Turismo

Historias y mitos en Isla Gorriti

Es muy pequeña, pero su paisaje verde y sus playas hacen de ella un lugar ideal para escaparse frente a Punta del Este.

Domingo 15 de Septiembre de 2019

Isla Gorriti sólo tiene 21 hectáreas de extensión que están casi totalmente cubiertas por un bosque de pinos, eucaliptos y tamarices. Está en el Río de la Plata, a solo 2,5 kilómetros de Punta del Este, el destino de costa por excelencia en Uruguay, y cuenta con un aliciente: sólo se puede acceder a ella por mar.

Su nombre evoca, indiscutiblemente, tiempos de descubrimientos y colonizaciones de los españoles por estas tierras que hoy son la República del Uruguay, aunque no se denominó así, Gorriti, hasta 1771.

El prisionero Francisco Gorriti

Evidentemente, debe su nombre a un español de origen vasco, concretamente al capitán de Montevideo, Francisco Gorriti, que estuvo preso en la isla por haberse negado a colaborar con una expedición militar contra charrúas y minuanes. Tan famoso fue el acontecimiento que la isla se ha quedado con su nombre.

Su época de prisión no es más que uno de los múltiples usos que ha tenido la pequeña isla a lo largo de la historia debido, fundamentalmente, a su estratégica ubicación, que en la época de la dominación española marcaba el acceso al río de la Plata y era el primer centro de defensa del virreinato.

De aquella función defensiva aún quedan vestigios en isla Gorriti. Aún se pueden ver allí juegos de baterías de cañones que parecen esperar el desembarco de algún galeón pirata. Fue desde el principio, además, el lugar en el que se enterraba a los marinos que perdían la vida en alta mar. Posteriormente, con la llegada a la zona de la Real Compañía Marítima, también llegaron operarios de religión anglicana y fue entonces cuando la isla Gorriti se convirtió en cementerio para los no católicos o cementerio de los ingleses, como se conocía. Y allí permanecieron muchas tumbas hasta que, debido a un conflicto diplomático con Estados Unidos en 1892, se trasladaron al cementerio de Maldonado.

Fue cementerio, fue prisión, fue la frontera defensiva del Virreinato, lugar frecuentado por piratas, mucha historia en un pequeño paraíso natural que, precisamente por todo este compendio de naturaleza e historia ha sido declarado Patrimonio Histórico Nacional de Uruguay.

Playa, deporte y naturaleza

Actualmente es uno de esos lugares que no conviene dejar de visitar si se dispone de una jornada para una experiencia diferente, que combina el relax de la playa con el disfrute de la naturaleza y una pequeña dosis de cultura histórica.

Sólo se puede acceder a Gorriti por mar. Los amantes de los deportes acuáticos que llegan allí en sus propias embarcaciones encuentran en Puerto Jardín un puerto natural en el que el paisaje se compone de yates y veleros meciéndose en las aguas del río de la Plata.

Y cada 30 minutos llegan las embarcaciones que transportan desde Punta del Este a los turistas que quieren conocer la isla en un trayecto de tan solo 15 minutos. Playa Honda, junto al puerto, cuenta con infraestructuras para hacer más cómoda la estancia, pero hay otras playas en las que disfrutar del agua y el sol.

Y para hacer un paseo a través de los siglos de la historia de Gorriti y conocer su geografía, su flora y su fauna, hay 31 paneles informativos que dan respuesta a la curiosidad del visitante.

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