Sus profesores de Rosario aseguran que a la adolescente le sobran talento y disciplina para llegar lejos y convertirse en una figura importante en ese sitio europeo de renombre de la danza clásica, en el que la primera bailarina es la argentina Marianela Nuñez.
¿Cómo llegó la joven al Royal Ballet School? A algunos de esos detalles los brinda Carina Odisio, bailarina, docente, directora del Koi Ballet de Rosario, una escuela con una larga trayectoria, numerosos premios nacionales y en el exterior, y alumnos y alumnas que, al igual que Jazmín, trascendieron las fronteras. “Junto a un grupo de bailarines del Koi, y otros de distintos lugares del mundo, ella participó en el Youth America Grand Prix (Yagp) 2022, que es algo así como el mundial de fútbol pero de la danza. El Koi fue el único grupo seleccionado de Argentina, y Jazmín ganó como solista en la categoría Junior, entre 35 participantes”, contó a La Capital.
Durante el concurso, que en esta oportunidad se realizó en Tampa (Florida, Estados Unidos), estaban presentes los directores de las principales escuelas mundiales, entre ellos el director del Royal Ballet, que quedó encantado con la performance de la adolescente argentina.
"Una señora se acercó al final y me dio la noticia de que estaban interesados en mí. En el día de la gala de premiación, en la ceremonia, cuando anunciaron las becas (el Royal daba cuatro) estaba mi nombre. La verdad me convertí en la persona más pero más feliz del mundo, porque mi sueño desde chiquita se había cumplido. Con mucho esfuerzo, dedicación y trabajo había logrado lo que siempre soñé: convertirme en alumna regular del Royal Ballet School", dice Jazmín sin ocultar la emoción.
En un primer momento le ofrecieron el ingreso por dos años a la escuela (algo sumamente difícil de lograr) pero la beca no era completa. Para la mayoría de las familias argentinas resulta imposible hoy solventar los estudios de un hijo o hija en Europa, aún con las facilidades que le daban a Jazmín. Y como ella ya tenía becas completas en dos ballets muy importantes (Hamburgo y Houston), podía elegir otros caminos. Pero la joven bailarina, y los suyos, tenían muy claro que llegar hasta allí era una oportunidad única.
De repente, apareció la solución ideal, porque le ofrecieron una beca total con alojamiento, comida y estudio. "Sin dudas les interesaba, y mucho, que ella fuera parte de la escuela”, resume Odisio.
La vida en el Royal
La adolescente menciona que la vida en la escuela londinense es "muy, muy intensa: estamos a mil, a mil". Por eso "la semana se pasa súper rápido", confiesa.
"Cuando nos damos cuenta ya es viernes, se va el finde, y ya es lunes de nuevo, y así. Tenemos un horario para todo, tanto para lo académico como para el ballet. Son re estrictos. Tenemos que cumplir con todas las normas y reglas que están pautadas. Estoy en White Lodge, que es la casa en la que se alojan y entrenan todos los alumnos de entre 11 y 16 años. Es un lugar ubicado en un parque soñado, inmenso, ¡de película!. Acá funcionan las clases académicas, el internado, el comedor, las clases de ballet. Me gusta mucho, porque en el mismo espacio está todo y es muy práctico", destaca la joven.
A las 8, cada mañana, y hasta las 13, asisten a clases de la escuela académica (literatura, matemática, química, física, biología) y todo en inglés. "Hay un recreo de 30 minutos", señala y agrega: "¿La verdad? Lo estoy llevando muy bien, aunque es un poco difícil".
Luego del almuerzo y desde las 14 hasta las 18 o 18.30 asisten a las clases de ballet, puntas, variaciones, repertorio, pilates, preparación física, "de todo", dice Jazmín.
"Mi sueño es continuar mi carrera profesional acá, en Royal Ballet", afirma sin vueltas, pero deja abierta la puerta a otras experiencias, como estudiar kinesiología.
"Es que siempre hay que tener un plan B por si las cosas no se dan como uno quiere", dice la quinceañera con una sonrisa, mientras asegura que seguirá dando todo por su sueño máximo.
Los caminos previos
Sobre la formación que se ofrece en Rosario, la profesora Odisio dice sentirse muy orgullosa por el camino que su escuela viene recorriendo desde hace tanto tiempo. “Realmente tenemos un programa de estudios con un entrenamiento a nivel internacional, y eso lo vemos con la cantidad de alumnos que logran lugares trascendentes en distintos ballets del mundo. Acá trabajan muy duro. Es cierto que algunos logran brillar muchísimo (a nivel nacional o en el exterior ) pero todos tienen la chance de formarse al mismo nivel que prestigiosos lugares de Buenos Aires a los que antes iban sí o sí, y ahora quizá no es necesario”.
El Koi ha sido un puente para muchos chicos y chicas de Rosario y otras localidades cercanas. Y así lo demuestran los logros del año pasado, cuando más de 10 alumnos fueron becados para cursar en distintas escuelas o hacer formaciones específicas en el exterior.
Algunos ya están pisando fuerte, como Estefanía Ontanilla, de 18 años, que fue becada en el 2021 en la escuela de Atlanta (Estados Unidos) y desde el 2022 fue contratada como bailarina en la Compañia AB2. En esta temporada obtuvo el rol principal en La Bella y la Bestia. En diciembre había protagonizado a (little) Marie en Cascanueces, en un rol solista muy trascendente.
Emanuel Talongo , de 19 años, fue becado a los 15 en Houston Ballet donde estuvo durante 3 años, con todos sus estudios pagos. Actualmente fue contratado como bailarín en la Compañia AB2 para la temporada 2022/2023. Tendrá el papel principal en el Ballet La Bella y la Bestia. Sin dudas, otro de los rosarinos con proyección internacional.
Presente y futuro
En relación a la posibilidad de compatibilizar las materias pedagógicas obligatorias para cualquier alumno y avanzar en el mundo de la danza, Odisio comenta que muchos chicos y chicas, en Argentina, cuando ya están haciendo una carrera profesional, tienen la chance de estudiar online porque la presencialidad les impide, como a otros deportistas de elite, tener las energías suficientes para luego de la escuela "común" cumplir con entrenamientos muy exigentes.
Respecto a lo que sucede en el Royal Ballet School, como en otras escuelas de primer nivel mundial, quienes logran ingresar son becados total o parcialmente y cursan allí, en un mismo lugar, los estudios habituales más las clases exigentes de danza.
“Jazmín entró en el año 10. Ella está en un casa de verano (que la Reina de Inglaterra donó en su momento al Royal) donde estudian los menores de 16 años, el White Lodge. Luego pasan a la Covent Garden Home, donde estuvo Marianela Nuñez, por ejemplo. Justamente cuando ingresó al White Lodge, Jazmín Arrieta supo que era la primera argentina en ingresar en esa instancia. Creo que tiene un enorme futuro como bailarina”, expresó Odisio.