Turismo

Erase una vez Bariloche en otoño y sus pintorescos paisajes del bosque andino patagónico

La exploración por el Brazo Tristeza, sus senderos y el avistaje de cóndores en la estancia San Ramón son los principales atractivos en esta estación.

Sábado 17 de Abril de 2021

Bariloche es famoso por el cerro Catedral, sus cumbres nevadas y sus codiciadas pistas de esquí y snowboard en pleno invierno. Pero pocos saben que el otoño es la temporada más atractiva y pintoresca del año, cuando aún el clima es agradable y la naturaleza está en todo su esplendor. Es que el cambio de estación ofrece colores variopintos que van desde el amarillo al anaranjado hasta los ocres y dorados, y la posibilidad de respirar aire puro y poder observar zorros colorados, pájaros carpinteros en el bosque andino patagónico o el vuelo de los cóndores en la estepa, otro lugar digno de explorar. Es por eso que mientras la pandemia lo permita, la famosa ciudad rionegrina asoma como ideal ideal para los amantes de la aventura.

Uno de los lugares para aprovechar al máximo este otoño es la exploración en el barco Kaiken Patagonia desde el estuario de la Bahía López. Desde allí parte todos los días una excursión en la cual se pueden apreciar las aguas espléndidas del lago Nahuel Huapi en medio de las laderas de un cordón montañoso del cerro homónimo rodeado de lengas. El viaje es ameno e ideal para dejar aprovechar en familia y contemplar el maravilloso paisaje digno de un cuento.

bahía.jpg

Una experiencia única en el Brazo Tristeza

La embarcación parte a las 14.30. Nicolás de la Cruz, el capitán del barco, contará la historia del Brazo Tristeza, una de las siete ramificaciones que posee el lago. Aunque al escrutar el maravilloso paisaje, a más de uno se le ocurrirá pensar en la gran contradicción del nombre. Entonces Nicolás, un experto geólogo y montañista, contará que “Tristeza surgió por la soledad que reinaba en el lago allá por los primeras cuatro décadas del siglo pasado, cuando Bariloche aún poseía un puñado de habitantes (alrededor de 2 mil) y Puerto Blest y la isla Victoria eran otra cosa”.

tristeza.jpg

En síntesis, el nombre también hace alusión a la forma y cantidad de cascadas que brotan desde las laderas de las montañas, donde aún quedan vestigios del último incendio forestal de 1985, lo cual no deja de opacar el pintoresco paisaje boscoso del cerro López.

Luego de una hora de navegación, en la que también se puede apreciar la cima nevada del cerro Tronador a la distancia, la embarcación llega hasta un muelle donde comenzará la aventura que tiene como destino final y punto de regreso la cascada Frey. Antes, un sendero lindero al torrente manantial será un entretenido camino para contemplar imponentes y añosos coihues y las cañas colihue que hacen las veces de fósforos por la forma en la que yacen en el mullido y húmedo suelo rodeado de vegetación frondosa, donde penetran los rayos de luz y la temperatura es fresca y agradable.

cascada2.jpg

“Este bosque está rodeado de coihues, pero la particularidad que tienen es que ninguno es igual al otro”, señala Nicolás, quien de a ratos detiene la marcha de la fila india para explicar las características del bosque. En tanto, Ayelén, otra experta guía de la zona, agregará: “Los coihues son los que predominan y se destacan dentro del bosque andino patagónico. Alcanzan alturas de hasta más de 30 metros y tiene sus ramas en forma de estante para poder soportar el peso de la nieve, ya que es una de las zonas donde más llueve y nieva. Por supuesto que también abunda la presencia de Arrayanes y el quintral, una planta parásita que perduró a lo largo de millones de años y crece sobre árboles más bajos como el Maqui y la Laura y atrae a montones de picaflores”.

parque.jpg

El sendero virgen de ese segmento del Brazo Tristeza culmina finalmente en la cascada Frey, conocida por los lugareños como “las picadas”, donde en los meses de deshielo (octubre y noviembre) el torrente brota desde las alturas y cae por todo el recorrido hasta desembocar en el lago. Es un lugar ideal para detenerse un buen rato y contemplar la flora y la fauna autóctona del lugar y poder escuchar sólo el sonido de la naturaleza. “Si esto fuera un lugar lindero a un campo de soja o rural no tendríamos la posibilidad, por eso estas bondades del bosque andino patagónico, que se extiende desde el sur de Mendoza hasta Tierra del Fuego”, sintetiza. Y no es para menos, allí la intervención del hombre afortunadamente es escasa.

Parque municipal Llao Llao

parquellao.jpg

Además, dentro del Circuito Chico, el recorrido por el parque municipal Llao Llao asoma como una propuesta asombrosa para estar en contacto con la biodiversidad si lo que se pretende es un plan austero. A sólo 25 minutos del centro, la travesía comprende una recorrida entretenida y nada menor a otros centros turísticos. Allí se puede explorar gran variedad de senderos para recorrer a pie o en mountain bike hasta llegar al bosque Arrayanes, un lugar espléndido por donde se lo mire.

Sin embargo, frente al ingreso al parque el paso obligado es la casa Soria Moria, una construcción alpina con reminiscencias noruegas donde hasta hace muy poco se solían fabricar las piezas de los satélites Arsat, puesto que Bariloche también es una ciudad pionera en ciencia y tecnología además de el chocolate y la montaña. Pero para sorpresa de muchos, el turista podrá encontrarse con la muestra “Infinito” del artista, escritor e ilustrador Pablo Bernasconi. Una singular obra interactiva que plantea el concepto del infinito desde la literatura, la filosofía, las ciencias y las artes. “Durante más de un año me reuní con gente del Instituto Balseiro para empezar a indagar con estas particularidades que tiene el infinito”, comenta Bernasconi.

