La mitad de las consultas que se reciben en las guardias médicas no son
urgencias. En los últimos años, el sistema de guardias, tanto público como privado, recibe cada vez
más gente. Las dificultades para conseguir turnos en consultorios externos (en algunos casos hay
demoras de meses) y el poco tiempo que queda disponible durante la semana para visitar al médico,
son algunos de los aspectos que fomentaron el uso indebido y hasta excesivo de la atención de
emergencia.
Así lo aseguraron los médicos rosarinos Roberto Parodi, Gastón Chiganer y
Alcides Greca, quienes junto a Javier Sosa, acaban de publicar un libro titulado "Guardia Médica,
enfoque práctico de urgencias y emergencias", orientado a los profesionales que trabajan en este
área y a los estudiantes avanzados de medicina.
La mamá que durante el día trabaja —y a quien el pediatra hace esperar dos
horas— y lleva al hijo con dolor de garganta a las diez de la noche; el muchacho que se
torció el tobillo hace una semana pero pasa por el sanatorio para que le hagan una placa
radiográfica cuando vuelve del boliche; la señora que tiene dolor de espalda desde hace varios días
pero no tiene tiempo de ir al traumatólogo y se presenta a las seis de la mañana para que la
atiendan, son algunos de los ejemplos citados por los médicos y que dan cuenta de los malos hábitos
a los que se han acostumbrado algunas personas y que desbordan las guardias con distintas
consecuencias.
"Es importante que la gente sepa que los recursos, tanto públicos como privados,
no son ilimitados y lo que se la da a uno se le quita a otro", señaló Greca. "Cuando hay una
sobresaturación de demanda, es posible que la verdadera emergencia no se pueda atender como
corresponde", agregó Chiganer.
Es real que en muchos casos la persona no puede saber si lo que le está
sucediendo es para una consulta de emergencia: "No estamos diciendo que alguien con un dolor agudo
de abdomen espere hasta el otro día, pero en el caso de que sepa que lo suyo puede esperar, que no
abuse del sistema", destacaron.
Errores y aciertos. En una guardia médica el tiempo es oro. Los médicos que allí
se desempeñan deben tomar decisiones oportunas y actuar con rapidez. El diagnóstico, los estudios
que soliciten, las explicaciones que le den al paciente pueden ser decisivas en la vida de esa
persona. "El porvenir del enfermo queda sellado en ocasiones por la actitud, correcta o incorrecta,
del primer médico que toma contacto con él, y ese primer acercamiento suele ocurrir en la guardia",
reconoció Parodi.
Jóvenes. Uno de los aspectos que los médicos abordaron en la charla con La
Capital es el hecho de que las guardias médicas suelen estar a cargo de profesionales recién
recibidos. "Esta es una característica ya que con el paso de los años en la profesión, los médicos
se van encaminando hacia las especialidades o simplemente se cansan un poco de la exigencia que
implica este lugar", explicaron. Sin embargo, insistieron en que no debe quedar en la población la
idea de que en las guardias médicas están los inexpertos. "Aunque se trate de médicos jóvenes la
dedicación y la atención en nuestro medio son buenas", evaluaron los profesionales.
A veces se dan situaciones de personas que llegan con una enfermedad en
tránsito, con síntomas inespecíficos, y el médico de guardia les explica que deben regresar en 6
horas, o al otro día para una nueva evaluación. "Esto no quiere decir que lo atendieron mal o no
supieron que se trataba de una apendicitis. Simplemente sucedió que al momento de la consulta la
urgencia aun no existía", dijo Parodi.
Los estudios. La evaluación clínica correcta sigue siendo una gran aliada de la
salud de las personas. Más allá de los avances tecnológicos, sin la mirada del médico las máquinas
no sirven. En las guardias mucha gente se queda más tranquila si le hacen análisis o radiografías.
La relación médico paciente es clave porque no siempre se requieren estudios. "Allí está la
capacidad del profesional quien debe transmitirle tranquilidad y confianza al paciente", relataron
los médicos, quienes concluyeron: "La buena evaluación clínica es la que determina el camino a
seguir".