La Copa Libertadores tiene una larga tradición de trampas, polémicas y escándalos, y este miércoles se instaló una más que está dando mucho que hablar en Sudamérica: fue después del partido en el que Cerro Porteño y Palmeiras igualaron 1 a 1 en Asunción y uno de los protagonistas es Ariel Holan.
Una vez concluido el partido, el entrenador de Palmeiras, Abel Ferreira, cuestionó públicamente las dimensiones de la cancha donde se jugó el partido y dijo que el club paraguayo las modificó intencionalmente para perjudicar a su equipo.
Qué dijo el entrenador de Palmeiras
“Es la primera vez en mi vida que veo algo así. Hay que preguntarle a la Conmebol. ¿Saben en qué siglo estamos? No tengo nada más que decir”, lanzó el múltiple campeón entrenador portugués del Palmeiras en la conferencia de prensa posterior al juego.
Según Palmeiras, la reducción de la cancha alteró la dinámica habitual del juego del equipo. Además, el club paulista cuestionó severamente el estado del césped. Estas críticas ya instalaron un debate acerca de si ambas cosas fueron o no determinantes en el desarrollo del partido, y sobre todo si favorecieron al equipo que conduce Ariel Holan.
La respuesta de Ariel Holan
El ex-Central y actual conductor de Cerro Porteño negó que hubiera irregularidades y explicó: “La cancha tenía 64 metros de ancho y 105 de largo”. El entrenador argentino subrayó que el reglamento establece mínimos y que el campo del club los respetó.
La FIFA fija como estándar 105x68m, aunque admite variaciones en torneos internacionales entre 100 y 110 metros de largo y 64 a 70 metros de ancho.
Ferreira también expresó enojo con la Conmebol. “No puedo hablar de la Conmebol, parece que tenemos prohibido hablar... Yo solo hablaré de fútbol”, dijo con evidente ironía. De todos modos, Palmeiras pidió que el organismo aclare si autorizó a Cerro Porteño la modificación en las dimensiones de la cancha.