Cada haikus que el artista compuso en su libro “Infinito” está materializado en la muestra. “Cada deseo humano tuvo la impronta de querer entender esto, por eso en esta intervención artística aparecerán Shopenhauer, Kafka, Einstein, Spinoza y hasta el mismo Borges”, describe Bernasconi. Sería casi imposible poder explicar con palabras la obra de arte del autor, por eso es más que recomendable la posibilidad de poder visitarla a metros del parque nacional y que sin dudas cambiará la perspectiva a más de uno.

soria.jpg

La casa Soria Moria es una propiedad de los años 20, adquirida por la Fundación Invap de Bariloche para la construcción de los satélites junto a la Comisión Nacional Aeroespacial (Conae). El año pasado, Invap logró cederle la casa a Pablo Bernasconi para poder montar la muestra y transformarla en museo. En el interior los pisos de madera crujen de una punta a la otra. En medio aparece una silla de madera a medio atravesar el suelo, una muestra del desafío que se planteó el autor además para jugar con la materia y su posibilidad de ser permeable. Luego se podrá ver un limbo dentro de una caja espejada, un violín que exhibe raíces y cuadros a la hora de querer fundamentar lo inasible y lo inexplicable. “Son todos artefactos”, describe con una sensibilidad inusitada.

infinito.jpg

Pablo Bernasconi es ilustrador y colabora con el diario La Nación, El País y el New York Times. Pero se reconoce como “un autor de libros”. Podría vivir en cualquier parte del mundo, pero él no se olvida de sus orígenes y la tierra que lo vio nacer. “Me fui a estudiar diseño gráfico a la UBA, fui docente durante 7 años y a los 28 años me volví a Bariloche. Por respeto a mi país decidí quedarme acá, ya que toda mi formación, desde jardín de infantes hasta la universidad fue gratuita. Y lo disfruto”, se enorgullece Pablo mientras intenta explicar lo inexplicable, donde después de un rato aquel visitante se da cuenta que no hay nada que explicar, sólo se trata de disfrutar del viaje.

Cabalgatas en la estepa, el sitio donde anidan los cóndores

cabalgata.jpg

A 30 kilómetros del centro de la ciudad y hacia otro punto cardinal (unos 45 minutos de viaje), Fernando recibe a un grupo de turistas para agasajarlos con un exquisito asado en la estancia San Ramón (La Fragua), una vieja escuela rural refaccionada para recibir al turismo y que se encuentra al pie de una de las condoreras más grandes de la zona. Desde hace una década decidieron abrirle las puertas a los visitante para ofrecer desayuno, cabalgata y almuerzo; o bien, almuerzo, cabalgata y merienda en un plan para toda la familia, puesto que no es necesario tener experiencia a la hora de montar a caballo.

La estancia se extiende a lo largo y a lo ancho de 35 hectáreas y se dedica a la ganadería y a la producción de lana, pero lo más interesante puede puede apreciarse en el trato cordial y cálido de los guías baqueanos a la hora de compartir una cabalgata extensa por la estepa patagónica. Durante el trayecto será común ver cuevas de cóndores en las laderas de la montaña y hasta será posible observar a simple vista a uno de los 156 cóndores que allí anidan.

cóndores.JPG
cabalgata.jpg

La propuesta consiste en un recorrido atractivo que tiene como puntos de interés la laguna Los Juncos, un área de reserva ornitológica perteneciente a la estancia, donde se pueden encontrar flamencos rosados, cisnes de cuello negro, coipus y otras especies autóctonas.

También es posible organizar una cabalgata más prolongada hasta llegar al río Limay, donde además existe la posibilidad de hacer actividades náuticas. Pero lo más interesante es que al regreso de la cabalgata el premio es doble, puesto que aguarda un rico asado o una merienda caliente para recargar pilas después de galopar un rato largo.

Otoño, la estación deseada para los amantes de la bicicleta

El otoño es la estación deseada por todos los que aman el ciclismo de montaña. Los días siguen siendo largos y con mucha luz que permiten o bien encarar salidas largas o poder disfrutar de otras actividades además de salir a andar en bici.

La temperatura es óptima y el clima siempre acompaña. Las hojas que caen sobre el suelo, las lluvias, y el rocío nocturno preparan el terreno para disfrutar de las mejores condiciones de suelo que Bariloche ofrece en el año para disfrutar del mountain bike.

mountain.jpg

El Cerro Catedral, tiene una senda exclusiva de mountain bike que comienza en la base del mismo cerro y llega hasta el Lago Gutiérrez. Además el Cerro ofrece un exclusivo Bike Park, uno de los mejores de la región. El Bike Park del cerro Catedral ofrece circuitos especialmente desarrollados para que expertos y principiantes vivan toda la aventura del mountain bike en el espectacular entorno del Parque Nacional Nahuel Huapi, en plena cordillera de los Andes, entre los que se destacan los senderos por el bosque, circuitos de descenso de diferentes niveles técnicos y un circuito de 4X (Four Cross) que es considerado uno de los mejores del país. Ahí mismo se corren varias carreras de descenso de nivel internacional como el Open Shimano DH.

El Cerro Otto es quizás el icono de la bicicleta de montaña local y ofrece una gran cantidad de sendas que nacen sobre el camino vehicular que lleva hasta la cumbre del mismo. Desde salidas de 2 a 4 horas, los fines de semanas de otoño son los mejores momentos del año para disfrutar Bariloche.

Bariloche: Hoja de ruta sobre las actividades y eventos

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario