Los cinco candidatos presidenciales para las elecciones del 22 de octubre protagonizaron este domingo el segundo debate, más intenso y cargado que el primero, y donde la violencia en Rosario ocupó un lugar central.

El segundo debate de candidatos a presidente tuvo más intercambios fuertes que el realizado la semana pasada en Santiago del Estero.
Los cinco candidatos presidenciales para las elecciones del 22 de octubre protagonizaron este domingo el segundo debate, más intenso y cargado que el primero, y donde la violencia en Rosario ocupó un lugar central.
Javier Milei (La Libertad Avanza), Sergio Massa (Unión por la Patria), Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio), Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País) y Myriam Bregman (Frente de Izquierda) participaron del debate realizado en la Facultad de Derecho de la UBA.
Se repitió el mismo formato que en Santiago del Estero. Cada candidato contó con un minuto para presentarse, dos minutos de intervención por tema, cinco réplicas para usar a lo largo del debate, cuatro rondas de preguntas y un minuto de cierre.
En la apertura, todos los candidatos aprovecharon su tiempo para solidarizarse con las víctimas israelíes de los ataques de la organización Hamas. Al igual que sucedió con economía hace siete días, el plato fuerte estuvo en el primer eje. En este caso, seguridad.
“A mí no me tiembla el pulso, voy a entrar a Rosario con todas las fuerzas federales y si hace falta con las Fuerzas Armadas”, dijo Bullrich, ministra de Seguridad de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri.
Por su lado, Massa anunció que si es elegido presidente creará un “FBI argentino” con integrantes de las fuerzas de seguridad federales y tendrá su sede en Rosario, en la estación ferroviaria Central Córdoba.
En esa área, el ministro de Economía apuntó hacia la prevención y a “exigirle cuentas a la Justicia” y se desmarcó del escándalo Insaurralde.
En tanto, Schiaretti dijo que los gobiernos nacionales “dejaron solas a las provincias en la lucha contra el narcotráfico”. “No nos llegó ningún peso desde el 2005 y el gobierno nacional está ausente de esa pelea”, advirtió el mandatario cordobés.
A su turno Milei planteó que la culpa de la inseguridad “es de la casta” y de “abrazar las ideas del doctor (Eugenio Raúl) Zaffaroni”. “En la Argentina liberal los que la van a pasar mal son los delincuentes”, aseguró.
Bregman señaló que “la mano dura fracasó y hubo una inflación penal” y sostuvo que el “gran delito se organiza desde arriba”. También mencionó el caso de un joven rosarino, de nombre Darío, quien le remarcó que ganaría más trabajo como soldadito narco que como operario de la fábrica en la que trabaja.
Además de la seguridad, se abordaron otros dos ejes: trabajo y producción, y desarrollo humano, vivienda y protección del ambiente.
Allí, los cinco candidatos aprovecharon su tiempo para cruzarse y posicionarse en busca de votos para cumplir sus objetivos.
Milei atacó con dureza a Bullrich, en busca del voto opositor para quedar cerca de ganar en primera vuelta. “No podés lavar tu pasado de montonera asesina” y la chicaneó con la ambigüedad de Mauricio Macri respecto a sus apoyos respecto a las elecciones.
En su intervención final, el candidato de La Libertad Avanza dijo que los debates fueron “una pantomima irritante”. “Ningún candidato les pidió perdón, ninguno dio un paso al costado por sus estrepitosos fracasos”, dijo Milei.
Entre otros públicos, Massa buscó el voto de las mujeres, donde Milei encuentra menos apoyos. “Hasta acá llegaste, Javier”, le dijo el ex intendente de Tigre después de un áspero cruce con Bregman.
Además, Massa insistió con su llamado a “un gobierno de unidad”, donde estén “los mejores dirigentes, no importa de qué partido”.
Al cierre, el ministro de Economía trató de señalar un horizonte de futuro. “Lo peor de la crisis ya pasó”, sostuvo, y trató de amortiguar el voto castigo: “Te pido que vayas sin bronca ni odio, que vayas a buscar la bandera argentina”.
Más enérgica que en el debate anterior, Bullrich se presentó como “una luchadora contra los poderosos” y trató de ubicarse del lado del cambio con fortaleza. “A estos tipos no los derrotás con discursos lindos, sino siendo más fuerte que ellos. Los enfrenté siempre y como presidenta los voy a seguir enfrentando para que tengas el país que te merecés, para que tu hijo no se vaya del país y puedas vivir y trabajar en paz”, dijo la presidenta del PRO.
“Para que los corruptos no te sigan robando y los chicos tengan 190 días de clase el 22 de octubre el poder cambia y lo tenés vos en tus manos. Usalo para decirle no al kirchnerismo y sí a un cambio de verdad: el cambio de Juntos por el Cambio”, concluyó.
Bregman pidió a los votantes que elijan según sus convicciones y no se resignen. Además, se refirió específicamente a los cargos legislativos nacionales, que se elegirán en los mismos comicios. En este sentido, habló de “diputados que no se van a vender ni a dar vuelta”.
Schiaretti dijo que “el kirchnerismo y el macrismo” llevaron al país al fracaso y también le pegó a Bregman y Milei. Habló de “propuestas que no se aplicaron en ningún lado” y que implican “un viaje a lo desconocido”. En contraste, defendió su experiencia en gestión, se paró desde el lugar de defensa del interior frente “al centralismo del Amba”, y pidió que lo acompañen para construir “un país federal y normal”.
El evento contó con la moderación de cuatro periodistas: Soledad Larghi, Mariana Verón, Marcelo Bonelli y Sergio Roulier (El Tres, Rosario).
Finalizados los dos debates, todos los candidatos entraron en la recta final de la campaña para las próximas elecciones, donde seguirá armándose el futuro mapa político del país..
En caso de que alguno de los candidatos consiga el 45% de los votos afirmativos o supere el 40% y obtenga una diferencia de al menos 10% respecto al segundo se erigirá como presidente electo.
Caso contrario, el 19 de noviembre se realizará el balotaje entre los dos candidatos más votados. En ese escenario, se hará un tercer debate. Será el 12 de noviembre, también en la Facultad de Derecho de la UBA.



Por Facundo Borrego