Apoyo y reclamo a la vez: la movilización callejera que impulsa todo el espectro sindical nacional, dentro del Frente de Todos (FdT), amaga con inaugurar un nuevo tiempo político. Con el inquietante planteo de apoyar al gobierno y, al mismo tiempo, presionar a los factores de poder que tienen en vilo a la Casa Rosada y le impiden estabilizar la economía, la marcha que este miércoles partirá desde el Obelisco e irá hasta el Congreso buscará abrazar al Ejecutivo, a la vez de imponerle condiciones en la puja siempre desigual con los grupos económicos.
La movilización “contra la inflación” es producto de la unidad de las tres vertientes sindicales principales: CGT, CTA y las organizaciones sociales que representan a trabajadores informales. En paralelo, el sector de las organizaciones que tributan en la izquierda de inspiración trotskista (Polo Obrero, entre otros), también saldrán a la calle, aunque tendrán otro destino final: la Plaza de Mayo. En clara diferenciación con el Frente de Todos, el FIT no marcha contra la inflación sino contra el gobierno.
“Déjense de joder con el salario de los argentinos”, dijo Pablo Moyano, uno de los tres líderes de la CGT. El consejo directivo de la central obrera sostiene que la movilización será una advertencia “a la clase política”. Cierta ambigüedad en el planteo cegetista, “ni a favor ni en contra del gobierno”, abre una perspectiva incierta, que desde ya inquieta a la Rosada. Mucho más, incluso, a los núcleos de poder económico, responsables principales -aunque no únicos- de la escalada de precios que, durante los últimos dos años, condenó al salario a una trayectoria entre regular y mala, según segmentos de la economía.
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Desde las 15, se espera una movilización con la mayor presencia sindical desde que Alberto Fernández asumió el gobierno, en diciembre de 2019. Y de la dimensión cuantitativa y la calidad de las consignas que entone la multitud, dependerá en gran medida el tono del año previo a las elecciones.
La salida pragmática y con recetas económicas ligadas a la ortodoxia que encarna el nuevo superministro Sergio Massa no es necesariamente resistida por el mundo gremial, aunque claramente la observan como insuficiente. “Es hora del darles un golpe hacia arriba a los salarios”, repiten en el mundo sindical, todos los actores
Las horas por venir, luego de la marcha, serán clave. Por lo pronto, la próxima la discusión es por un nuevo salario mínimo vital y móvil. Y en estudio, ya aceptado por el mundo sindical, un aumento por decreto y suma fija, con la una cláusula expresa de no interferir en las discusiones paritarias. Hoy por hoy, en reapertura permanente, a propósito de la inestabilidad inflacionaria que _en julio pasado_ alcanzó la cifra más grande de los últimos 20 años.
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El dirigente cegetista Pablo Moyano.
Foto: Archivo / La Capital.
Hugo Yasky, convocante de la marcha, líder de la CTA, diputado nacional y muy influyente en el debate sindical y económico del peronismo kirchnerista, expresó: “No es una movilización contra el gobierno, porque sería escupir contra el viento y ser útil a los sectores del poder fáctico que quieren imponer sus reglas de juego y un final abrupto del FdT”. Y agregó: “Exigimos al Ejecutivo que empiece a mostrar cuál es la parte de la agencia social de Massa”.
Para Yasky, y es la mirada mayoritaria del kirchnerismo, “la remarcación de precios incide en la inflación y hay maniobras especulativas de sobrefacturación, corridas cambiarias, que se alientan como embestida para lograr que el gobierno sea arrastrado a una devaluación o termine antes de tiempo”.
Apoyo local
En tanto, los gremios rosarinos confirmaron que se sumarán a la marcha “para ponerles freno a quienes especulan a costa de nuestros salarios”.
Antonio Donello, titular de la UOM señaló que, irán con la consigna “«Primero la Patria», porque la Patria somos todos, fundamentalmente el pueblo trabajador, que hoy está pasando un momento muy doloroso”.
El titular de Correos, Walter Palombi, dijo que “hay que movilizar contra los que especulan, contra quienes marcan precios generando inflación, pero también para decirle al gobierno que tome todas las medidas que hay que tomar para que se termine con esta especulación”.