A poco más de dos semanas de finalizado el torneo de reserva, en Central hubo tiempo de balance, aunque la actividad ya comenzó, con la pretemporada lógica. Pese a ello, el encargado de repasar el semestre vivido fue el propio entrenador Germán Rivarola, quien tomó el cargo a principios de año. Y fue Pirulo el que advirtió que desde los resultados la cosa no funcionó en la medida de lo esperado, pero que, en paralelo, le generó “mucha alegría” ver cómo varios chicos que arrancaron el año en la divisional terminaron formando parte del plante superior. Es que para el exdefensor canalla allí está el verdadero desafío del trabajo de la reserva. “Es un placer ver a los chicos de reserva jugando en primera”, tiró Rivarola en el mano a mano que mantuvo con Ovación, en el que habló de las metas que se cumplieron, de cuáles quedaron como cuenta pendiente, de la relación con el cuerpo técnico de primera (primero con el Kily González y ahora con Leandro Somoza) y de muchas otras cuestiones que hacen a su trabajo diario.
¿Cuál es el balance del primer torneo, a semanas de comenzar nuevamente?
El balance es positivo en el sentido de nuestra función, que es que los pibes crezcan, porque muchos chicos que arrancaron con nosotros en reserva terminaron jugando en primera. Después, si lo mirás del lado del resultado es obvio que no fue bueno, por lo menos la última parte del torneo, porque a seis o siete fechas del final estábamos en zona de clasificación. Pero en el medio hubo muchos cambios, lógicos por cierto, que se dan cuando hay un cambio de entrenador. Lo único que tengo en claro es que nosotros trabajamos en función del cuerpo técnico de primera. En el inicio del torneo teníamos una base que después se desarmó, con las salidas de Giaccone primero y después de Veliz y Frías.
Lo que quedó en la recta final el equipo se cayó por eso que decís. ¿Está bueno mirar todo del lado del resultado en una estructura como la de reserva?
Yo soy el primero al que le gusta ganar, pero después hay que ver contexto y las formas que tenés. Ganar es una de las formas para que el chico crezca, pero hay un montón de condimentos en el medio que te hacen preguntar porqué no ganamos, porqué no el resultado. No es lo mismo venir jugando con un once inicial muchos partidos y de repente quedarse con cinco o seis jugadores menos. Por eso digo que el cambio es grande. Y lo chicos que venían de atrás son eso, chicos, a los que todavía les cuesta dar el salto. Tuvimos que apelar a chicos categoría 2004 que tuvieron que hacerlo contra otros 2000 o 1999 y la diferencia es grande.
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Para Pirulo Rivarola, el crecimiento de los chicos es el principal desafío.
¿El gran triunfo de este proceso en las últimas fechas fue ver al Chipi Frías sentado en el banco de primera y a Veliz siendo titular?
Sin dudas, eso es para lo que estamos. Después, a todos nos gusta ganar, pero nosotros estamos para aportar en la etapa de formación de los chicos, para que el jugador esté formado lo mejor posible para cuando el cuerpo técnico de primera lo necesite. Está claro que ningún jugador que llega a primera división entre los 18 y los 20 años está formado del todo, porque muchas veces la primera no te da el tiempo necesario para que ese chico se asiente. Pero es un placer ver a Veliz de titular, al Chipi Frías en el banco, a Tanlongo siendo una de las principales alternativas. Son cosas que a uno lo ponen contento. Cuando vienen a reserva les digo que a mí no me interesa que la rompan en reserva, sino que tienen que seguir creciendo para que el día de mañana puedan jugar en primera.
¿Les cambió en algo la metodología de trabajo con la salida del Kily y la llegada de Somoza?
