Política

"Por ahora me defino como un pre-precandidato a presidente", señaló Taiana

En los 70 militó en la JP, donde lo llamaban el "Canciller" por su diplomacia. Detenido en 1975, estuvo 7 años en Rawson. Licenciado en sociología, ocupó cargos públicos y académicos.

Domingo 22 de Junio de 2014

Jorge Taiana se define como un "pre-precandidato" a presidente por el Frente para la Victoria a pesar de que el Movimiento Evita ya lo haya lanzado. El ex canciller y ahora legislador porteño prefiere "invertir el mecanismo" y poner el acento en el debate de ideas sobre lo que se debe priorizar en el próximo período presidencial y luego ver "quién puede representarlo mejor". En el entretiempo del partido entre Chile y España, dialogó con LaCapital y explicó lo que él llama "el segundo tomo" del kirchnerismo, que hace eje en el crecimiento y el desarrollo industrial para fortalecer los puestos de trabajo, una reforma tributaria y del sistema financiero y una mejora de las economías regionales.

—¿Va a ser candidado a presidente en 2015?

—Definido no está; hay compañeros, sobre todo del Movimiento Evita, que quieren plantearlo, y lo que estamos haciendo es invertir el mecanismo: poner el acento en que no se trata de personas sino de promover un debate sobre algunos temas de lo que yo he llamado "el segundo tomo", que es lo que pensamos que tiene que ser un gobierno del Frente para la Victoria después de 2015. El centro está puesto en eso, sabiendo que esas ideas requieren de alguna persona que las interprete y corporice.

—El Movimiento Evita ya dijo que esa persona es usted...

—Sí, ellos lo plantean, pero yo soy un poco más prudente; por ahora me definiría como un pre-precandidato.

—¿Podría explicitar los ejes del debate de lo que usted denomina segundo tomo?

—Tenemos que definir una estrategia que siga teniendo el centro del accionar en el crecimiento de la economía y el fortalecimiento del trabajo. Sobre esto último, es prioridad la disminución del trabajo informal, que tiene ciertos rasgos estructurales y que se ha mantenido a pesar de un período de alto crecimiento de la economía. Por eso, hablamos de crear un ministerio de la economía popular, porque al tema hay que encararlo como una situación de fondo.

—Eso implica también mayor producción y desarrollo...

—Ese es un segundo punto, consolidar un desarrollo industrial con acento en la pequeña y mediana empresa y en la utilización de ciencia, tecnología e innovación tecnológica en el desarrollo de esas empresas. De lo contrario, esas empresas no podrán alcanzar un nivel de competitividad y calidad que les dé un horizonte regional. Esto requiere la creación de un Banco de Desarrollo Industrial. No conozco país que haya desarrollado su industria sin un banco que la fomente y fije prioridades. Y esto no es menor, porque en el gobierno del 2015 al 2019 Argentina va a terminar de definir el modelo de país y de inserción internacional.

—¿Esto implicaría reformas económicas pendientes?

—Nos debemos una reforma tributaria, donde se paguen los impuestos y se fortalezca aún más la estructura impositiva, pero que pierda su carácter regresivo y que no sea ni un castigo a los sectores populares, que son los que más tributan, ni una traba para la pequeña y mediana industria, que quiere desarrollarse y expandirse. También es imprescindible una reforma del sistema de servicios financieros, porque las ganancias del sector financiero se han mantenido elevadísimas en los últimos años y es indudable que tiene que haber una carga más repartida, que permita un mayor desarrollo de la economía real. Cuánto mayor es la ganancia de los servicios financieros, más sufre la economía real, porque son mayores las cargas.

—¿Cuál es su mirada sobre las economías regionales?

—La producción se ha seguido concentrando en estos años y en buena medida ha continuado la desnacionalización. Hay que lograr una mayor democratización y argentinizar la producción. Parte de esto es fortalecer las economías regionales, que juegan un lugar muy importante en la generación de empleo, estímulo económico y exportación, y hablamos desde los porotos de Salta a las manzanas de Río Negro. Si uno mira cómo están esas economías ve que hay una serie de problemas de precios, comercialización, financiamiento, costos de flete, que es muy importante atender para consolidar una estructura más federal y limitar al menos este proceso de concentración que se mantiene en la Argentina, y un elemento importante es la integración regional. No creo que haya futuro de desarrollo para Argentina si no avanzamos en la integración regional, y esto es una especie de condición para desarrollar un crecimiento exitoso.

—¿Cómo incide sobre los ejes que plantea el fallo de la Corte de EEUU sobre los fondos buitre?

—Es una muy mala noticia la decisión de la Corte de sostener el fallo de Griesa y de la Cámara. Es una mala noticia para el mundo, porque demuestra que el capital especulativo sigue teniendo un peso extraordinario dentro del sistema económico internacional. Recordemos que en 2008 fue la crisis del sistema financiero, y ahí se pensó que todo ese proceso de financierización del sistema económico mundial y su resultado de altos niveles de especulación iban a tener una limitación del accionar. El G-20 se empezó a reunir para limitar ese proceso, evidentemente eso ha tenido muy pocos resultados, la especulación sigue reinando y la Corte reafirmó esa tendencia. No es una buena decisión para Argentina, que la pone en una situación muy compleja.

—¿El fallo pone en riesgo los logros obtenidos en estos 10 años?

—Yo soy un hombre optimista y creo que se van encontrar soluciones y sortear el problema, pero ciertamente Argentina ha sido un país que sobre una enorme crisis y el default más grande de la historia hasta ese momento fue normalizando su situación financiera y la mora en sus compromisos internacionales. Aquel dicho de Néstor Kirchner de que "los muertos no pagan" sigue siendo la mejor receta; nosotros tenemos que seguir preservando el crecimiento del país, y cualquier solución a la que se llegue debe preservar esto, porque esa es la única forma de que Argentina pueda cumplir con todos los compromisos internacionales.

—Volviendo al tema político, ¿le sirve al kirchnerismo llegar a las Paso con esta cantidad de candidatos o en el medio se anudarán acuerdo para bajar ese número?

—Aún no se entró ni en el período preelectoral. Estamos iniciando un debate sobre el futuro de Argentina; algunos han expresado su decisión personal de participar en esa contienda, otros estamos tratando de plantear temas de debate y viendo cómo se moviliza una fuerza política. En el Frente para la Victoria, que lleva once años gobernando, es lógico que nos demos un debate sobre lo que hemos hecho y para qué queremos continuar el proceso de transformación del país. Creo que hay un proceso de transformación que tiene varios pasos, y me parece que hay que continuarlo para que sea una base de una onda larga de crecimiento que se transforme en desarrollo y en bienestar para la mayoría de los argentinos.

—Y con aquellos dirigentes que ya han anunciado su candidatura, ¿con quién tiene mayores coincidencias?

—Con Agustín Rossi he compartido muchas cosas con la Corriente Nacional de la Militancia, con (Florencio) Randazzo he compartido ya antes el gabinete en la provincia de Buenos Aires; Daniel Scioli ha sido el gobernador cuando yo era ministro, con Agustín y con (Sergio) Urribarri hemos tenido varias actividades en común. Creo que el diálogo es muy importante; cada uno expresa distintas visiones de cómo actuar dentro del marco del Frente para la Victoria y habrá que ir viendo quién tiene mejores posiciones y nuclea más sectores. Al fin y al cabo la política se trata de aunar voluntades en torno de un proyecto, y a este proyecto hay que reformularlo para los próximos años, y quien lo exprese mejor sin duda va a contar con el apoyo de los demás.

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