El jueves 3 de noviembre, César Banana Pueyrredón se presenta en el teatro La Comedia (Mitre 958) para celebrar, junto a su incondicional público, el aniversario número cincuenta del lanzamiento de su simple “Toda una noche contigo”. “La gente me dice que conoció a su mujer gracias a una canción mía. O se volvieron a juntar después de muchos años separados. Otros me insultan medio en broma supongo”, confiesa el músico, que fue el generador de éxitos como “No quiero ser tu amigo”, “Conociendote”, “Mi buen amor”, entre otros.
Sus letras hablan del amor, de sueños y esperanzas, valores tan necesarios en estos tiempos. Su estilo baladista y su devoción por la melodía se dieron la mano con la energía del rock dando origen a su inconfundible estilo, que lo hace tan particular.
En esta entrevista con Escenario, César “Banana” Pueyrredón habla de su carrera, su vinculación con el rock progresivo y su relación especial con el público rosarino.
—Además de cumplir 50 años, ¿Qué es lo que más te marcó de “Toda una noche contigo”?
—Lo que más me marcó es que fue la primera de las baladas importantes que conseguimos grabar. Como fue un éxito rotundo, la compañía nos pidió más baladas y así se abrió el baúl de todas las baladas que teníamos guardadas con el Griego Scoufalos.
—¿Imaginaste que esta canción se convertiría en un clásico?
—¡No!, nunca me imaginé. Nos encantaba la canción, sabíamos que iba a ser importante? pero jamás imaginamos que hoy íbamos a estar celebrando sus 50 años.
— Volvés a Rosario ¿Qué relación tenés con este público?
—La mejor relación, siempre ha sido así. Muchas veces usábamos al público rosarino como banco de pruebas del show que íbamos a hacer semanas después en algún teatro grande de Buenos Aires. ¡Un público exigente! Queríamos ver cómo respondían a las canciones y a las propuestas. Tenemos un grupo grande de fans, amigos y amigas muy seguidoras. Es un placer volver a Rosario a tocar y cantar.
—¿Qué sentís cuando la gente te para en la calle y te dice que tu música forma parte de la banda de sonido de su vida?
—Y es extraordinario, lindísimo. La gente me dice que conoció a su mujer gracias a una canción mía. O se volvieron a juntar después de muchos años separados. Otros me insultan medio en broma supongo (risas). Y hay gente que me contó que le salvé el matrimonio en un momento de crisis, muy traumático. Escucharon la canción por la radio cuando se estaban por tirar los platos por la cabeza y se miraron, se abrazaron y decidieron seguir juntos y lucharla un poco más.
— Con tu música hiciste enamorar a varias generaciones ¿En qué te inspiras a la hora de sacar esas canciones?
—Hay como 3 tipos de canciones. Primero me inspiro en cosas, historias que me han pasado a mí; segundo, en historias que han sucedido, pero no a mí. A un amigo, a un familiar o a alguien cercano que me contó esa historia real. Y estas canciones las canto en primera persona como si yo fuera el protagonista. Y tercero, historias que nunca sucedieron, generadas en frases que me gustaron y me llevó a inventar la historia.
—Haciendo un repaso por tu carrera, tuviste una etapa en la que te volcaste al rock progresivo. ¿Qué recuerdos tenés de esos momentos?
—Uno siempre pasa por un momento más experimental. Y de toda esa etapa quedó una de las baladas más linda y más importante (creo yo) que hice: “Aun es tiempo de soñar”. Aparte de conocer muchos músicos y darme el gusto de tocar con tipos talentosos y aprender a moverme en otras sonoridades y texturas. Fue un buen aprendizaje.
—Trayendote de nuevo a la actualidad ¿Qué relación tenés con las redes sociales?
—Una muy buena relación, gracias a Juana, mi hija, que me asiste un montón, armamos un Facebook y un Instagram muy completo con muchos posteos e historias. Con muchos seguidores y estoy asociado con un sello (Farolatino) que se encarga de administrar y desarrollar mi música en todas las plataformas digitales.
—¿Crees que se perdió el formato de grabar un disco completo y volcarse por sacar una a la vez?
—Espero que no se haya perdido ese formato. Yo saco temas uno a la vez, sí, pero mi idea es darles a 8 o 9 canciones una identidad propia. Que haya una idea madre, un eje que las integre. Un denominador común. Un título para ese álbum. Un CD con un arte, con los detalles técnicos, con las letras. Creo que es lo mejor para un artista que quiere plasmar y transmitir una idea.
—¿Qué te pasa cuando recorres el país y ves que toda la gente corea tus canciones?
—Es sensacional. Hemos tocado por todo el país. Los públicos responden más o menos igual a pesar de los matices propios de cada ciudad. Hay un hilo común en todos esos públicos: buen gusto, románticos, apasionados, les gusta participar y cantar mis canciones en los teatros. La verdad, me emociona mucho sentir que me hacen al aguante y corean las canciones. Ahí se completa el ciclo de la canción, cuando vuelve el aplauso, el cariño, el reconocimiento y la aceptación.
—¿Tenés nuevos proyectos para el futuro? ¿Nuevo disco o colaboraciones?
—El proyecto más inmediato es terminar el nuevo álbum “Almaviva”, así todo junto. La idea que reúne a las nuevas (y a la próximas) canciones que estamos terminando de grabar y saldrá en pocos meses más.