Además de distintas drogas y millones en dólares, pesos y otras monedas, al expresidente de Arsat ( laempresa nacional de telecomunicaciones del Estado argentino), Facundo Leal, también le encontraron un kit de espionaje en su departamento del barrio porteño de Palermo, cuando lo allanaron el último miércoles.
El equipo, que incluye elementos para realizar comunicaciones y grabar audio y video, fue incautado por la Policía Federal Argentina a pedido del fiscal Federico Domínguez y el juez de San Isidro Lino Mirabelli, quienes llevan adelante una investigación que comenzó con un robo a un depósito y terminó destapando una presunta red de corrupción al interior de la empresa pública de soluciones satelitales.
Según confirmaron fuentes judiciales, Leal tenía un maletín estanco marca Panaro con 19 objetos: anteojos, llaves de un auto, un mouse, una lapicera, -todos con micrófono o cámara, para grabar a escondidas-, grabadores comunes, un rastreador GPS y un detector de señales capaz de identificar cualquier dispositivo de vigilancia inalámbrico, entre otros.
También le incautaron un teléfono satelital Iridium 9555, que le permite establecer comunicaciones en todo el mundo, “incluidos los polos”, según las marcas que lo ofrecen a la venta. Es un dispositivo capaz de enviar y recibir llamadas, mensajes y correos electrónicos en los lugares más remotos del planeta, donde no llega la señal de los celulares corrientes.
Mientras el caso avanza bajo secreto de sumario en la Justicia Federal de San Isidro, los investigadores apuntan a responder dos preguntas: por qué razón Leal tenía este equipamiento y si los dispositivos esconden más información relevante para la causa. Para saber esto, los elementos incautados serán sometidos a un peritaje.
El expresidente de ARSAT y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) -funcionario durante los gobiernos de Alberto Fernández y Javier Milei- quedó detenido cuando lo allanaron.
En su propiedad de Palermo le incautaron 650.000 dólares, 2.486.200 pesos argentinos y billetes de seis países: Uruguay, Brasil, México, Colombia, la Unión Europea y Tanzania. En su casa de Mendoza le hallaron otros 1.7 millones de dólares.
En el departamento de CABA, Leal también tenía 128 gramos de ketamina, 164 gramos de MDMA, 72 pastillas de éxtasis, 14 gramos de cocaína, un vapeador con cannabis y 15 cucharas para consumo.
Por estas horas la Justicia persigue la hipótesis de que el dinero secuestrado tendría origen en las maniobras de corrupción que habría perpetrado Leal en el Estado nacional, donde trabaja hace más de 20 años.
La trama se inició a raíz de un robo ocurrido en enero de 2024 en un depósito de la localidad de San Fernando, operado por ALS, donde se resguardaba material sensible de la Red Federal de Fibra Óptica de ARSAT. Encontraron 15 contenedores saqueados.
La pesquisa escarbó sobre la contratación de ALS al detectarse que las cámaras de seguridad del depósito no funcionaban y el cerco eléctrico perimetral estaba cortado.
Ante las sospechas en torno a la contratación de Argentina Logistic Services por el servicio de depósito, el fiscal ordenó las primeras medidas de prueba y secuestró celulares y otros dispositivos.
El análisis de los teléfonos incautados reveló el presunto pago de coimas y manejos espurios entre ARSAT y ALS, que habría recibido fondos del Estado mediante una contratación directa amañada.
El fiscal Domínguez pidió citar a indagatoria a Facundo Leal; a Gerardo Boschin, subgerente de Compras y Contrataciones de ARSAT durante la gestión anterior y expresidente de Trenes Argentinos Operaciones en el gobierno libertario; además de otros tres funcionarios, cuatro integrantes de la empresa logística y un presunto intermediario.
Facundo Leal sigue detenido
Leal permanece detenido en dependencias de la Policía Federal y, por el momento, no obtuvo autorización para acceder a la libertad bajo fianza. La investigación está a cargo del fiscal Fernando Domínguez y del juez Lino Mirabelli.
El mendocino desarrolló gran parte de su carrera en Arsat desde la creación de la empresa estatal. Entre 2022 y 2024 presidió la compañía y posteriormente fue designado al frente del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos durante la gestión del presidente Javier Milei, cargo que ocupó hasta enero de este año.
A lo largo de su trayectoria también mantuvo vínculos con diversos sectores de la política y el empresariado, consolidando una extensa red de contactos que hoy vuelve a quedar bajo la lupa mientras avanza una investigación.