“Caminemos Valentina” es la historia real de dos exmonjas, pero también es un relato sobre el ejercicio de la autoridad y sus responsabilidades, la moral, la corrupción, la ética, el poder y las jerarquías en cualquier ámbito, aunque en este caso el film haga foco en un convento de monjas. “Después de tantos años en la congregación, aprendí a sospechar de las mediadoras de Dios”, le dice la hermana Valentina (Paula Sartor) a la exmonja Sandra (Gabriela Robledo Azocar). Valentina, que también es abogada, llega desde Rosario con el objetivo de ser la representante legal del lugar. El nombre real de Valentina es Valentina Rojas, y el de Sandra es Sandra Migliore, exmonja y autora del libro “Raza de víboras, memorias de una novicia” en el que se basa el film sobre los abusos sufridos durante sus primeros años en un convento por parte la hermana Bibiana, una de sus maestras.
TRAILER- CAMINEMOS VALENTINA -2023-
La película está narrada en dos tiempos: el de la adolescencia, en la que Sandra ingresa al convento y comienza a padecer los abusos, y el de la juventud de las dos chicas, cuando Sandra ya dejó los hábitos y es empleada administrativa del lugar donde conoce a Valentina. Lecchi utiliza dos estilos contrastantes para distinguir cada tramo de la historia: los colores fríos, el claroscuro y el blanco y negro para el pasado, y uno más luminoso para la actualidad, cuando las dos chicas sienten confianza mutua y están decididas a denunciar los abusos junto a otras excompañeras que también fueron víctimas de Bibiana.
“Caminemos Valentina” es una historia íntima, personal y dolorosa, y a pesar de todo, esperanzadora si se tiene en cuenta el coraje demostrado por un grupo de chicas que desafiaron una estructura poderosa con un objetivo personal, pero sobre todo solidario.