Desde que el Dakar dejó territorio sudamericano para internarse en las arenas de Arabia Saudita, hace tres años, empezó a mermar el contingente de pilotos argentinos. De todas maneras, para esta 44ª edición se mantuvo en un número razonable de 17 y con el plus de que hay dos campeones mundiales que están defendiendo sus títulos, Kevin Benavides en motos y Manuel Andújar en quads. ¿Y representantes de la región? Solo dos, ambos de Santa Fe capital: el debutante Pablo Macua en SSV, con el experimentado Mauro Lipez de acompañante. ¿Son los únicos? No, aunque parezca mentira, aunque no esté subido a ninguno de los 411 vehículos que partieron el 1º de enero, hay un rosarino que es parte fundamental de tres de ellos. Además, tres que son mirados con lupa por todo el mundo motor, conducidos nada menos que por Monsieur Dakar, Stéphane Peterhansel, y el tricampeón Carlos Sainz (más el sueco Mattias Ekström). Son nada menos que los Audi alemanes que regresaron al rally, con la tecnología de autos eléctricos del futuro y que pese a los percances de la primera etapa siguen en el ojo del mundo tuerca y en la 2ª etapa se posicionaron para la pelea con los tres en el top ten. Y fueron diseñados por Juan Manuel Díaz, bien de acá.
Díaz hace casi diez años que trabaja para Audi y desde entonces no sólo se ha ocupado de diseñar autos de calle, sino deportivos. En realidad, unos y otros guardan directa relación porque las carreras son el principal marketing de los productos, y por eso el rosarino egresado de Maristas los piensa para que luzcan y sean efectivos en la competencia, y lo suficientemente atractivos para seducir al usuario de calle. Ese trabajo lo hace desde 2016, cuando se unió al equipo motorsport de la marca alemana. Por eso, la estética de los autos que compiten en la WEC salieron de su imaginación como cuando dibujaba a mano alzada autos en la escuela.
Y ahora le tocó enfrentarse a dos desafíos: la máquina con que Audi volverá en 2023 a las míticas 24 Horas de Le Mans y el RS Q e-tron que rinde su primer examen nada menos que en el Dakar, con todo lo que ello conlleva.
“La verdad es que lo hicimos en tiempo récord. Generalmente el diseño de un auto de carreras puede demorar hasta un año, pero acá lo hicimos en 8 semanas. Fueron dos meses muy intensos de trabajo, con un auto sin trompa, alto, que debe saltar y rodar sobre sí mismo en caso de vuelco, con geometrías distintas, y con dos pilotos que deben ir adentro atentos a sus computadoras. No fue nada fácil pero creo que lo logramos bien”, dijo Díaz a Ovación.
A su vez, el Audi usa lo que todo el mundo llama la tecnología del futuro, la eléctrica, que si bien no es la primera vez que está presente en el Dakar, sí en forma integral por una estructura tan grande como la de Audi. Y de su éxito a largo plazo depende de que llegue para quedarse como las nuevas tendencias del cuidado del medio ambiente así lo sugieren. “El motor (dos eléctricos y uno de combustión para las baterías) y las baterías de litio deben respirar. Imaginate que hay que tenerlo en cuenta para el pavimento, mucho más en terrenos como los del Dakar. Por eso la toma grande que esta situada en el techo”, remarca sobre una de las partes que distinguen al Audi del resto.
Díaz trabajó en un equipo de cuatro personas desde noviembre de 2020 hasta comienzos de 2021, cuando el auto pasó a la fase de producción. Y además de ocuparse del diseño de los autos, el departamento que dirige se ocupa de la gráfica corporativa de la empresa, por lo que el tiempo es escaso “y cuando terminamos un proyecto ya estamos dedicados a otro, como el de las 24 Horas de Le Mans”.
Por supuesto, ahora la incógnita será saber cómo responderá en carrera, porque los inconvenientes del primer día retrasaron a los campeones, pero por problemas ajenos al auto en sí. Peterhansel rompió todo el eje trasero tras golpear la ruedas y Sainz se perdió con la navegación. Pero en la 2ª etapa ya se mostraron protagonistas. “Son muchos los interrogantes porque el auto no pudo competir antes”, en el campeonato de rally de cross country, pero hay mucha confianza porque “cada vez que Audi entró en una categoría lo hizo para ganar enseguida. La responsabilidad es enorme pero la expectativa también”. Ya antes de largar, Peterhansel sobre todo le apuntaba al 2023 como el año de la cosecha.
A fines de enero de 2021 quedó listo el diseño del Audi dakariano y Díaz enseguida empezó en otro proyecto. Pero tuvo tiempo de conocer al multicampeón Peterhansel que lo está conduciendo en el Dakar. “La verdad es que no lo conocía cuando se presentó el auto, que tuvo jornadas de prueba en las arenas de Marruecos y en el sur de España, pero no llegó a competir. Estaba parado al lado mío y no me daba cuenta (risas). Después me comentó que le gustaba mucho, que doblaba bien y que le sorprendió la aceleración eléctrica. Me pareció alguien humilde, te diría que hasta tímido y reservado”, describió el proyectista rosarino sobre el particular encuentro con Monsieur Dakar.
Díaz es uno más hoy mirando las imágenes del Dakar por TV. Desde Rosario más precisamente. Porque pese a que hace 23 años que vive en Munich con su esposa y sus dos hijos, “siempre vuelvo a la ciudad. Trato de no mirar noticieros, sobre la inseguridad y todos esos problemas a los que estamos tan acostumbrados los argentinos. Pero así como digo una cosa, digo la otra. Acá tenemos un país hermoso y una cultura única. Eso de disfrutar de un espacio verde o de hacer reuniones sociales prácticamente allá no existe y lo valoro muchísimo cada vez que regreso”.
Por eso, en estos dos meses “sabáticos” que se tomó como vacaciones, “la verdad es que trato de desenchufarme de todo lo referente a lo que hago, aunque mis amigos me preguntan siempre” y además de disfrutar Rosario aspira a recorrer otros puntos del país como hace cada que vez que puede. Por supuesto, este verano es distinto al resto, porque el Audi está saltando por las dunas del desierto de Arabia Saudita y no se lo va a perder. El Dakar también lo atrapó.