La asociación Abuelas de Plaza de Mayo manifestó su “profundo dolor” por el fallecimiento de la integrante de esa organización Rosa Amparo Rosés de Coutada y reprochó que murió “sin el abrazo de su nieta o nieto”.

La asociación Abuelas de Plaza de Mayo manifestó su “profundo dolor” por el fallecimiento de la integrante de esa organización Rosa Amparo Rosés de Coutada y reprochó que murió “sin el abrazo de su nieta o nieto”.
“Despedimos con profundo dolor a Rosa Amparo Rosés de Coutada, quien partió sin el abrazo de su nieta o nieto”, informó el organismo del fallecimiento en su cuenta de la red social X.
Allí, detalló que Chola nació en 1924, en la ciudad correntina de Santo Tomé, “donde vivió hasta hace pocos años”.
Dos de sus hijas, Norma y Myriam fueron desaparecidas durante la dictadura militar. El secuestro de Myriam se hizo cuando cursaba un embarazo de siete u ocho meses.
El hijo o hija de Myriam debió nacer en cautiverio entre noviembre o diciembre de 1976, se indicó.
Sobre la militancia de Chola, se remarcó que “recién en 2010, tras recibir un reconocimiento de la Presidencia de la Nación, empezó a contar la historia de sus hijas en los colegios, sus sueños y proyectos, a compartir las cartas que Myriam le escribía cuando era feliz y veía crecer su panza, sorprendiéndose por los latidos de su bebé”.
Abuelas se comprometió a “seguir buscando hasta encontrar” al nieto o nieta de Chola junto a toda su familia”.


Por Nicolás Maggi
