pero él prefiere mirar esa etiqueta con distancia.
“¿Cómo te llevás con eso de haber sido el galán?”, le preguntaron durante la entrevista. Su respuesta fue directa: “El tiempo pasa, todos envejecemos y el envase es lo primero que se va”. Para el actor, lo que permanece es otra cosa: “Lo que nos forma es un poco lo que llevamos dentro y lo que transmitimos y lo que hacemos”.
También evitó comparar su generación con los actores que actualmente ocupan lugares similares. Según explicó, el cambio está fundamentalmente en el medio. La televisión ya no produce ficción con el volumen de décadas anteriores.
“No se produce ni una sola ficción” para la TV abierta
Bermúdez fue especialmente crítico al describir el presente de la televisión argentina. “No se produce ni una sola ficción hoy para la tele abierta”, afirmó.
La comparación con el momento de mayor desarrollo de las telenovelas y los unitarios es contundente. Según recordó, durante su época de mayor actividad se producían alrededor de 18 ó 20 ficciones por año entre los distintos canales.
Mencionó como ejemplo algunos de los ciclos y producciones en los que participó, entre ellos “Atreverse”, “Compromiso”, “Grande, Pa!”, “Mi chanta favorito” y distintos unitarios de comedia y drama.
Sin embargo, Bermúdez no cree que la televisión abierta haya desaparecido definitivamente. “Yo creo que la tele abierta va a volver a ser en algún momento un poco la protagonista”, sostuvo.
Para Bermúdez, el crecimiento del teatro tiene relación con algo que las pantallas no pueden reproducir, nada más ni nada menos que la experiencia de estar frente a algo real y en vivo. “Hoy lo que está quedando real para transmitir emociones es el vivo del teatro o el cantante que está ahí, no es un holograma”, explicó.
La fama, los paparazzi y el cuidado de su familia
La etapa de mayor popularidad también implicó una exposición que Bermúdez decidió manejar con especial cuidado. Contó que siempre fue “muy celoso” de su intimidad y que junto a la madre de sus hijas tomó una decisión familiar: él sería la persona pública, pero ellas no habían elegido esa exposición. “Ellos no habían elegido eso”, explicó.
Durante los años de mayor fama llegó a tener guardias en la puerta de su casa y sufrió situaciones de acoso de la prensa. También recordó publicaciones de revistas que, según relató, llegaron a inventar romances con otras actrices. “Han inventado cosas y lo han puesto en una tapa de revista”, contó.
El problema no era solamente la exposición personal, sino el impacto que esas versiones podían tener sobre su familia. “Ella se ha bancado muchas”, dijo sobre la madre de sus hijas, a quien definió como “una mujer, una compañera de fierro”.