Paro nacional

Rosario volvió a ponerle "calle" al paro nacional contra la política económica

El MSR, el MOS y la CTA-T se movilizaron en contra de los despidos y el ajuste. Multitudinario reclamo. Pidieron la renuncia del ministro Triaca.

Miércoles 26 de Septiembre de 2018

Más de 20 mil trabajadores protestaron contra la política económica y exigieron a los legisladores nacionales que no aprueben el proyecto de presupuesto nacional para el año 2019. Frente a una multitud concentrada en la esquina de las peatonales, los referentes nucleados en el Movimiento Sindical Rosarino (MSR), el Movimiento Obrero Santafesino (MOS) y la CTA-T reivindicaron el título de Rosario como capital del paro activo y reclamaron la renuncia del ahora secretario de Trabajo, Jorge Triaca.

"Así como el presidente del Banco Central renunció por reclamo del FMI, le decimos a este gobierno que si quiere hacer un gesto a los trabajadores, eche al peor ministro de Trabajo de la historia", reclamó Martín Lucero, secretario general de Sadop (docentes privados).

Jesús Monzón, de la CGT San Lorenzo, sumó el reclamo de derogación de la reforma previsional sancionada en diciembre pasado. Alberto Botto, secretario general de Luz y Fuerza y del Movimiento Sindical Rosario (MSR), exigió el compromiso de los parlamentarios santafesinos para rechazar el proyecto de presupuesto 2019, que incluye un recorte de casi 400 mil millones de pesos en el gasto primario y un aumento del 48 por ciento en el pago de los intereses de la deuda.

Tras la pelea contra los despidos, contra las reformas previsional y laboral, y luego de las multitudinarias marchas en defensa de la universidad pública, los gremios le apuntan ahora a la batalla del presupuesto, confeccionado a medida del Fondo Monetario Internacional (FMI). En un documento firmado por los sindicatos organizadores, que leyó la titular del Sindicato de Amas de Casa, Rita Colli, se afirmó que "ese acuerdo es inviable económica y socialmente".

"Hagan su análisis: antes el problema era el impuesto a las ganancias sobre los salarios, hoy el problema es el hambre", dijo Botto al cerrar el acto. El dirigente recordó que los sindicatos presentes en la marcha de ayer están movilizados "casi desde el primer día" de la actual administración. "Advertíamos que esta política económica nos llevaba al 2001 y desde algunos sectores políticos nos decían que hacíamos oposición por oposición misma", relató.

Ahora el escenario es distinto. El proceso de luchas y movilizaciones de los últimos dos años y medio, desde distintos sectores y espacios, tiende a converger y multiplicarse. La calle le marca el paso a la oposición. Desde el mediodía del lunes hasta los actos de ayer el papel de la protesta callejera y la construcción de la unidad en la acción dominaron las consignas. No alcanza todavía para unificar los actos. Pero sí para que los manifestantes se entremezclen y salten de uno a otro mitín, derribando los alambrados políticos.

En medio de la lucha dramática contra la desocupación, la baja del salario, el aumento de la pobreza y el ajuste en las área más sensibles de servicios del Estado, la calle respiraba euforia militante.

"Hubo actos en la ciudad de Santa Fe, en Gálvez y Reconquista; la característica de estas protestas es que hay gremios de la CGT y la CTA juntos", enmarcó Sonia Alesso, secretaria general de Ctera, quien subrayó también la masividad y diversidad de la concentración realizada en lunes en Buenos Aires. "En el gobierno quieren que marchemos cada uno por su lado, pero nosotros debemos profundizar el camino de la unidad, la lucha y la movilización", dijo, al mismo tiempo que advirtió sobre la escalada represiva en contra de los trabajadores.

Parar el saqueo

Sergio Rivolta, secretario adjunto de La Bancaria Rosario, advirtió que "este gobierno puede tener a todos los medios y las corporaciones pero no puede tener la calle, que es de los trabajadores". Paulo Junco, secretario general de la CTA-T Rosario, celebró: "Hoy le dimos un golpe de KO a Macri, al FMI y a los grupos económicos". El dirigente aclaró que la crisis no es producto de "una tormenta" sino de "un fenomenal saqueo que hay que parar".

"No hubo error ni crisis, hubo un robo monumental", ratificó Edgardo Carmona, secretario general del Sindicato de Prensa de Rosario y dirigente de la CTA-T, quien subrayó el "éxito" del "mejor equipo de los últimos 50 años" en "bajar los salarios y empobrecer al pueblo" . Entre el palacio y la calle, la movilización popular construye política opositora. Walter Palombi, de Correos, sintetizó: "Acá no se va a escuchar que se vayan todos, sabemos que de este conflicto se sale con más política".

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