Con clima de boliche, DJ, cánticos, mucha juventud y fervor hasta la medianoche de este domingo. Así se festejó el aplastante triunfo de Javier Milei en Rosario, donde sus referentes Romina Diez y Nicolas Mayoraz fueron los referentes locales, pero donde además fue la propia militancia la que le puso calor y calor a los festejos.
Con los números ya puestos en el escrutinio y previo reconocimiento de los resultados por parte de Sergio Massa, los salones de Queens en Necochea y avenida de la Libertad fueron un hervidero de simpatizantes que llegaban desde todos los rincones de Rosario.
Para amenizar la espera de la palabra del presidente electo de la Argentina, cientos de jóvenes que coparon la terraza y el salón en barrio Martin donde funcionó el espacio de La Libertad Avanza no dejaron de cantar. Desde una versión remix del "que se vayan todos" del 2001, el "un minuto de silencio", el clásico "Viva la libertad carajo" y el "se siente Milei presidente". Hubo momentos de abrazos y gritos con temas de La Renga, AC/DC y el himno argentino.
"Los argentinos de bien somos muchos. Quiero agradecerles a los fiscales, y decirle a los compatriotas que les llevo un mensaje de tranquilidad a quienes nos votaron y a quienes no", señaló la diputada nacional Romina Diez para agregar: "Dimos una batalla cultural, nos pasaron cosas feas en la política pero quedaron atrás. Claramente la gente estaba cansada de lo que estaba pasando". La referente de Milei en la provincia aclaró que no se trata de una jornada de festejos, "porque no se puede celebrar cuando más de la mitad de nuestros conciudadanos están bajo la línea de pobreza. Todos tenemos que construir en el marco de la democracia una nueva Argentina que nazca de la unión de todos, queremos reconstruir esta República", enfatizó.
Sus declaraciones seguidas de cerca por un pública mayoritariamente joven. Una horda militante sub 25, entusiasta, que saltaba, gritaba y se abrazaba en medio de la emoción y la transpiración. Banderas argentinas, música, tragos, una rareza para la política tradicional. Pero mezclados entre los pibes también había "veteranos".
Viaje al voto Milei
Hasta allí fueron Giani, Nicolás y Juan todos entre 25 a 27 años de edad de Fisherton, Arroyito y Pichincha. Además de ser ex votantes de Juntos por el Cambio, de Amalia Granata, militantes de LLA y fiscales, enfatizan que siente orgullo por pertenecer a la comunidad LGTB. "Se veía venir, estadísticamente era posible, pero no por tanto margen", dijo Giani. "Era la única opción para terminar con éste gobierno decadente, corrupto. Nos hicieron vivir en la inseguridad, inflación", marcaron. En su carácter de minorías sexuales reivindican que LLA nos los persigue y que se tergiversó el discurso en su contra con mentiras. "Esto es el inicio de algo nuevo, y el principio del fin de la decadencia argentina, pero se vienen 4 años difíciles", indicaron a coro.
A unos metros, Silvio estaba con una remera con el León. Camionero, de barrio Saladillo. 37 años, ex votante de Macri. "No se aguantaba más el kirchnerismo, nosotros ganamos bien pero aún así no nos alcanza, todos los días aumentos del combustible, impuestos. Si Milei cumple la mitad de lo que prometió estoy hecho", dijo quien además fue fiscal en barrio Las Flores. "No sabés lo que fue eso, estuvo bravo", aportó.
Soledad vino desde Alberdi hasta el búnker de LLA en barrio Martin. 31 años. "Desde los 18 años nunca voté a nadie, prefería pagar la multa, pero ahora mi hijo se quería ir del país. "Que la gente se gane la plata laburando, no tengo más ganas de mantener 5 familias más", sentenció.
Aldana es profesora de Ciencias de la Educación de barrio Saladillo, 40 años de edad. "Votaba históricamente a la izquierda, ahora las ex compañeras me están bardeando. Cambié drásticamente porque me cansé de lo mismo de siempre. No quería más kirchnerismo, miles de planes, te adoctrinan. Cuando les digo a mis alumnos todo lo que me rompí el alma estudiando peor, no quieren estudiar, te vienen una vez al mes para que le firmes el plan así lo cobran", narró.
En medio de la noche en la terraza sobre avenida Belgrano Carlos y Nancy llegan abrazados y con la remera de Milei. Son de barrio Las Delicias, 42 y 40 años. "Sufrimos mucho la pandemia", dicen ambos que son comerciantes. Cuentan que se les murieron seres queridos y tuvieron perdidas económicas. "Milei es esperanza, y si bien no está mal dar planes sociales, lo que hay que hacer es que laburen. Trabajo, no vagancia. Todos quieren vivir de un plan y eso se tiene que terminar".
Suenan los parlantes al máximo. El salón se llena de efervescencia. Los pibes milenialls se abrazan, saltan, hacen como un pogo. En la pantalla habla quien los llevó hasta ahí. Ellos gritan "Viva la Libertad Carajo".