Desde el momento en que se iniciaron la gestiones para contratar a Gabriel Heinze, la comisión directiva de Newell’s apostaba, entre otros motivos, a la llegada de un entrenador que durante su trayectoria se caracterizó por fortalecer y brindarles oportunidades a los juveniles surgidos de las inferiores. A un día del sexto partido que disputará el conjunto rojinegro con el Gringo al mando, el único de ellos que aparece con chances de integrar la formación titular es Brian Aguirre. Por mérito propio. Ninguno de los demás mejoró su nivel o, como mínimo, insinuó que está para jugar desde el inicio frente a Barracas Central. Otros continúan esperando sumar minutos. De una u otra manera, ya sea porque no dieron la respuesta esperada o por la decisión que se adopta desde el banco, el entrenador mantendrá la base del equipo con futbolistas que tienen un mediano o largo recorrido.
Aguirre, cuyo único partido de titular fue ante Claypole por Copa Argentina, es el único que dio muestras de que merece estar en la consideración de Heinze para aparecer entre los once este sábado. Desequilibrante y decidido, revitalizó el endémico ataque rojinegro en la derrota contra Instituto, pese a que no fue suficiente para revertir el 1-3. Repitió las actuaciones que, ingresando siempre desde el banco, tuvo en las victorias sobre Vélez (1-0) y Banfield (2-0), y en la caída sobre Defensa y Justicia (0-1). En mayor o menor medida, cumplió. Y si Heinze no le dio la titularidad se explica porque prefirió ratificarle la confianza a Ramiro Sordo. Pero como el rendimiento del delantero está en baja, tendría decidido reemplazarlo.
Si Aguirre es confirmado en reemplazo de Sordo (la restante variante, la de Willer Ditta por Facundo Mansilla), será el único de los futbolistas salidos de las inferiores y con poco rodaje que será titular. Se descarta de este listado a Juan Sforza, que con 21 años hace dos temporadas que juega con regularidad. El resto, los que ocasionalmente fueron titulares, o de tanto en tanto ingresaron desde el banco, tendrán que seguir esperando. Heinze prefiere a futbolistas de mayor experiencia para el armado del equipo. Tampoco tuvo de parte de los juveniles señales como para que les de la chance de estar desde el inicio.
No sería justo recargarle toda la responsabilidad a Aguirre y esperar que resuelva los problemas de funcionamiento que tiene el equipo en el aspecto ofensivo. Pero el delantero puede poner su granito de arena para que Newell’s cuente con mayores variantes de ataque por la banda izquierda, en base a su velocidad, desnivel en el uno contra uno, desbordes y diagonales hacia adentro para quedar perfilado para su pierna hábil, la derecha, y rematar.
La espera de diez
Mientras tanto se demora la irrupción en el equipo de juveniles que ya habían debutado en primera y de los cuales se espera que exploten de la mano de Heinze. En los dos últimos partidos ni siquiera ingresaron a la hora de los cambios. Así es que futbolistas como Marcelo Esponda (20 años), Nazareno Funez (21), Guillermo Balzi (21), Jeremías Pérez Tica (19), Lisandro Montenegro (19), Marcos Portillo (23) y Tomás Jacob (18) permanecieron sentados en el banco.
Algunos de estos juveniles ni siquiera jugaron un minuto en el torneo las anteriores veces que los convocaron. Lo mismo les pasó a David Sotelo (19) y Misael Jaime (19).
Otros al menos contaron con la chance de ser titulares: Genaro Rossi (21) y Balzi (también en Copa Argentina) contra Platense, Montenegro frente a Vélez y Portillo ante Defensa y Justicia (y Copa Argentina). Ninguno cumplió una actuación para destacar y no se mantuvieron.
Estos diez futbolistas surgidos de la cantera empezaron la temporada con el objetivo de afirmarse en la primera y tener continuidad. Están relegados y no pudieron seguir el camino de Aguirre. Una cuenta a saldar en el ciclo de Heinze.
Lista otra torre
Newell’s estrenará la segunda torre con luminaria led en el Coloso, en el encuentro de este sábado contra Barracas Central. La torre es la que se encuentra ubicada en la esquina de la tribuna que da al Palomar y la platea este.
Con esta inauguración se completa la mitad de la obra, algo absolutamente necesario considerando los inconvenientes que había para una buena iluminación, y a que es un requisito indispensable para jugar la Copa Sudamericana de local en el Coloso.
La primera torre que se puso en funcionamiento, en el encuentro contra Banfield, es la de la esquina de la popular del Palomar y la platea de la Visera. Cada renovación demanda alrededor de 15 días de trabajo.
Con la finalización de las tareas en la segunda torre se completa la mejora en la iluminación de la mitad del campo hacia el arco del Palomar. Ahora restan las dos torres de la popular Diego Armando Maradona, a ponerse en funcionamiento en los próximos partidos.