La coproducción argentina-venezolana-colombiana "El abrazo de la serpiente'' se impuso anteanoche como la absoluta ganadora, con siete galardones, de la tercera edición de los Premios Platino que reconocen lo mejor del cine iberoamericano. La ceremonia se celebró en esta ocasión en el glamoroso balneario uruguayo de Punta del Este.
La película, un retrato de la Amazonía colombiana centrada en una cultura extinta, se grabó en blanco y negro por la imposibilidad de recrear los colores de la selva amazónica, y pretende que sea el propio espectador el que los evoque y reconstruya. Se llevó el premio a mejor película, mejor director para Ciro Guerra y todos los premios técnicos: mejor dirección de arte, dirección de fotografía, dirección de montaje y mejor dirección de sonido, además de la música original.
Guerra agradeció al recibir la estatuilla al mejor director el apoyo del "equipo que creyó en esta película cuando nadie lo hacía, cuando parecía un imposible'', y en un emotivo discurso se refirió al momento histórico que vive su país.
"Quiero compartirlo con todos los colombianos, es un momento muy especial, y espero que sea el momento de la paz, por fin, que todas las historias sepultadas por tantos años de violencia comiencen a salir y el cine sea una herramienta para contarlas'', declaró.
Por otra parte, Guillermo Francella se alzó con el premio al mejor actor por su interpretación del contundente patriarca Arquímedes Puccio en el durísimo filme de Pablo Trapero "El Clan'', basado en los ya conocidos hechos reales, en la que una familia porteña oculta bajo su perfecta fachada a una implacable y siniestra organización que hace del secuestro, extorsión y asesinato su forma de vida.
La también argentina Dolores Fonzi recibió el premio a mejor actriz por su papel en "Paulina'' y aprovechó su discurso para hacer todo un alegato feminista, dedicando el premio a "las mujeres víctimas de violencia y discriminación, para que el Estado deje de oprimirlas''. Fonzi hizo una alusión a una joven encarcelada desde hace dos años por un aborto en Tucumán, en el norte de Argentina.
También los conductores de la gala, el español Santiago Segura y la uruguaya Natalia Oreiro, abogaron por la igualdad de los derechos de la mujer en el cine y en el mundo. La pareja se vio acompañada en la parte de entretenimiento por el mexicano Adal Ramones.
La película "El club'', del chileno Pablo Larraín, se llevó el premio al mejor guion original.
"El botón de Nácar'', del chileno Patricio Guzmán, se llevó el galardón a la mejor película documental. Segunda entrega de una trilogía iniciada con "Nostalgia de la luz'' (2010), la película utiliza el tema del agua como hilo narrativo para mostrar las barbaridades cometidas contra la comunidad indígena en la Patagonia o con los desaparecidos en la dictadura chilena de Augusto Pinochet (1973-1990).
Otros premios. En la categoría de mejores películas animadas, el director español Enrique Gato, conocido por el éxito de "Tadeo Jones'', se llevó el premio con "Atrapa la bandera'', que también obtuvo el Goya español a la mejor animación y narra las aventuras de un niño que se embarca en un viaje a la luna para recuperar la bandera que dejaron allí los astronautas de la misión Apolo XI y que puede suponer la reconciliación de su familia.
La película guatemalteca Ixcanul, de Jayro Bustamante, se hizo con el premio a la ópera prima. El relato es una mirada al lado más áspero de la vida y una fuerte crítica al racismo y machismo de la sociedad guatemalteca. La historia toca el tema del tráfico y robo de niños, muy común en la década de 1990 entre mujeres indígenas. Ganó el Oso de Plata en Berlín y con 48 galardones internacionales es la película guatemalteca más premiada de la historia.
La gala estuvo amenizada por numerosos artistas latinos como Paulina Rubio, Jesse Joy y Rubén Rada, que cerró la ceremonia a puro candombe.
Los Premios Platino del Cine Iberoamericano son promovidos por la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales para fomentar y apoyar la cinematografía iberoamericana.
Darín contra los tanques
"Estamos aquí para que se valore el trabajo y esfuerzo, el talento diseminado por la región y que se siente inhibido frente al apabullamiento de las superproducciones. No tenemos que bajar los brazos, sino sentirnos orgullosos, en todos los rubros'', señaló Ricardo Darín, que recibió la distinción de honor de los premios Platino, que en la edición pasada se había llevado el español Antonio Banderas.