“El que piense que lo de la bandera es un chiste inofensivo o un detalle folklórico que intente poner un puestito de panchos o cuidar coches en los alrededores de la cancha un día de partido o que trate de poner colectivos para trasladar a los hinchas...".
Las palabras del fiscal Luis Schiappa Pietra de este martes, en el Centro de Justicia Penal, apuntaron al significado profundo que tiene la bandera de Los Monos desplegada en el Coloso del Parque el día de la despedida de Maxi Rodríguez: un aviso sobre el control de todos los negocios vinculados al club que maneja de forma violenta una organización criminal que impera en la hinchada. Un negocio que en la audiencia se describió con pormenores utilizando lo que los propios miembros de la asociación ilícita denunciada contaban en su intercambio de mensajes.
Es Ariel “Guille” Cantero, quien hablando en general con Leandro “Pollo” Vinardi o Damián “Toro” Escobar, los otros dos referentes de la barra de Newell’s que aparecen en la bandera de 50 metros por 50 que se exhibió hace tres semanas, da cuenta de las actividades económicas del grupo por el manejo de la hinchada. En esos diálogos, el líder de Los Monos y sus interlocutores intercambian claros detalles de sus ingresos vinculados a la entidad rojinegra.
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Guille Cantero está aislado en un pabellón del penal federal de Marcos Paz, en Buenos Aires.
Archivo (La Capital)
Estos incluyen explotación de todos los aspectos de actividades que se hacen en el club, incluidos recitales y otros eventos. En uno de los diálogos expuestos, le dice Guille al Pollo Vinardi en septiembre de 2021: “Les tienen que avisar, ponele que al tesorero, o al otro, me entendés, para mi lo que vos tenés que decirle a “Ojito” (Guillermo “Chupa” Sosa) es que vaya y le diga: ‘Cualquier evento que hagas acá me tenés que dar el 5% de todo lo que se hace, de entrada, de lo que sea. Vos cualquier evento que hagas acá yo quiero que vos me avisas o me hagas llegar de lo que yo te pido’, decile”, le plantea Cantero.
El Chupa Sosa está actualmente preso por haber instigado el brutal asesinato, consumado en su propia casa y ante su familia, de Nelson "Chivo" Saravia, uno de los jefes de la barra de Newell's, en junio de 2021.
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En la audiencia se describe, con los contenidos de los mensajes, el amplio alcance de los ingresos a partir de la vida en el club y el contacto con algún sector de la dirigencia que, es evidente, actúan presionados por una organización criminal habituada a sangrientos manejos. Estos negocios tienen que ver con el control de los parrilleros, la reventa de entradas, los colectivos y los utilitarios que se disponen para movilizar hinchas, puestos de comida ambulante y los eventos en instalaciones del club. Todo genera ingresos mensuales que en algún momento de los mensajes uno de los del grupo delictivo, para septiembre de 2021, cuantifica en cien millones de pesos mensuales. Se lo dice el Pollo Vinardi al Toro Escobar. Hablan de “cien palos por mes”.
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En al menos un puesto de venta de remeras se vendía merchandising con la estampa de la bandera de Los Monos.
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También queda claro el tipo de aprietes que mantienen la rentabilidad de los ingresos de la hinchada y el amedrentamiento a los directivos. En un mensaje Guille Cantero en 2019, que los fiscales expusieron este martes para que se note que la modalidad no se abandonó, Guille Cantero le dice a un ladero notorio cómo tiene que manejarse con las autoridades del club y la policía. “Vos tenés que decirle loco no te vengas a hacer el héroe, porque te mando todos los guachos que te roben todos los autos, que te rompan todo, ustedes están a cargo de la seguridad acá afuera… Vos me vas a llevar presos a 15, pero el próximo partido yo te mando 50 más que vayan y rompan todo de vuelta… Así tenés que amenazarlo”.
El que recibe el mensaje es Maximiliano “Cachete” Díaz, hoy condenado a 20 años de prisión como organizador del atentado extorsivo al casino, en el que murió baleado un apostador en febrero de 2020.