Alberto Natale, quien falleció en Rosario a los 73 años de edad, fue uno de los mejores legisladores nacionales que tuvo la provincia de Santa Fe. Fue intendente de Rosario (81/83) e indiscutible líder del Partido Demócrata Progresista, al que luego condujo hacia la Alianza Santafesina, formación política que constituye el antecedente del actual Frente Progresista Cívico y Social.
Además de una profusa biografía institucional y académica, Natale tuvo una destacada participación política en la provincia de Santa Fe durante las últimas tres décadas, donde se constituyó —siempre junto al PDP— en una alternativa electoral a los partidos mayoritarios, que fue declinando en los últimos años, justo cuando el varias veces diputado nacional se retiró de la actividad.
Con una sólida formación profesional (fue un brillante abogado del foro rosarino), Natale estuvo siempre en los primeros planos de la realidad nacional legislativa: formó parte de la Comisión Bicameral de Reforma del Estado y se transformó en un severo crítico de las formas en que se instrumentaron las privatizaciones en los dos gobiernos de Carlos Menem. Su libro “Privatizaciones en privado” (uno de los siete que escribió) es de imprescindible lectura para entender ese proceso.
Lector obsesivo, escritor de buena pluma y fumador empedernido, Natale se graduó de abogado en 1961 en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral y ejerció durante 40 años la profesión como socio principal del estudio jurídico Araya-Natale, fundado en 1939.
Natale, Guillermo Estévez Boero y Horacio Usandizaga fueron las caras visibles de la conformación de la Alianza Santafesina, entente que sin éxito intentó destronar al Partido Justicialista de la Gobernación. Antes, en 1994, había sido electo convencional constituyente.
En una de sus últimas entrevistas con La Capital, el 11 de septiembre de 2004, el histórico dirigente pedepista se refirió al gobierno de Néstor Kirchner: “Hay un doble discurso, eso es evidente. Porque una cosa es lo que se dice en la proclama y otra cosa después es cumplir religiosamente con el FMI. Creo que este es un gobierno de derecha”.
Natale fue criticado por algunos sectores por haber sido intendente de Rosario durante la última etapa de la dictadura, pero el dirigente siempre defendió su posición sosteniendo que se trataba de llevar al país hacia el retorno de la democracia.
Una de sus obsesiones era lograr la unidad de los espacios de centroderecha que de vez en vez pululan divididos. “A veces hay ambiciones personales, demasiado individualismo. Pero yo creo que evitar que el país se organice en base a un sistema de partidos donde uno se oriente un poquito más para acá y los otros un poquito más para allá, es un error grave de la dirigencia. Eso es justamente lo que deberíamos hacer, como el resto del mundo. Pero, que sean racionales, como lo han logrado ser los chilenos”, sostenía.
Profesor titular por concurso de Derecho Político en la Facultad de Derecho de la UNR y profesor titular de Teoría del Estado en la Universidad de Belgrano, Natale pasó sus últimos meses junto a su familia y dejó como último trabajo el libro “Escribiendo para la Nación”.
Con Natale murió un político con aptitudes intelectuales y políticas de fuste, algo muy difícil de encontrar hoy por hoy en la desvirtuada centroderecha argentina.