En cuanto a lo deportivo o lo táctico no nos modificó en nada. Obviamente con el Kily había ya una relación de años y desde el primer día tuvimos una larga charla sobre lo que ellos pretendían, pero con Somoza la relación también es muy buena. Desde el primer día que llegó me dijo “mirá Piru, nosotros necesitamos esto” y en ese sentido las cosas están muy claras. Sabemos que tenemos que ir todos hacia el mismo lado. Tengo muy en claro de que mi función es trabajar para la primera y también para inferiores. Por supuesto todos queremos tener un buen equipo, que los chicos crezcan y que ganen, pero en el medio hay situaciones que hacen que los resultados no se consigan. Pero insisto, nosotros no estamos para lograr resultados, sino para ayudar a los chicos para que puedan jugar en primera.
Ahora subieron cinco chicos de reserva a primera, ¿esto sí les va a modificar parte del trabajo, porque van a tener que ir a buscar jugadores a las inferiores?
Lo primero que pienso es en la felicidad que nos da que estos chicos que inician la pretemporada con primera se puedan mantener, pero es lógico que si se nos van cinco o seis jugadores tendremos que ir a buscar otros tantos más abajo para trabajar en el día a día. Ojalá que el año que viene en lugar de cinco sean 10 o 15.
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Alejo Veliz subió a primera en el tramo final del torneo. Fue titular en los últimos siete partidos.
¿Cómo es trabajar con chicos, teniendo en cuenta que los tiempos cambiaron y hoy los pibes piensan y viven de otra forma?
Yo ya había trabajado en inferiores y ahora me toca estar con chicos un poco más grandes, pero en lo personal me siento cómodo. Por supuesto el día a día te exige trabajar y analizar cosas en un montón de aspectos porque hay algunos pibes que necesitan una cosa y otros, otras. A algunos les falta desde lo técnico o táctico y a otros desde lo psicológico. Eso es lo que día a día vamos viendo para saber qué le falta a cada uno para potenciar el crecimiento. Imaginate que en reserva tenemos chicos categoría 2004 y otros que son 2000, por eso te digo que están en distintos momentos de sus vidas.
¿Independientemente del resultado, el trabajo fue de acuerdo a lo que imaginabas, creés que estuviste a la altura, que cubriste las expectativas?
Sí, me imaginaba esto y sabía cuál iba a ser el trato diario con primera e inferiores, eso lo tenía muy claro. Cuando va pasando el tiempo uno va sacando sus propias conclusiones y viendo dónde se puede mejorar, pero siempre con el crecimiento de los chicos como principal objetivo, que es lo esencial. No me gusta pensar ni decir “listo, ya estoy en reserva y voy a hacer la plancha”, siempre buscamos el crecimiento personal y como cuerpo técnico.
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El Chipi Frías es uno de los chicos al que mayor proyección le ven en Central.
Antes se podía “hacer la plancha”, pero ahora a la reserva la televisan, los resúmenes aparecen de inmediato en los medios. Es como que la presión y también la motivación ahora es mayor.
Sí, y está bueno para todos, especialmente para el jugador, que ve que televisan los partidos y se pueden mostrar. La reserva se ha profesionalizado mucho y eso te obliga a crecer día a día. Incluso hoy los chicos tienes herramientas que antes estaban sólo destinadas a la primera.
Pero no es lo mismo jugar como preliminar, con los hinchas en las tribunas. Antes se crecía también de esa forma.
Por supuesto, esa era otra herramienta que tenían los pibes para crecer, el hecho de jugar el segundo tiempo con 30 mil o 40 hinchas te daba un empuje bárbaro.
Tiene jugadores Central para que en el corto o mediano plazo la primera pueda abastecerse.
Hay material, no tengo ninguna duda de eso. Lo primordial para mí es pensar en qué momento le toca a un pibe dar el salto a primera. Yo soy un convencido de que antes de que eso suceda el chico tiene que tener no menos de 30 o 40 partidos en reserva y a partir de ahí generarle un contexto apropiado para que debute y se afiance. Pero bueno, a veces los tiempos no son eso y por ahí te encontrás con un pibe que tiene que debutar casi sin haber jugado en reserva. Eso no está bueno, pero a veces es entendible porque es lo que necesita el cuerpo técnico de primera.